15 semanas: movimiento libre y autonomía

Durante este fin de semana pasado, Biel lo ha estado petando con sus logros, no me da la vida para celebrarlos, y contarlos!

Sábado por la noche, habiendo hecho mil intentos y muchos casi-logros de chuparse los pies… Después de llegar un par de veces pero equivocarse chupando la mano que aguantaba el pie… Tras muchos quiero y no puedo acompañados de quejidos, gritos o gruñidos de esfuerzo y hasta llantos de frustración por no llegar… Lo consiguió!!

Y ahí estaba su padre para inmortalizar el momento:

 

Tengo que apuntar el detalle de que solamente llega cuando está sin pañal, ya que tiene más movilidad… Algo que es interesante tener en cuenta para todos los bebés, ya que tanto los pañales, como la ropa les limitan algo el movimiento, las sensaciones… y eso repercute en su capacidad para explorar sus posibilidades. Así que intento que esté siempre con la ropa justita cuando hay buena temperatura, sin calcetines, y un rato al día sin pañal. Momento que aprovecha para chuparse los piecitos 🙂

Y el segundo logro, el del domingo, tiene chicha, así que, antes de explicaros como ha sucedido, quiero contaros que pretendo poner en práctica la metodología del movimiento libre que desarrolló la pediatra Emmi Pickler. Teorías que casan con la línea de crianza con apego, que fomentan la autonomía, el respeto y autoregulación en todos los sentidos. En cuanto a movimiento se refiere, partimos de la base de la no intervención, por tanto, se supone que no debemos colocar al bebé en ninguna postura que no haya alcanzado por si mism@, siendo la posición inicial la de estirado boca arriba. Ni boca abajo si no se gira por si mism@, ni sentado cuando no aguanta por si sol@ la postura, ni enseñarle o inducirle a girarse, andar, gatear… Simplemente, esperar que con el tiempo, y un entorno adecuado, el bebé vaya alcanzando metas por interés y capacidad propi@s. Por estas razones, no usamos sillas de paseo, hamaca, parques cerrados o elementos de este tipo, para no forzar posturas y impedir su libre movimiento. Sus ratos de juego y descubrimiento son a ras de suelo o en la cama, a un palmo de este, para que tenga la posibilidad de moverse cuando desee sin peligro alguno.

Os dejo un par de enlaces por si es de vuestro interés 😉

En el primero, encontraréis una comparativa muy interesante de las fases del desarrollo por meses; en el método de movimiento libre, o en el intervencionista (el que marca el pediatra convencional). Es muy curioso ver la disonancia de fases entre uno y otro, como varían las edades, e incluso, como se altera el ritmo natural de pasar de una postura a otra, siendo la evolución natural: boca arriba, boca abajo, rodar, reptar, gatear, sentarse, de pie y marcha estable. En cambio, cuando intervenimos, se da un desarrollo desfasado: partiendo de que la posición inicial es boca abajo, le siguen muchas posturas antinaturales (se mantiene sentado con apoyo, se mantiene sentado si alguien lo sienta, camina si se le sostiene con ambas manos…). Todos esos logros son intervenidos y propiciados, algo que es innecesario y que puede crear inconvenientes.

Al pasar de boca abajo a boca arriba y no al revés, se obvia la fase de reptar, que es la que, de manera natural (movimiento libre) lleva al gateo, y este, posteriormente, incita a sentarse al bebé. Cuando un bebé se sienta antes de gatear, se da un gateo no harmónico (pueden, por ejemplo, gatear arrastrando el culo) y tardío, o no llegar a gatear si quiera, si seguimos interviniendo para que se pongan en pie. Lo esperable, es que un bebé sienta la necesidad de sentarse cuando tras desplazarse reptando y gateando, quiera parar y explorar ese nuevo lugar o cosa que ha alcanzado, no que parta de la posición sentado para después desplazarse.

