50 cosas que me hacen sonreír

Leí una entrada que me pareció muy positiva, me generó muy buen rollo, ya que me hizo sonreír a cada frase que leía. Es de Alma de mami (gracias por la inspiración) y me pareció tan sincera, sencilla y entrañable… Que me he animado a hacer mi propia lista, y además la he ilustrado un poco con imágenes felices 🙂

Espero que os guste, y os animéis a hacer también una, por placer, y porque ayuda a visualizar cuántas cosas simples nos hacen felices. Realmente, con un detalle muy simple, te puede cambiar el humor, el día, la perspectiva… si lo sabes valorar.

1/ Estando embarazada, notar las pataditas de mi hijo.

Sonriendo por haber encontrado un bicho

Sonriendo por haber encontrado un bicho

2/ Despertarme con Mamífero, o mejor aún, que me despierte él con amor.

3/ Recordar a nuestro hijo Aritz.

4/ Un niñ@ jugando, explorando, aprendiendo, disfrutando… siendo niñ@.

5/ Imaginar que tenemos a nuestro hijo con nosotros.

6/  Encontrar animales, insectos o tesoros de la naturaleza.

7/ Cuando Mamífero me dedica una mirada, mimo, beso, abrazo…

8/ El olor a lluvia, a hierba mojada.

Maru tomando el sol

Maru tomando el sol

9/ Los días fríos delante de la chimenea.

10/ Ver a nuestros gatos jugar, siendo felices, su ronroneo…

11/ Una cama con las sábanas recién cambiadas.

12/ Ver a alguien disfrutar, ser feliz.

13/ Dejar notas o sorpresas a alguien  e imaginar su cara cuando lo encuentre.

Maru pegadita a mi

Maru pegadita a mi

14/ Despertar con un/@ gat@ pegad@ a mi.

15/ Una mujer empoderada pariendo, mamífera.

16/ El olor a comida cocinándose cuando tengo hambre.

17/ Ver a una pareja en un momento de ternura y complicidad.

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Mamífero frunciendo el ceño ❤

19/ Cuando Mamífero frunce el ceño.

20/ Ver fotografías que me traen buenos recuerdos.

21/ Volver a casa después de haber estado fuera, aunque sean sólo horas.

22/ Cocinar para alguien a quien quiero.

23/ Tener la casa limpia y ordenada.

24/ Cuando las cosas salen bien y da tiempo a todo.

25/ Ver a Mamífero concentrado en un proyecto musical o inmerso en alguna de sus pasiones.

26/ Saber que alguien le ha pasado algo bueno.

Cielo desde nuestra antigua casa

Cielo desde nuestra antigua casa

27/ Un cielo bonito, en cualquiera de sus estados, noche, día, lluvia, sol…

28/ Hacer pan, su olor…

29/ Las sonrisas.

30/ La ropa limpia.

31/ Escribir o leer cosas bonitas.

32/ Los “bebés” de todas las especies y sus atentas mamás.

33/ Las fresas con chocolate negro.

34/ La gente es amable educada y respetuosa.

35/ Los padres que disfrutan con sus hijos.

36/ Cuando alguien piensa en mi y me lo hace saber.

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Antònia durmiendo en una espardenya

37/ Soñar despierta.

38/ El silencio de la montaña, la naturaleza y su no-silencio (el murmullo de un río, insectos volando…).

39/  Hacer listas, y si son como esta, mejor 😀

40/ Los ancianos y sus peculiaridades.

41/ Que mis gatos llamen mi atención.

42/ Nuestro erizo Pintxo cuando hace cualquier cosa, es adorable.

43/ Cuando nuestra tortuga Antònia quiere mordernos los pies, y cuando la encontramos durmiendo dentro de un zapato o en un sitio inesperado.

44/ Saber que mis seres queridos están bien.

Amanecer con este paisaje

Amanecer con este paisaje

45/ Ponerme unos calcetines calentitos cuando tengo frío en los pies.

46/ Los pingüinos.

47/ Despertar por la mañana y ver que ha nevado.

48/ Planear algo que tengo ganas de hacer.

49/ Sentir que he sido productiva o he hecho algo útil.

50/ Estirarme en la cama al final de un día duro.

Al final, se me han quedado cosas en el tintero, lo que es genial, porque significa que es ilimitado el número de cosas que me hacen feliz, así que a lo mejor hago más otro día!

Que buena terapia, escribir esta lista me ha hecho sonreír 🙂

 

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Abrazos mamíferos ❤

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El padre de mis hijos :)

Hoy, que es su cumpleaños, le quiero dedicar una entrada-regalo al padre de mis hijos, Mamífero, porque sin él, no sé dónde estaría.

Además de ser un compañero leal, y de tenerme enamorada hasta las trancas, ha sido el mejor apoyo durante éstos duros años. No me imagino superar lo que hemos pasado sin él, o con otra persona, no puedo. Cuando se sufre tanto, las parejas pueden romperse o salir reforzadas, y en nuestro caso, por suerte, ha sido lo segundo. El camino de la infertilidad al principio nos hizo mella, no éramos padres, pero sufríamos por ello, y cada uno lo vivíamos a nuestra manera. Sin embargo, los abortos, mis altibajos emocionales, y lamentablemente, perder a un hijo, nos ha unido más que nunca.

Al principio de buscar los embarazos, una se cuestiona, quizá demasiado, si lo hará bien, si puede confiar en su pareja en cualquier situación, si la maternidad nos afectará… Todo se valora desde otra perspectiva, y yo dudé de mi, y de él, de nosotros como pareja, como padres… Por inseguridad, porqué no sabes cómo las personas reaccionan en una situación nueva y estresante, y te pones en lo peor, por si acaso.

Hoy día, que todavía no he vivido una maternidad convencional, no tengo dudas de que lo sabremos hacer, y de que vamos hacia dónde tenemos que ir. Claro que será difícil, y puede generar muchos baches tener un hijo, pero creo, que habiendo superado tanto, nosotros podremos con todo. Desde que quedé embarazada hasta que mi hijo nos dejó, me he sentido más amada y protegida por él que nunca, y a su vez, ha crecido mi amor por él.  Al ver cómo estuvo a mi lado, y cómo él me necesitaba al suyo, todos los miedos y dudas sobre si lo superaríamos, se esfumaron. Él es el mejor compañero que puedo haber encontrado, y es con quién quiero seguir formando una familia.

Hace tanto que hablamos de tener hijos, de cómo nos gustaría educarles, de lo felices que nos hará cualquier momento que compartamos y cuánto lo vamos a disfrutar… Tanto lo deseamos, que creo que tanto él como yo, si nos dijesen que podemos hacer realidad un deseo, sólo uno, sería tener hijos. Crear unos seres especiales, con algo de cada uno, y aprovechar cada instante juntos. Ahora somos otros, ya nunca veremos la maternidad igual, ésa inocencia se perdió. Pero gracias a eso, se han reforzado nuestras ganas de seguir formando una familia, y le damos muchísimo más valor a cada día que la vida nos acerca a esa meta.

Lo que he vivido a su lado, bueno y malo, lo que estamos viviendo, y lo que vendrá; ha sido mucho mejor transitarlo con él. Sin duda, si tenemos que volver a pasar por momentos duros, que espero que no, a él es a quien quiero tener más cerca. Y lo que venga bueno, obviamente, también lo quiero vivir con él a mi lado. Quiero compartir con él cada sonrisa y cada lágrima, lo que él sienta, es parte de mí, indivisible.

Hace unos meses, después de ver un programa de parejas que se casaban a lo loco, sin conocerse, me preguntó si de estar en ése programa, hubiésemos funcionado como pareja. Estuvimos un buen rato hablando, sobre como empezamos, lo que nos atrajo el uno del otro, lo que nos costó más de aceptar… Y llegamos a la conclusión de que si, que nos sentimos atraídos desde el primer momento. Fue muy bonito hablarlo y recordar tantas cosas de cuando empezamos a conocernos. Esa misma noche, escribí en mi libreta, una lista de las cosas que me gustaron de él cuando empecé a conocerle, y otra lista, todavía más larga, de lo que años después, he ido descubriendo que me ha enamorado todavía más de él.

391190_4207381513928_709451914_nAsí que voy a tratar de resumirla… De entrada, dejando a un lado lo físico y detalles más íntimos, lo que vi de su personalidad que me atrajo, fue:

Aunque tiene grandes aptitudes, rebosa humildad y sencillez. Se cuestiona mucho a sí mismo, intenta dar lo mejor, tanto, que parece inseguro; pero no lo es, es perfeccionista, y no da un paso adelante si no es con total seguridad.  Es totalmente trasparente, dice las cosas como las siente, y nunca pretende ser lo que no es, es un ser auténtico, no tiene doble cara. Es buena persona, nunca quiere herir a nadie, si algo no le gusta, simplemente va a su rollo. Es muy cómodo estar con él, no crea tensiones, no busca conflictos, los silencios nunca han sido incómodos a su lado, desprende confianza. Dedica mucho tiempo, energía y a sus pasiones, es creativo, y tiene una gran capacidad para conseguir lo que quiere cuando se lo propone. Tiene un sentido del humor muy peculiar, bastante crudo, y nos reímos mucho juntos. En el trabajo es serio, maduro, muy responsable y organizado. Tiene una gran capacidad física y mental para afrontar situaciones extremas laboralmente. Hemos trabajado juntos muchos años, y me encanta, es muy buen compañero. Coincidimos en muchos gustos, aficiones, ideologia, estilo de vida… Es sencillo, austero, es muy feliz con poco y valora lo que tiene. Ama la naturaleza y los animales. No es hombre de palabras, pero cuando habla es claro y contundente. Mientras tanto, con sus miradas, gestos, sonrisas, abrazos, su actitud, y su presencia, lo dice todo. Siendo como es, solitario, y reservado, es para mi un honor ser su compañera, compartir tanto tiempo, espacio y confidencias.

Y con el paso tiempo he valorado…

El brillo en la mirada que tiene cuando piensa en sus hijos, el amor infinito que les tiene, y la ilusión por ser padre junto a mi. Es responsable, implicado, respetuoso, con las ideas claras, sincero, atento, íntegro, comprensivo, capaz de dar lo que sea por su familia… Nada me hace más feliz que verle sonreír cuando nos imaginamos que haremos tal, o cual cosa, cuando tengamos un bebé, cuando crezca… Se que va a exprimir cada irrepetible segundo de la vida de sus hijos, es y será un buen padre. Cuando me explica que ha visto al hij@ de algún amig@, y que se le cae la baba de lo bonitos que están, veo un potencial enorme para amar a sus hijos, para hacerles sentir los niñ@s más especiales.

Comparto con él el tipo de crianza que queremos darles, con respeto y apego seguro. Es importante saber que tiene éstos principios tan claros y que coincidimos, ya que podrían ser un gran punto de inflexión.  Así que puedo confiar al cien por cien que cuando mis hij@s actúen como niños, tendrán a su lado un padre que en vez de reprimirlos, les dará las herramientas necesarias para aprender, sin obedecer por miedo, sin coacciones ni premios.388602_2511006008138_1375509932_n

En los momentos malos, me transmite paz, siempre le encontraré cuando le necesite. Sabe hacerme ver el lado positivo, me da seguridad. Me ha cuidado mucho durante los embarazos, y entre ellos, ha estado muy atento a mis emociones. No se descuida de preguntarme como estoy, como lo llevo… Se ha implicado mucho en compartir y llevar juntos la búsqueda de los embarazos, estando atento a mis ciclos… no me he sentido sola. Ha estado pacientemente viéndome apagada, y estándolo él también, pero no se ha desesperado por ello. Ha entendido muy bien cuáles eran mis necesidades para sobrellevarlo, como me he sentido, y ha respetado mis tiempos. A su vez, él ha sido capaz de llorar conmigo cuando lo necesitaba, de romperse y no tapar su pena intentado ser fuerte. Ha sido muy sincero y abierto en cuánto a como se sentía, le he sentido cerca. Hemos compartido nuestros miedos, nuestros deseos y nuestras expectativas abiertamente. 