Se supone que el proceso debe ser al ritmo del bebé, no de nuestras ganas por verles pasar fases. Ahora bien, está siendo difícil ser purista con todo esto… Cuando Biel está en brazos, pocas veces, excepto tomando pecho, quiere estar estirado boca arriba  (y ya os conté en esta entrada que los primeros meses tuvimos que hacer el lactasutra, forzando posiciones sentado, etc…). Acostumbrado a vel mundo derecho, ya ras un rato de juego boca arriba, él pide verticalidad, estar en nuestro plano, participar de todo, y esto, desde los primeros días. Y como respetar su voluntad también está en mi línea de crianza, aunque se contradice en este punto con el movimiento libre, pues le hemos sentado, recostado, puesto boca abajo…

La primera piedra la encuentras cuando llegas al pediatra los primeros días, con tus convicciones sobre movimiento libre claras, pero lo primero que os recomienda es: pon al bebé boca abajo un rato cada día para que fortalezca la espalda. MEEEC! Error.

Pero claro, lo haces, porque: y si, es tan necesario realmente…? No me lo tomé al pie de la letra, creo que durante muchas semanas enteras ni siquiera le he puesto así… Pero si que lo hacía de vez en cuando, siempre, eso si, que le viese en buena disposición de hacer ejercicio, y si le veía a disgusto, nada. Y al hacerlo, me daba cuenta de que Biel de musculatura de cuello y espalda andaba sobrado (bondades del porteo, y que nació ya con la cabeza muy tiesa).  Así que, hemos prescindido de ese ejercicio, para dejarle hacer, y vaya que si hace.

Sabe darse la vuelta desde las primeras semanas, pasando de boca arriba a boca abajo con más o menos éxito, dependiendo del momento, lo cansado que esté y la motivación que tenga. Sobre todo por las noches le sale muy bien, cuando quiere ponerse a dormir boca abajo, no hay quien le cambie esa postura. E intenta reptar y desplazarse como puede, con bastante éxito desde hace un mes. Supongo que va en su carácter, es muy activo, curioso y necesita moverse, así que va bastante rápido alcanzando metas. Además es muy terco y perseverante, y lo que se propone, lo consigue (esto viene de famíla…).

Y tooodo esto me lleva por fin, a contaros el logro de ayer…

Tras un baño y sesión de juegos que ya degeneraba en tragedia por no poder transportarse hacia sus objetivos por descubrir, me dio una grata sorpresa. Dejé a Biel en la cama (como os conté, en esta entrada tengo los colchones a ras de suelo, así que no hay peligro de caída), boca abajo haciendo sus flexiones del día y con muchas ganas de moverse hacia un extremo de la habitación. Se le nota cuando quiere ir hacia alguna parte porque mira fijamente mientras se abalanza con todo el cuerpo en esa dirección, y se impulsa con las piernas. Y en el caso de ayer, se agarraba de las sábanas con las manos, para ayudarse a avanzar hacia adelante.

Normalmente, después de desplazarse unos centímetros, o dar vueltas sobre su propio eje como un compás, sin éxito de alcanzar lo que desea, se cansa. Normal, es mucho esfuerzo para un monete de 3 meses mantenerse erguido un rato e intentar desplazarse. Entonces, suele hacer acopio de todas las reservas de fuerza que quedan, para lanzarse cual cachalote hacia un lado y volver a la posición inicial de descanso.

Como os decía, le dejé en mitad de su ejercicio matutino, en medio de la cama, mientras aprovechaba para poner en marcha una lavadora. Durante un minuto, se escuchaban sus graznidos de deportista de élite, quejándose del tamaño esfuerzo que realizaba. Luego, el silencio sepulcral. Pensé que se habría cansado y estará boca arriba descansando ya. Dos minutos debí estar fuera de la habitación, y cuando vuelvo, me lo encuentro boca arriba, en el suelo! Había atravesado la cama, otro mini colchón de “seguridad” que tengo a un lado, y había llegado hasta la puerta del balcón. Por el camino se encontró con un pantalón mío, y lo había agarrado, para ir a su gran objetivo: su amada cortina.

La cortina que tenemos en la habitación, que en realidad es una sábana muy chula, le fascina desde que nació. Es de colores cálidos contrastados con tonos claros que dejan pasar la luz del sol en distintos grados. Se pasa ratos largos mirándola, y muchas veces le acerco para que la toque y la vea de cerca. Pues ahí estaba, abrazado a mi pantalón, chupándolo, mientras agarraba la cortina y la movía viendo la luz del sol al otro lado. Su cara de satisfacción y felicidad absoluta por haber llegado solito allí, impagable. Yo flipando de verle así, felicitándole por su hazaña, y él con una sonrisota de oreja a oreja, contento de que me gustase tanto la sorpresa 🙂

Biel y la cortina prometida:

Allí se quedó un buen rato, inspeccionando la tela, la luz y la sombra, tirando de ella, chupando, aprendiendo, disfrutando de su aventura. La primera de muchas en esto del movimiento. Y yo enamoradita de mi peque, que se hace tan grande por momentos, y es tan adorable cuando está satisfecho al conseguir algo nuevo… Cuantas alegrías nos da Biel, que felicidad verle tan despierto, con tanta energía y pasión por la vida!

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Abrazos mamíferos ❤

 

 

 

 

 

 

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El primer diente!

Ayer Biel entro en su semana 15 de vida, pero esta entrada en realidad es para añadir cosas que olvidé contaros en la entrada de la semana 14. Como adivináis por el título de la entrada, hoy nos hemos despertado con un dientecito despuntando!! 😀

Estas dos últimas semanas me lo olía, y aunque me dijesen que es demasiado pronto, tenía claro que iba a ocurrir un día de estos… Se poco de bebés y no he vivido de cerca como es esto de la salida de los dientes, pero por lo que he ido escuchando y leyendo, los síntomas me cuadraban a la perfección.

Empezó babeando muchísimo, hasta el punto de quedársele la ropa empapada al caerle goterones de la boca constantemente… Y la costumbre de chuparse los puños, pasó a ser obsesión por hacerlo con mucha ansia, extendiéndose a nuestras manos, ropa, o cualquier cosa que pudiera llevarse a la boca. Hasta ahí normal, son cosas que cualquier bebé de tres meses suele hacer en mayor o menor medida.

Luego en vez de chupar y babear, mordía con las encías lo que se llevase a la boca con mucha fuerza (lo notaba al hacerlo en mis dedos), y cuánto más duro fuese lo que pillase, más le gustaba. Y en estas dos últimas semanas ha estado nervioso, irritable, ansioso y llorando bastante como os dije en esta entrada. Normal, eso tiene que doler mucho, y más molesto debe ser si no sabes lo que te pasa… En una de sus llanteras nocturnas, probando todo lo que se me ocurría sin éxito, me di cuenta que si le metía los dedos en la boca, él apretaba y se calmaba. Ahí pensé, esto son los diente seguro. Y saqué un mordedor que nos habían regalado, y ahí estuvo un rato royéndolo… además, lo hacía por el mango que es duro, si se lo mete por la parte blandita pone cara de asco xD

Además esta pasada semana ha estado muy mimoso y necesitado de brazos y teta, no me he podido separar apenas de él. Sobre todo por las noches, estas dos últimas semanas han sido despertares continuos (y él de normal ya se despierta mucho), primero a cada hora, y esta última semana, estaba unos pocos minutos durmiendo (a veces 5, otras 15…). Se revolvía constantemente en la cama, y quería tener la teta en la boca siempre para calmarse. Pasa las noches inquieto, se le nota el malestar, ya no llora tanto como días atrás, pero le cuesta coger el sueño, duerme intranquilo, se despierta muchas veces sollozando, se desvela…

Por lo demás, a parte de estos malos ratos nocturnos, de día está bien, alegre, juguetón y risueño. Solamente ayer, lo noté un pelín caliente, y un poco más tontorrón (se quejaba en la mochila, en brazos, aguantaba muy poco en el parque…). Como hacía bastante calor y no estaba chafado ni tenía otros síntomas preocupantes, le puse más fresquito y no le di más importancia. Pero esta mañana me ha cuadrado todo al verlo… Se ha puesto a llorar mucho cogiéndose la oreja derecha, llevándose las manos a la boca, y muy inquieto. Le he puesto un dedo en la boca, y en seguida he notado que me dirigía hacia un lado concreto de la encía dónde apretaba más: el lateral derecho inferior. Ahí he notado algo duro, que cuando he mirado, he visto que era un puntito blanco. Justo en ese lugar, se toca con la lengua constantemente, porque nota que tiene algo extraño.

Ahí lo tenemos, asomándose: hola primer dientecito!!!

No se si esto durará mucho, si tardará en salir o no…experiencias??