Me ha hecho sentir muy bien cuando más vulnerable me sentía, diciéndome que estaba orgulloso de mi, de lo fuerte que he sido. Después de verme en los peores momentos, de vivir las situaciones más desagradables, me ha hecho saber que me encontraba bonita, atractiva, que me quiere en lo bueno y en lo malo. Cuando me siento mal por no haberle podido dar un hijo, por no estar trabajando ni aportar nada, me recuerda que estar embarazada o buscando un bebé es un trabajo digno, que él lo valora.

Me ha ayudado mucho que empatizase conmigo en cuánto a como viví el parto, postparto… Ha demostrado una gran sensibilidad con mis vivencias como mujer. Poderlo hablar con libertad, dar nuestros puntos de vista, aceptarlo y sanarlo juntos. Me dio mucha fuerza luchar con él por las huellas de nuestro hijo, sentir que él necesitaba tanto como yo un recuerdo. Quizá, si lo hubiésemos sentido diferente hubiese generado dolor, pero por suerte, los dos le queremos tener presente.

No ha perdido las ganas de seguir luchando, y me encanta que nunca haya dudado en seguir adelante, es valiente. Ha tenido que afrontar él solo muchas cosas, al volver al trabajo, todos le preguntaban por mí, y para él ha sido duro dar la cara y responder por los dos. Ha aguantado mucho, volviendo a un trabajo dónde no se siente demasiado a gusto, con la presión de ser el sustento único económico.

Me ha facilitado que me recuperase física y emocionalmente para el embarazo. Gracias a su apoyo, he podido centrarme mucho en mi recuperación, tener que “salir al mundo” estando tan rota y que el tiempo me apremiase a estar bien antes de tiempo. He podido hacer mi duelo sin ésa presión, y éso me ha ayudado a avanzar bastante rápido. Sin su ayuda, ahora no estaría tan centrada, y mi embarazo estaría siendo mucho más estresante.  Le estoy infinitamente agradecida por ser tan paciente y respetuoso.

Cada día es más maduro, más atento en que todo esté en orden y no recaiga en mi toda la responsabilidad. Tuvimos unos años bastante malos, pero ahora apenas discutimos. Hemos aprendido de nuestros errores, estando centrados en qué puede desatar un conflicto. En este último año tan duro, le agradezco la comprensión y la calma que ha aportado en este sentido.

Él me completa en muchos aspectos, por eso se que tiene la capacidad para equilibrar lo que yo desequilibre con mis carencias. De él aprendo mucho, es sabio y tranquilo. Cuando le miro, veo en sus ojos todo lo que hemos vivido, cuánto me ha apoyado…  y por mucho que me haya enfadado en un momento concreto, se me pasa, porque nada es tan importante como saber que tengo al mejor de los hombres a mi lado. Con él puedo reírme, llorar, hablar de lo más íntimo, y dejarme ir en plena confianza. Sabe lo que me duele, lo que me hace feliz, cuáles son mis miedos, mis ilusiones… Me siento segura y protegida a su lado.

Me encanta como compañero de vida, de casa, de familia… aunque a veces me enfade porque deja algo por medio, como todo el mundo, incluida yo misma, me siento muy cómoda con él. Nunca me ha molestado su presencia, todo lo contrario, es muy respetuoso, nada invasivo. Somos muy caseros, disfrutamos estando en nuestro hogar. Disfrutamos con nuestro espacio propio, y también compartimos ratos de juegos de mesa, conversaciones, música…

Tenemos la costumbre de ducharnos juntos, es un momento que me encanta, así como el rato de explicarnos el día cuando llega de trabajar, o las mañanas de cariñitos y café en la cama los días de fiesta. Durante muchos años hemos trabajado juntos y convivido, son muchas horas juntos, pero nunca me he cansado de estar con él. De hecho, pocos días o noches hemos pasado separados desde que empezamos, y cuando lo hemos estado, le he echado mucho de menos.

Y seguiría la infinita lista, pero ya lo haré en privado… Espero que no le avergüence que haya hablado tanto de él…

El 24 de noviembre, hará 8 años que estamos juntos, los 5 últimos conviviendo. Hemos tenido muchos altibajos,épocas muy duras, pero hemos ido superando etapas, aprendiendo, y ahora, es cuando mejor estamos.

Soy muy feliz a su lado, y espero seguir sumando año tras año experiencias con él.

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T’estimo més que mai

Per molts anys, feliços i que els passem junts, si vols 😉

 

 

 

 

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Abrazos mamíferos ❤

Mamífero

Me he dado cuenta de que tengo una dificultad cuando menciono a mi pareja, el padre de mis hijos, mi compañero de vida… Mi “pareja”, a la que muchos que me leéis conocéis por su nombre, merece un sobrenombre, ya que no quiero usar el suyo real por respeto a su intimidad (aunque tampoco es algo que escondamos…).

Llevamos demasiado tiempo juntos como para que me suene raro decir: “mi novio”, en plan adolescente o recién emparejados. No estamos casados, aunque siempre decimos que nos sentimos como si lo estuviésemos, casados en el alma, pero sin papeles. Así que no me siento cómoda llamándole “marido”, ni aunque lo estuviésemos, no me veo como “mujer de”. Así que, cada vez que le menciono, decido usar el termino pareja porque me parece el más adecuado, pero aún así, no me gusta reiterarme en que es “MI” algo, ni creo que por estar juntos seamos un pack-pareja-indivisible. No sé, es darle demasiadas vueltas, pero soy así, me lío sola.

Tampoco, a nivel “literario” (vamos a ponernos en plan “pro”),  me gusta como queda. Prefiero un nombre, sin artículo, una palabra que le describa o le adjudique una personalidad a su “personaje”. Y hoy, pensando en como enfoco la vida, el blog, mis reflexiones, mi paja mental vaya… he pensado, si yo soy Mamífera, él es Mamífero!! Claro, si es que no puede ser más obvio, ¿acaso me puedo reproducir con una ameba?

Mara amamantando

Mara amamantando

Además él es muy mamífero: natural, de instinto y personalidad marcada. Es mi animalillo preferido, al que entiendo con un gruñido y me enamora tal como es, sin pretender ser un humano “tipo”. Además es de las pocas personas que entiende mi rollo mamiferizador, escucha mis divagaciones sobre la humanidad, la alienación del instinto y el acolchamiento mental de sociedad. Y lo mejor es que las aprecia, le gusta que sea tan extrema, conectamos en esos abismos.

El otro día, antes de publicar Mujeres empoderadas = sistema amenazado, dudé, porque no estaba segura de si cuadraba, si debía eliminar algo o añadir, o obviar esa entrada de filosofia barata. Es que yo soy muy punk, y me da por ir demasiado lejos en algunos temas, y me daba miedo ofender a alguien con mis opinones, o que fuese un tema demasiado denso. Además suelo escribir, escribir, escribir…. y divagar mucho, ahondar en temas y saltar a otros, soy muy caótica, porqué escribo tal como me viene a la mente. Acabo con un texto de 5000 palabras, en el que sobran más de la mitad, y la otra, no tiene sentido ni dirección aparente. Así que acabo borrando, resumiendo, reestructurando, y al final, intento quedarme con una idea esencial, o varias, aunque reconozco que se me da bastante mal ir al tema ( ya lo véis).

En esa entrada, tocando temas que suelen resentir, como la crianza, lactancia, apego, etc., en el ego y autoestima de las madres, tan presionadas por el patriarcado… y uniéndolo con mi ideologia, que es bastante antisistema, se me hacía que era quizá demasiado radical y podía resultar incómoda para quien lo viese desde una perspectiva opuesta. Y no era por temer que no gustase, lo que más me preocupaba era no herir a nadie. Porque soy muy punki, pero también soy sensiblona…

Así que, volviendo al redil, se lo pasé a Mamífero, para que me diese su opinión, que siempre me ayuda a decidirme. Es la primera vez que le he dado a leer algo antes de publicar, y eso que he tocado temas delicados. Pero ese día, sentí que estaba dejando demasiado de mi “yo” opinóloga, que era muy parcial, y demasiado personal. Y no es que quiera ser subjetiva, impersonal, o distante, todo lo contrario, no lo puedo evitar. La cosa es que no quería hacer apología de nada, aunque necesitaba expresar mi rabia y mi sentir. Contradicciones de Mamífera Punkífera Emotiva (ese es mi verdadero nombre, el que debería de aparecer en mi DNI).

Mamífero, se lo leyó, atenta y pacientemente, mientras yo esperaba, insegura, su reacción. Su respuesta fue aplastante, dijo que le había encantado, que era el primer post, en el que veía reflejada mi personalidad, que estaba bien estructurado, y que le pareció muy interesante. Incluso me remarcó los puntos y las frases que le gustaban como si fuesen lemas políticos. ¿Y que va a decir mi mamífero? pensé: si él está de acuerdo en todo lo que pienso, si también es un bicho raro! Seguimos hablando sobre el tema, y él me decía cosas todavía más extremas, rozando lo políticamente incorrecto, y se me caía la baba de ver que es tan mamífero como yo, ¡o más!

Y yo en plan: ” no, pero tenemos que tener en cuenta que esto lo puede leer alguien que piense totalmente lo contrario, y yo quiero ser respetuosa…”

Y Mamífero Radikal, que ese es su apellido, decía que eso era para mi blog, y a quién no le gustase, se fuese a otro…

Y yo: “pero no quiero herir la sensibilidad de las madres, porque siempre se les exige hacer lo correcto, y la culpa es del sistema que las hace vulnerables a los juicios ajenos….”

Y Mamífero, como siempre, supo hacerme ver que yo tenía que escribir para mi, como lo he hecho siempre, y me empoderó, me dio el empujón para que me sintiese orgullosa de como pienso, y lo compartiese.

Como dijo él: “Quizá no le guste ni le sirva a muchos, pero las que opinan como tu, lo valorarán, e incluso, puede que a alguien que lo lea, le abra los ojos en algún sentido.”

Y así nos pasamos un buen rato, mamiferizando, por eso es y será mi Mamífero, hecho a medida de Mamífera.

A tu, que sé que m’estás llegint de bon matí, abans de marxar a la feina, amb el cafetó i la soneta enganxada encara, perquè ets el meu millor fan… T’envio un bon día mamífer! 

Traduzco del catalán:

A ti, que se que me estás leyendo de buena mañana, antes de irte al trabajo, con el cafetito i el sueñecillo todavía enganchado, porqué  eres mi mejor fan… ¡Te envío un buenos días mamífero!

Mamiferizando: Método canguro, apego seguro

Mamiferizando: Método canguro, apego seguro

 

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Abrazos mamíferos ❤

Ecografia morfológica, ¡por fin sabemos el sexo!