Por lo que vamos viendo, Biel va con prisa en esto de crecer, todo lo ha empezado a hacer muy pronto, y ahora dientes… Hace ilusión, pero me sabe mal que empiece a sufrir por esto tan pronto, es tan pequeñito!! Ahora que estábamos saliendo de la crisis de los tres meses… Aunque aún da sus coletazos, y a ratos está muy distraído o tan concentrado en las tomas que me pellizca y retuerce el pezón llegando a hacerme morados.

Como en las anteriores crisis, esta ha traído un montón de cambios positivos como os conté en la entrada de las 13 semanas. Sobre todo, está mucho más receptivo, se entretiene con muchas cosas, y le llaman mucho la atención las luces, los colores, las texturas, los sonidos… Incluso habla y juega con cosas aparentemente invisibles, a las que da manotazos y sigue con la mirada o girando la cabeza (¿alguien lo entiende???). Y por fin, ha descubierto a ls gatos!! Un día me desperté y estaba tocando (o más bien tirado de su pelo) a Maru, que estaba durmiendo a su lado. Desde entonces, les sigue con la mirada, y cuando le acercamos a ellos, les coge del pelo y se emociona mucho con ellos ❤

La crisis nos ha traído muchas cosas, pero también se ha llevado una: el reflejo del moro!! Es un espasmo que tienen los bebés desde el nacimiento, estiran los brazos hacia arriba y parece que sienten que van a caerse. Sobre todo les pasa cuando los mueves, o cuando están muy relajados, por lo que, se despiertan muchas veces estando dormidos al hacer un leve movimiento, y es muy molesto. Los cambios han sido mejoras en general, exceptuando los malestares temporales y la dichosa manía de lanzarse al vacío… Arquear la espalda e intentar tirarse de nuestros brazos lo hace desde siempre, pero ahora se agrava al tener más fuerza, y al ver cosas que llaman su atención y querer alcanzarlas.

Hasta aquí, la versión extendida de la semana 14 de Biel, espero no haber olvidado más detalles… seguiré contándoos como evoluciona. Contadme vosotr@s vuestras experiencias con los dientes que voy muy perdida!! 😉

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Abrazos mamíferos ❤

 

14 semanas: necesito vacaciones!!

La semana pasada fue más complicada durante el día, y más llevaderas las tardes-noches. El boom del parque-gimnasio de muñecos colgantes ha pasado, y ahora no quiere estar más de 5 o 10 minutos otra vez. Quiere dormirse en brazos y teta en boca como siempre, y que no le suelte o cambie de postura. Eso, o porteo mientras pongo orden en casa.

Innové en el gimnasio de muñecos porque se frustraba mucho al no poder coger y llevarse a la boca los muñecos. Siguiendo los consejos de Bollitoalhorno, le puse a los muñecos unas gomas gorditas para que pueda estirar de ellos. Además, los pongo de manera que los pueda descolgar fácilmente, e intento ir cambiándolos para que no se aburra de ver siempre lo mismo. Pues el invento funciona, los descuelga, y tira de la goma, disfruta con el cambio. Eso si, el muñeco lo tira y se queda pillado con las gomas, que al ser la novedad, le llaman más la atención. Así que con lo que más se entretiene es con las gomas y anillas del parque, agarrádolas y tirando de ellas hasta que le llegan a la boca (un día de estos se carga el parque con la fuerza que tiene…).

Biel sigue con sus descubrimientos, los pies siguen siendo su nueva distracción, los coge y tira de ellos, y no parará hasta que logre llevárselos a la boca. Aguanta muchísimo rato boca abajo con la cabeza y cuello bien derechos, mirando de un lado a otro.  Estando boca abajo, para darse la vuelta se impulsa con los brazos y se tira como las ballenas cuando juegan a saltar (es muuuy bruto). Y ya empieza a levantar solo la cabeza estando estirado, cuando le cojo las manitas, intentando levantarse. Veo que quiere moverse ya, se enfada mucho al ver que no puede y lo intenta con todas sus fuerzas, es muy cabezón y tiene mucha prisa por crecer!!

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Está aprendiendo a gritar muy fuerte, y el otro día se escuchó con eco en un baño público al que fuimos, y se lo pasó teta. Cuando hace sus giros croquetiles, sobre todo cuando pasa de boca arriba a boca abajo (que es lo que más le cuesta), se hincha de orgullo y pega un grito-suspiro de alegría rollo gañán. Seguimos con las risotadas, añadiendo chillidos agudísimos cuando algo le hace mucha gracia, o me ve de lejos y se ríe para que le diga cosas y morimos de amor ❤

Le veo taaan grande!! Parece mentira como crece… Sobre todo, cuando le veo en brazos de otra persona, me doy cuenta de que ya no es esa miniatura que era hace un par de meses.

La novedad, esta semana, es que hemos cambiado de bañera, y tengo un post pendiente para contaros por qué. Hicimos una excursión a la ciudad esta semana para cambiar un regalo (un conjunto de ropa muy bonito, pero es que tenemos tanta hasta el año…) por la bañera, y varias cosas más que nos hacían falta. Y escogimos una hinchable, porque Biel es una fiera y en el agua una pescadilla saltarina, y se daba unos golpes que temía por él… En esta bañera ya no tiene esos topes para estar retenido, y se lo pasa tan bien chapoteando!!

Hoy nos hemos despertado literalmente, rebozados en caquita radioactiva hasta el cogote… Normalmente se despierta él primero y va hablando solo, se entretiene croqueteando… Y yo voy aprovechando para dormir un par de minutos con el ojo medio abierto controlando que hace. Cuando ya se aburre me grita o empieza a hacer: GGGGG… Y al ver que me despierto me dedica la sonrisa más bonita del universo, esa que te da fuerzas para lo que haga falta. En este punto, normalmente lo encuentro a un metro de mi, y en cualquier postura menos en la que le dejé. Esta mañana, estaba con la cabeza donde debían estar sus pies, había ido girando hasta ponerse del revés. Y cuando me he dado cuenta, he visto que en una manga tenía una mancha mostaza… Uuuy, que ha pasado? Suele pasar que cuando hace caca por la mañana, como está tumbado boca arriba con las piernas en el aire, se le escapa algo por el escote de la espalda del pañal… Pero hoy ha sido un drama… al ir girando sobre si mismo, ha ido dejando un rastro, y ha terminado con la cabeza en el epicentro del tsunami de caca!! Así que nos hemos ido de cabeza a la bañera xD

Como os conté en el de la semana pasada, estoy respetando su necesidad de expresar la frustración a lo largo del día, y nos funciona!! Cuando le da por llorar y he comprobado previamente que tiene todas las necesidades cubiertas, le dejo. Acompañándole con mucha ternura, empatizando con su estado de ánimo, acariciándole, diciendo que le comprendo, y dejándole sentir. No le distraigo con juguetes, ni moviéndole de aquí para allá, o haciéndole carantoñas ni tonterías. Necesita llorar, no dejar esa emoción aparcada hasta que la vuelva a encontrar.

Esto se ha traducido en que no ha vuelto a tener berrinches nocturnos porque si, si llora es por: hambre, sueño, incomodidad, aburrimiento… y cuando se soluciona, se acabó el drama. Hemos pasado de que llorase media hora seguida cada noche y se durmiese a las 3 de la madrugada, a llantos sostenidos durante 5 o 10 minutos durante el día. Y normalmente, se duerme antes de que cenemos (oh!milagro…) en brazos de su padre o a la teta, y podemos cenar sin serenata de fondo 🙂

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En este sentido, estamos genial, pero yo estoy flaqueando… Por las noches sigue pidiendo teta cada hora y media o dos horas. Son solamente un par de chupaditas para volver a quedarse dormido, y yo se las doy con mucho gusto, porque es lo que necesita y le entiendo. Pero entre eso, y que es un nervio, duermo tan poquito… Se mueve muchísimo, igualito que su padre, cada 5 minutos se sacude, cambia de postura, me da un manotazo… y como estoy entre medio de los dos, pillo por ambos lados xD

Cuando está despierto, prefiere estar conmigo hablando y riéndose que descubriendo mundo o tocando cosas como os conté que hacía la semana anterior. Así que, con mucho gusto, le hago compañía y pallasadas. Es genial, disfruto y me río mucho, pero es agotador!! Esta semana he estado muy, muy cansada. No se si es que volver a estar menstruando me resta energías, o si es que el cansancio acumulado hace mella. Es pesado tener que estar 24 horas de buen humor, atenta, y sin bajar la guardia. Y es que no se puede estar mal o desganada ni un ratito porque sino él nota mi humor y se contagia. Pero bueno, como los bebotes están diseñados para hacernos sonreír, no me cuesta, aunque si que es agotador al final del día.