Después de muchos nervios, hemos vuelto a verle, y lo más importante: saber que está perfectamente 🙂

He dormido muy poco esta noche con los nervios, y una vez allí, hemos tenido que esperar, lo que me pone más nerviosa… Pero una vez en casa, me he pegado una buena siesta para compensar, y me he recuperado un poco.

La ecografia morfológica en mi hospital, la hace una doctora que viene de fuera, y es encantadora.Ya me di cuenta en el embarazo de Aritz de ese detalle, aunque era otra distinta. Saber que no van a ser ninguno de los ginecólogos que ya conozco, me daba cierta tranquilidad. Es un alivio ver una cara amable, atenta, que escucha y explica, implicada con su trabajo… Debe ser que me tienen muy mal acostumbrada mis anteriores ginecólogos, pero me ha parecido una profesional como la copa de un pino, y además, humana. 

Le he dicho que mi ginecólogo quería que me midiese el cuello del útero, por el parto prematuro que tuve con Aritz. En seguida se ha interesado, y me ha preguntado como fue todo. Como me puse de parto, por qué, como transcurrió… Ha visto que en mi cartilla de embarazo no habían apuntado nada de mi historia obstétrica (otro punto para mi ginecólogo…), y pacientemente, se ha dedicado ella a ponerlo al día. Le he explicado todos mis abortos y parto, y se ha interesado mucho en saber los detalles. En ningún momento se ha quejado de tener que hacer todo ese trabajo extra, se la veía muy motivada en saber, y ha sido muy cercana aunque no nos habíamos visto antes.

He pasado a la camilla del ecógrafo, y primero me ha hecho la vaginal. Ha sido muy diferente su trato y manejo del aparato, delicadamente y poco a poco, e interesándose por si me dolía. Todo lo contrario a como lo hacen los ginecólogos que acostumbran a hacerlas. La longitud del cuello estaba dentro de la normalidad, 32mm, un alivio. Pero, igualmente, me ha recomendado hacer una ecografia mensual para ir controlándolo.

Después hemos pasado a la abdominal, esta vez no estaba tan nerviosa por su bienestar, ya que le noto moverse, pero me seguía preocupando que todo estuviese bien, en su sitio y completito. Y está perfectamente, todo dentro de la normalidad. Con un peso estimado de 420 gramos, en presentación cefálica, y las medidas:

DBP: 51mm. (diámetro biparietal)

P.C. (C.C.): 185mm. (circumferencia cefálica)

P.A. (C.A.): 168mm. (circumferencia abdominal)

LF: 34mm (longitud fémur)

Todas las medidas corresponden con su edad gestacional aproximada, estando de 20+5 SDG.

Según un libro que tengo, cuando cumpla las 21 semanas, la medida de coronilla a nalgas será de unos 27,8 cm, y el peso 430grs. Así que está dentro de toda normalidad.

He comparado todas las medidas con las de Aritz en la misma ecografia, que me la hicieron a las 21 semanas, y Aritz era ligeramente más grandote, unos milímetros solamente, y 454grs. de peso estimado.

Así que estamos contentísimos en ese aspecto, ya sabéis que en esta ecografia se miran cada órgano, dedito y todos los detalles… Y todos los papás esperamos que no salga ninguna anomalía, así que estamos agradecidos de que venga tan bien.

Lo único que ha encontrado, es que tengo la placenta de inserción baja, ( a 13mm de OCI). Todavía no es preocupante, ya que conforme evolucione la gestación, el útero irá subiendo y creciendo, y todavía puede recolocarse. Igualmente, con la placenta así, y mi historial, me ha recomendado hacer reposo, y no tener relaciones sexuales. Ya lo teníamos prohibido, pero ahora sabiendo que la placenta está así, ya me da más cosa incluso hacer las tareas diarias que venía haciendo… Tenía en cuenta que tenía que vigilar, pero ahora iré con mucha mas calma todavía, ya que no quiero que nuestra placenta nos de problemas y empezar a sangrar…

Espero que se recoloque y suba, porque de quedarse tan bajita podría tener muchos problemas en un parto vaginal por riesgo de hemorragia, y si quedase oclusiva, lo impediría y tendría que ir a cesárea… Y ya sabéis cuanto deseo tener un parto natural, sin miedos, respetado y con las mínimas intervenciones… Me tendré que ir haciendo a la idea, por lo que pueda pasar, pero, pase lo que pase, velaré por que se me de un trato digno.

Lo mejor, y más importante, es que el bebé está bien, y que por fin, podemos empezar a pensar en el con nombre propio… ¡¡Es otro niño!!

Contra todo pronóstico, no es niña, así que me estoy haciendo todavía a la idea, y al nombre. Tenemos un finalista, por parte de su padre, y a mi ¡¡¡no se me ocurre ninguno!! Si que hay muchos nombres que me gustan, pero no se, no me veía teniendo otro niño tan pronto, no le he dado más vueltas, y ahora me ha pillado el toro. El que ha propuesto su padre, me gusta, pero todavía me quiero hacer más a él, ya que un nombre es para toda la vida, y no quiero tomar esa decisión de un día para otro. Ya sabéis, que con Aritz, el nombre lo teníamos mucho antes de empezar a buscar, somos así, y decidirlo en tan poco tiempo se me hace raro. Así que cuando estemos convencidos del todo, ya os lo diré 😉

La doctora, nos ha enseñado y explicado diferentes cortes de imagen, detalladamente, y hemos escuchado su potente corazón, que es emocionante siempre… Es increíble la velocidad y fuerza que tiene, y siempre que lo escucho pienso: que bien, que bonito suena, ¡no dejes de latir pequeñín!

En las imágenes que hemos visto, estaba con una manita detrás de la cabeza, la otra sobre la cara, y una de las piernas estirada, ¡se le veía comodísimo! Lástima que luego no ha salido así en las que nos han imprimido, aunque se ven todas bastante bien.