Le he llegado a decir a Mamífero que me gustaría cambiar los roles e irme yo a trabajar algún día, dormir del tirón aunque sea una noche, tener un principio y un fin de la jornada, un rato para comer, estar sola… Realmente, no, no quiero eso. Me iría bien el descanso, si, pero no es lo que quiero, que mi hijo me tenga presente todo el día es lo que deseo darle. Así que llego a desesperar por no tener ese respiro, pero poder disfrutar de mi hijo, no lo cambio por nada!! Aunque a veces se me agríe el carácter y me duela todo, normalmente, cuando me doy una buena ducha y le dejo un rato con su padre, se me cargan las baterías y hasta le echo de menos!

Eso si, doy gracias por la salud que tengo y lo bien que está respondiendo mi cuerpo desde el minuto uno después del parto. Desde que parí no he vuelto a tener esos dolores horribles de lumbares, ni me ha vuelto la ciática que me ha amargado media vida. Parece que mi cuerpo se ha reiniciado. Claro, se nota el peso del peque todo el día encima (que además soy muy burra y me pongo a limpiar y mover muebles con el mono colgando), pero esos dolores terribles que he tenido toda la vida, han desaparecido. Otra prueba que me da la vida de que la salud y las emociones están intrínsecamente conectadas 🙂

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Dudas: Rinitis del recién nacido

Como soy muy novata en esto de cuidar de un bebé, me asaltan dudas… así que, otra sección que abro! A este paso me monto un blog nuevo :p

Como se que much@s de los que me leéis sois madres y padres experimentados, compartiré mis quebraderos de cabeza de mamífera primeriza, a ver si vosotr@s me ayudáis a resolverlas 😉

Aviso de antemano que la mayoría son bastante absurders, los grandes dilemas ya los resuelvo en serio, no son cosas que me preocupen. Pero me quedan mil preguntas tontas que me hago o que no se si son cosas dentro de la normalidad o rarezas sin importancia.

Desde que nació, Biel estornuda frecuentemente, hasta 5 veces seguidas, y en el hospital nos dijeron que era normal. No tiene mucosidad excesiva, ni otros síntomas de resfriado, así que lo tomamos como algo normal.

También, suena al respirar a veces, cuando coge aire al llorar hace ruido de cerdito, y su nariz hace la trompetilla cuando duerme. Algo que de entrada la Pediasauria nos advirtió que suele pasar y no es ningún problema, dijo: los bebés hacen ruidos al respirar, no os preocupéis.

Algunas veces saca algo de moco con los estornudos, pero no es continuo, Vale, no vamos a alarmarnos entonces, tiene mocos, señal de que su cuerpo funciona, expulsa fluidos, bien. Además los echa con facilidad, no está tapado, respira perfectamente, sin problemas.

Obviamente, aunque iba sobreaviso de que no me alarmase por eso, a una le gusta informarse, y busqué. Rinitis del recién nacido o del lactante le llaman. Suena mal, pero es algo común, no es patológico, y no da mayor problema que algunos ruiditos o taponamientos puntuales.

Estuvo un par de días más cargado de mocos de lo normal, le costaba algo mamar, sobre todo por la mañana, después de toda la noche estirado. Cuando le pasaba esto, le ponía unas gotitas de suero, que le encanta como os conté en esta entrada, y al rato sacaba algún moquete y se quedaba tan a gusto. Pero esos días, no terminábamos de sacar los mocos, y fuimos a la consulta de Pediasauria sonando más que de costumbre…

Pediasauria, con su habitual tacto dijo: este niño no puede respirar!! como si tuviese algo grave… Y nos insistió varias veces que debíamos ponerle suero, mucho, mucho suero, a tope, que no falte! Sin embargo, según he leído, con unas gotitas basta, simplemente para humedecer un poco los conductos y ayudarle si tiene que expulsar algún moquete. Según dice un pediatra on-line, un exceso de suero puede ser contraproducente, incluso puede derivar en otitis. Y yo por mi parte, soy reacia a aspiradores nasales porque son muy invasivos.