Éstas son las “fotos” que mejor han salido, he obviado una en la que la doctora ha hecho un zoom a sus genitales y los ha remarcado con una flechita, muy ilustrativa…

bona retall cap

retall braç

Esto es un bracito, ¡alzando el puño!

La piernecita estirada, ¡tan ancho!

La piernecita estirada, ¡tan ancho!

Somos felices porque está sano, le queremos tanto, nos tiene enamorados… Cada día lo vemos más real y mas cerca, estoy disfrutando cada día más del embarazo, aunque los miedos nunca se van del todo, la ilusión puede con ellos.

Espero que os haya gustado la entrada, gracias por leerme y por todo el cariño que me llega por vuestra parte

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Abrazos mamíferos ❤

Mujeres empoderadas = sistema amenazado

Leyendo el blog de El pollito mamífero, que recomiendo encarecidamente, me dio por pensar, todavía más, en los mecanismos de control masivo que hacen que percibamos nuestra naturaleza mamífera como algo que debemos obviar.

Siempre he pensado que las mujeres tenemos poder, ese tipo de poder que no genera riqueza material, sino algo mucho más allá.  El patriarcado junto con el capitalismo, velan para que no nos demos cuenta de eso. Al sistema le preocupa que nos empoderemos, que vivamos según nos dicta el instinto y nuestra biología.

Un ejemplo de nuestro poder, es la lactancia materna. Se han empeñado, en convencernos de que lactar es algo antiguo, que podemos hacerlo con leche artificial, sin problema alguno y con muchos beneficios. No me malinterpretéis, para nada, quiero menospreciar a las mamás que deciden dar lactancia artificial, las respeto, cada una es libre de decidir. Solamente, me gustaría reflexionar acerca de como nos han manipulado para que olvidemos que tenemos algo muy valioso a nuestro alcance.

LA FALSA LIBERACIÓN DE LA LACTANCIA ARTIFICIAL, Y LA ESCLAVITUD LABORAL

Se supone que dar biberón libera, ya que la mamá deja de ser la única que puede alimentar a su hij@. Y como libera, fue visto con buenos ojos por sectores “feministas”, ya que podíamos desempeñar nuestra carrera laboral sin estar atadas al hogar. Nos vendieron la equiparación del hombre y la mujer a nivel profesional, cuando todas sabemos que el mundo laboral no es igualitario. Los salarios y las oportunidades distan mucho entre hombres y mujeres, es un hecho. Te das cuenta cuando en una entrevista, siendo mujer, te preguntan si piensas tener hijos, si tienes cargas familiares, si estás dispuesta a flexibilizar y adaptar tu horario laboral por encima de tu vida personal, e incluso, te pueden “obligar” a nivel contractual, a no reproducirte. Primer error: creerse más libres por dejar de ser “esclavas” de nuestros bebés y pasar a serlo de nuestro trabajo.

La verdad, es que impera el interés económico y social, tenernos amarradas a un trabajo, adormecidas y consumiendo. Esto no  va de la independencia económica de las mujeres. Las familias, difícilmente llegamos a fin de mes, así que continuamos dependientes en muchos sentidos. Ya sea de nuestra pareja, de nuestra familia, o de la guardería, necesitamos recursos, cuidadores, pues la conciliación no existe.3580605813_8779e1f294_b

Nos quieren productivas, fuertes y recuperadas del parto, con nuestros hijos en la guardería. De nada sirve que tu instinto te diga que te duele el alma dejando a un bebé lactante lejos de ti 8 o 9 horas, que sabrá nuestro instinto materno, que locas las hormonas…  Debes de ir en contra de eso, y si no puedes, es que estás desequilibrada, depresiva… Muchas madres sienten culpabilidad (incluso los padres la sienten) se sienten juzgadas y obligadas a hacer lo correcto. El sistema quiere que nos sintamos vulnerables, y no nos da medios para conciliar la vida familiar con la laboral. No está en su lista de prioridades buscar una solución colectiva, que compatibilice maternidad e intereses sociales, que sea beneficiosa para todos.

Lo que ha funcionado durante toda la historia de la humanidad para cuidar de nuestras crías, nuestro instinto protector, resulta que ahora, es algo que no sirve para nada. Pero no, no debemos ignorarlo, ese es otro de los grandes errores. Ya lo sé, diréis que hay que trabajar, que muchas familias tienen muchas cargas y no se pueden permitir quedarse en casa. Es cierto, lamentablemente, hay que decidir. El dilema no reside en si debes o no quedarte en casa, sino en que, si te quedas, lo haces gratis. Y no es justo.

Para que nadie se lo tome como una crítica personal, aclaro: no estoy en contra del biberón, ni de las guarderias, ni de los padres que así lo deciden. Mi crítica es hacia el carente apoyo por parte del Estado, que nos da bajas de maternidad ridículas, que no considera oportuno poner medios para conciliar. Dar lactancia artificial, es una opción muy respetable, si se toma libremente, y no por obligación o por el poco apoyo a la lactancia materna. 

LA LACTANCIA ES MUCHO MÁS QUE ALIMENTAR, ES UN DERECHO DEL BEBÉ

No se da valor a los cuidados, a la comida casera, al tener una figura (sea padre o madre) paterna en casa, a la vida en familia, el calor del hogar… Todo es sustituible, se puede pagar una cuidadora, guardería, o los abuelos pueden cuidar a los niños. Se puede comer comida procesada, o salir a comer fuera. Existen muchas alternativas, pero siempre dependes de que lo hagan por ti.