Seguimos con el goteo en momentos puntuales, y pasó. Y parece que los ruidos, mocos y taponamientos van cediendo, ahora son casi inexistentes. Así que dejamos los chutes masivos de suero para cuando haya un taponamiento real por un constipado o algo mayor, que mientras que no sea eso, Biel no tiene nada más que dar un par de estornudos y el moquete molestón aparece a saludarnos. Y él, feliz de que le hagamos fiestas cada vez que lo echa, o sopla por la nariz, y colaborando a tope en el proceso de limpieza.

Hasta aquí os he contado lo que hemos vivido nosotros con los moquetes, pero me pregunto como son vuestras experiencias… Contadme!!

¿Cómo lo hacéis vosotr@s?

¿Esto le pasa a todos los bebés (creo que no), o es que Biel tiene esta tendencia?

¿Hasta cuando le sonará la nariz?

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Los bebés necesitan llorar

Los bebés lloran, es algo que les viene de serie al no poder hablar, y normalmente nos afecta emocionalmente oírles, incluso nos irrita.Ya hablé de esto en esta entrada, y ahora tengo algo que añadir con otro enfoque.

Biel lleva bastantes días llorando por las noches, habíamos dejado atrás los berrinches nocturnos diarios, los supuestos cólicos, las horas brujas interminables… y ahora han vuelto con fuerza las llanteras. Se pasa llorando intermitentemente, (para, si le distraemos con algo y al rato sigue) desde la hora de la cena, hasta las 2 e incluso las 3 le dura la tontuna… Llora aún cuando aparentemente no tiene ninguna necesidad básica sin cubrir. Llega un punto en que en vez de ser a ratos, pasa unos 30 o 45 minutos llorando non-stop a nivel máximo de decibelios y en tonos agudos dolorosísimos. Se pone rojo, agitado, suda, chilla, patalea… y cualquier cosa que intentes le pone peor. Si lo cojo en brazos, se retuerce, si le dejo, grita, cuando le tocas o le hablas explota de ira, si le ofrezco el pecho no lo quiere, o no atina a cogerlo, y cuando puede, da dos chupadas y llora todavía más fuerte… Es frustrante, parece que le pasa algo grave y no le puedes ayudar.

Intentaba darle una explicación racional, relacionando su llanto a una posible caca que aparece una hora más tarde, un eructo, cansancio, un día muy ajetreado o distinto… pero últimamente veo que pasa hagamos lo que hagamos, y no siempre parece tener un motivo tangible. No me gusta verle sufrir, y me he parado a analizar qué podíamos cambiar, o qué estábamos haciendo mal, sin encontrar la solución.

Lo que más me impacta, es que llora hasta niveles desquiciantes hasta que para en seco, agotado, y se duerme. Algunas veces, para de llorar y se queda balbuceando un rato, como llorando a cámara lenta y explicando lo que siente, hasta que se le cierran los ojos, o coge la teta, y da dos chupadas para caer rendido. Cuando se duerme después de esto, no se vuelve a despertar hasta la siguiente toma, no le veo dormir inquieto, y parece que no tiene ninguna molestia física después de tanto llanto.

Llega un punto en que no funciona nada, ni mecerle, ni la teta, ni hablarle o acariciarle, es más, todo lo que hagas, lo empeora. Al final, opto por, simplemente estar. Aunque no le pueda ayudar, que no pase el mal rato sintiéndose solo e incomprendido. Me estiro a su lado, intento transmitirle paz, le acaricio, hablo suave y le digo que le quiero, que cuente conmigo, que me explique lo que le pasa, que entiendo que se sienta mal, que no me importa que llore, que estaré ahí con él siempre, que es una putada sentirse tan mal… Y claro, no le calma, pero tengo la sensación de que sí que le beneficia que esté y le transmita que sus emociones son válidas, y que empatice con ellas.

Pero claro, te queda la duda de si puedes hacer algo más, o si puede estar pasándole algo que no entiendas o sepas ver. Lo miras de arriba abajo, observas su comportamiento antes y después del berrinche, pruebas posturas distintas… Y no encuentras una explicación lógica, después de eso, está fresco como una rosa, sano, feliz… incluso, algunas veces, para de llorar en seco y empieza a reírse y hacer ruiditos como de costumbre. Es un enigma lo que pasa por esa cabecita.