Los bebés necesitan lactancia (materna o artificial) exclusiva hasta los 6 meses, a partir de ahí, sigue siendo el pilar de su alimentación, pero se empieza a complementar con otros alimentos. Tienes volver a trabajar cuando su bebé tiene 4 meses, antes de que se afiance ese periodo. Puedes pasarte a la leche en polvo, combinarlo con la lactancia materna, o bien, extraerte tu leche. Para las que quieren seguir con la lactancia materna, la cosa se complica. El sistema las ha boicoteado, y les sale bien la jugada. Muchas optan por el biberón, o bien por la mixta. Si das fórmula, aunque sea combinada con lactancia materna, posiblemente, haya un descenso de producción al no dar de mamar durante buena parte del día y tener a su bebé lejos. Eso implica tener que dar más tomas de fórmula para que el bebé no pase hambre, lo que agravará el problema. También suele ocurrir que el bebé prefiera la tetina y acabe rechazando el pezón, aunque le des tu propia leche en biberón. Otra vez, tiene mucho que ganar la industria de leche en polvo.

La lactancia, sea artificial o materna, es mucho más que alimento, así que, pasando horas separados de nuestras crías, estamos privándoles de mucho. Es un derecho fundamental de los bebés tener a sus padres cerca. El bebé está acostumbrado desde el vientre a sentirse seguro, contenido, y físicamente cerca de su madre. Así que una separación tan prematura, es un sufrimiento muy grande para ellos.

Necesidad de contacto

Necesidad de contacto

No todos los bebés lo manifiestan, (consultad sobre la indefensión aprendida) y parecen adaptarse. No lo hacemos por su bien, aunque muchos conductistas se empeñen en querer hacernos creer que deben aprender a ser “independientes”. Es por el interés en tenernos alienados y emocionalmente distantes del momento tan delicado que es la crianza de un bebé. Debemos de dejar atrás nuestro comportamiento más primitivo, el de proteger a la cría, estar cerca, ocuparnos de su alimentación y todo lo demás en primera persona. Porque seguir nuestro instinto, es ser voluble, no ser racional, y eso asusta, es incontrolable. No queremos ser como los animales, pero somos animales. El sistema nos intenta tener amansados, controlados, adiestrados.

Pero el bebé, libre aún del peso de la sociedad, no entiende esa domesticación, lo único que puede aprender de ello, es que debe ser sumiso y dejar de manifestar sus emociones. Eso no es nada positivo para su maduración, por eso deberíamos poder pasar el tiempo necesario a su lado, hasta que pueda entender que no le vamos a abandonar, que estaremos ahí siempre. Es un aprendizaje que empieza con el gateo, cuando el bebé decide empezar a explorar e ir separándose de la seguridad materna o paterna. Y continúa asegurando esa independencia a medida que va logrando metas por si mismo, pero sigue necesitando el referente protector de sus progenitores cerca.

Lo más respetuoso para ellos, sería que se quedasen a cargo de alguien cuando estén preparados, no cuando nos obliga el permiso de maternidad. En cuanto a permisos, deberíamos tomar ejemplo de países como Suecia (480 días a compartir) o Noruega (392 días a compartir). En ambos países, los padres tienen la obligación de tomarse 70 días por obligación, lo que hace que puedan dar soporte a la mujer puérpera, a la vez que disfrutan y se implican con el bebé.

EL MENOSPRECIO A NUESTROS RECURSOS NATURALES

El cuerpo de la mujer se concibe como algo pecaminoso. Se les pide a las mujeres que cubran su torso porque la sociedad, enferma, ve su pecho como un símbolo erótico, no como lo que son: proveedores de alimento. Se han cosificado, se les ha dado un papel ridículo, para que olvidemos su verdadero valor. Se valora tenerlos tersos, bonitos, sin estrías, por encima de que desempeñen su función: dar alimento y consuelo a nuestros bebés.

Tenemos un recurso maravilloso a nuestro alcance, y lo estamos menospreciando. Le robamos la leche a las crías de otros animales, cuando la leche materna humana es la más indicada para nuestra especie. Seguramente, muchos se negarían a consumir productos lácteos de origen humano, lo verían aberrante. Para mí, lo extraño, es que (dejando a los veganos a un lado), veámos normal consumir carne, huevos, y fluídos de otros animales, y anormal ver a un niño de 5 años mamar.

Hace tiempo leí que una doctora había hecho yogur con sus propias bacterias vaginales, que son lactobacilos, como las de los yogures convencionales. La gente se echó las manos a la cabeza, la insultaron, y no aprobaron su experimento, alegando que la vagina contiene otras bacterias y podía llegar a ser perjudicial. Obviamente, de comercializarse ese producto, se realizarían tomando únicamente la parte de la flora bacteriana beneficiosa, pero la idea no cuajó. A mi, me pareció de lo más interesante, e informativo, investigar sobre los recursos naturales de nuestra propia especie.

Sabemos que los animales son maltratados y están en condiciones lamentables en las granjas exhaustivas, hacinados, a tope de antibióticos, sucios, infelices… Pero preferiremos un queso de dudosa calidad, fermentado con microorganismos de origen animal, al que podamos hacer con la leche de una mujer sana y de confianza. Yo lo veo muy contradictorio… No se como lo han hecho para hacernos ver la realidad tan distorsionada.

LA LECHE MATERNA ES UN RECURSO INFINITO QUE PUEDE ABASTECER A MUCHOS

Después de parir a mi hijo, ya fallecido, ya os conté en “Puerperio sin Aritz” que mis pechos se llenaron de leche. No sabéis cuanto me dolió desaprovechar ese recurso, pensar que lo estaba dejando perder… Dolía verla gotear de mi, e ignorarla, dejarla ir, como si fuese algo malo. Mi cuerpo la había preparado, tan valiosa, y nadie podría beneficiarse de ella. No tengo ningún hospital cerca con banco de leche, nadie me hubiese apoyado, tendría que haber comprado un sacaleches, conservarla y desplazarme lejos para donarla. Quizá no la hubiesen aceptado siquiera, o me hubiesen mirado como si estuviese loca por querer ayudar en mi situación. Pero os aseguro que me hubiese beneficiado mucho saber que la leche de mi hijo podía alimentar a otro bebé que la necesitara. Me hubiese liberado del peso de sentir que mi leche estaba allí para nada.

Hablando con mi pareja sobre esto, me ha dicho, que es curioso que nos paguen por donar óvulos o esperma, pero nadie compre leche materna, siendo algo tan valioso. El culpable, como siempre, es el poderoso caballero y patriarca mayor, don dinero. Con nuestras células reproductivas se puede hacer negocio, se pueden “vender” hijos a parejas con problemas de infertilidad. Genera beneficios, por tanto, pagan por ello.

Puedes donar tu leche, es un acto de generosidad, precioso, poder compartir algo tan valioso e insustituible. Pero es un bien tan escaso, que una mamá que la necesite no podrá ir a comprarla o a pedirla sin más, se da en casos extremos. Si todas donásemos, todos los bebés podrían beneficiarse de la leche materna. Pero tener bancos de leche bien abastecidos, implicaría dejar de consumir leche artificial, así que, no es buen negocio.

Dar el pecho, es un acto antisistema, es autoabastecer a tu cría, e incluso a otras, es estar al margen del consumo.

Virgo lactans

Virgo lactans

Tenemos en nuestras manos el poder de autogestionar la alimentación de nuestros hijos, el tiempo que deseemos, somos peligrosas para la industria. Muchas mujeres creen que la producción de leche es limitada, o que va decreciendo con el tiempo, e incluso deja de ser nutritiva. Errores que nos hacen interiorizar. En algunas culturas, es normal ver a niños de avanzada edad mamar. Es un recurso valioso y gratuito que se puede mantener hasta que ambos (madre e hij@) lo deseen. 

Podemos abastecer a muchos, pero nadie se lo plantea como algo deseable. Darnos ese poder, es incompatible con la estructura económica de la industria alimentaria, por eso, nos han convencido de que es mejor una alternativa láctea, que nuestra propia leche. Sería peligroso sabernos tan necesarias para la sociedad. No nos lo pueden permitir, arruinaríamos a muchos empresarios, y sacaríamos pecho, nunca mejor dicho. Nos sentiríamos como lo que somos, algo valioso para nuestra especie. Quizá demandásemos derechos, compensaciones por hacerlo, como una baja maternal digna. La mujer empoderada es un peligro para el sistema. 

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Preciosa fotografía de lactancia en tándem

 

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Abrazos mamíferos ❤

Diada de Petits amb Llum 2015

Hoy, en Barcelona, la Asociación Petits amb Llum, junto con las familias, han celebrado una diada en memoria de nuestros hij@s en el Parque jardins de les infantes. Con suelta de globos, manifiesto, inflables para los niños, bar, mesa de información…

Seguro que ha sido muy bonito y emotivo poder compartir el recuerdo de nuestros hijos con todas esas familias a la vez. Nosotros no hemos podido ir, a ninguna de las concentraciones, por distancia y porque mi pareja trabaja. Pero me hubiese encantado poder participar.

Una chica, majísima, que administra el grupo de apoyo en facebook Grup de Dol gestacional i neonatal Catalunya, y que gestiona la página Maternidad Arcoiris, ha hecho posible que participemos en la diada sin estar presentes. Me mandó un mensaje preguntándome si quería que hiciese una estrellita de recuerdo para nuestro hijo Aritz, y así poder soltarla con otras en uno de los globos. Con ese cariño, de mamá arcoiris hacia otra semejante, se acordó de nosotros, y nos ofreció este bonito gesto.

Éstas han sido algunas de las fotos que me ha mandado y quiero compartir con vosotr@s:

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Nos ha hecho muy felices saber que ha habido un lugar en ese homenaje para nuestro hijo, te estamos infinitamente agradecidos ❤ Ha sido muy atenta y cariñosa, ofreciéndonos apoyo, preguntando como llevo el embarazo, y enviándome muy buena energia.

Su pareja, me contactó hace unas semanas, para ofrecernos unas sesiones de hipnoparto, para que afrontemos el embarazo y parto con más calma. Me pareció un detallazo, y estoy deseando poder conocerle y hacerlas. De momento no hemos podido ir por trabajo y distancia también, pero lo tenemos muy presente para cuando mi pareja esté más tranquilo laboralmente. Os comparto su página por si os interesa contactar con él, creo que es un valioso recurso, además de ser una gran persona:

http://www.coachingpersonalbarcelona.com/es/noticias-detalle/Sesiones-gratuitas-de-HipnoParto-para-mamas-que-esperan-Arco-Iris/

Gràcies a tots dos!!! Espero que no us molesti que parli de vosaltres per aquí 😉

Petons i abraçades multicolors ❤

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¡¡Vuela alto hijo!!

 

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Abrazos mamíferos ❤

Anoche tuve un sueño…

Que bonito el sueño de el pollito mamífero! ❤

         Soñé que toda la industria de alimentación infantil se arruinaba y dejaban de producir sucedáneos de la leche materna. Cundía el pánico entre los padres y los profesionales sanitarios, el Estado tuvo que intervenir; las bajas de maternidad se ampliaban a un año para poder alimentar a la futura generación, los padres tenían derecho a estar durante la cuarentena atendiendo a sus mujeres, todas las guarderías estaban obligadas a tener un espacio en sus neveras y congeladores para la leche que llevaban las madres, en los puestos de trabajo se dejaba parar cada 3 horas a toda mujer con niños menores de 3 años para que se sacarna leche.

          Aquellos bebés que se habían estado alimentando con leche artifial se empezaron a beneficiar de la lactancia materna, porque la sociedad dejó de ser individuo para pasar a ser tribu, y…

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