Hablaba con Mamífero ayer por la noche, y le decía que parece que necesite llorar hasta gastar energía acumulada, para descargarse y poder dormir. Es algo que se me ocurre porque no veo una razón física tan grave como para que llore a esos niveles, y es que, parece que se agote y de golpe, desconecte de esta realidad y entonces, se queda frito.

Me dio por googlear una vez amansada y plácidamente dormida la fiera… y leí en una página en la que hablan de estos lloros aparentemente sin motivo, y todo me ha cuadrado. Os dejo un link en el que iréis a parar a un “librito sobre la temprana infancia” por capítulos, muy interesantes si queréis sumergiros, hay mucho que leer 😉

Librito sobre la temprana infancia

Resumiendo un poco, habla de que los bebés padecen mucho estrés, algo que ya sabemos, el mundo es muy nuevo, todo les desconcierta, no comprenden, se frustran, no pueden expresarse… un largo etcétera de motivos por los que los pobres, acumulan ese nerviosismo que por un lado u otro debe salir, a menudo en forma de llanto. Pero indican que hay dos tipos de llantos:

  1. Llanto por un suceso presente.
  2. Llanto por un suceso pasado que aún está presente.

El segundo tipo, ha sido investigada recientemente, y es algo a tener muy en cuenta cuando nos topamos con un llanto al que no podemos dar una explicación.

Cuando nos vemos sometidos a sucesos traumáticos y estresantes, nuestros mecanismos de supervivencia nos permiten aparcar estas experiencias para procesarlas con posterioridad. Y cito textualmente:

“Los bebés nacen también con los mecanismos necesarios para procesar el estrés provocado por estas experiencias. El mecanismo más importante es el llanto (otros mecanismos son temblar, sudar, bostezar, reír). Las investigaciones biológicas y neurológicas más recientes muestran claras evidencias de que el llanto desempeña un papel central en la resolución del trauma y la restauración de la homeostasis (o balance correcto), y su poder curativo es único. Sin embargo, debido a la represión sistemática del llanto en nuestra sociedad, casi todos crecemos con muy pocas oportunidades de descargar las experiencias estresantes.”

Y da el ejemplo que quizá hayáis leído alguna vez con anterioridad, de un estudio que se realizó analizando las lágrimas de distintos sujetos. Unos habían llorado por la visión de películas conmovedoras, y otros por cortar cebollas, y se encontró una diferencia sustancial entre un tipo y otro de lágrimas. En la composición de las lágrimas producidas por emociones, se encontraban grandes cantidades de hormonas responsables del estrés y del dolor. Se concluyó pues, que llorar con emoción ayuda a calmar el dolor y el estrés mediante la expulsión de ese cóctel químico; mientras que reprimirlas, prolonga el sufrimiento por acumularse esas sustancias que deberían salir mediante el llanto emocional.

Continúa explicando que hechos como un embarazo o parto estresantes o traumáticos, tienen tal carga emocional, que pueden necesitar ser descargados durante meses por el bebé. Asimismo, indican que las necesidades primarias inmediatas  (hambre, necesidad de contacto…) generan tal insatisfacción y frustración acumuladas durante el día, que pueden generarles la necesidad de ser lloradas horas después.

Sin embargo, los padres tendemos a desviar la atención de sus emociones evitando el llanto, distrayéndoles, de esa necesidad de expresarlo. Tras verificar que no sea por hambre, pañal sucio, incomodidad, aburrimiento… Pasamos al plan de emergencia anti-llanto: mecemos, paseamos hacemos payasadas, les ofrecemos juguetes, damos saltitos… Y puede ser que demos con la tecla, que nada funcione, o también que haya una tregua para, al poco tiempo, volver con más garra.

Un principio básico para criar con respeto es atender siempre al llanto, en eso estamos de acuerdo. Matizo, según dicen, que no hay nada de malo en acunar, mecer, cantar y ayudar a coger el sueño al bebé. Siempre y cuando, este esté tranquilo, y dispuesto ya para dormir. Si el bebé está llorando, nervioso, tenso, quisquilloso… significa que necesita dar salida a ese estrés, e intentar forzar la relajación o cortar ese berrinche, solamente pospone el llanto. No os ha pasado que vuestr@ bebé se despierta de golpe llorando desconsolado? Quizá tenga mucho que ver con este estrés acumulado.

Al no poder expresar con palabras su malestar, solamente les queda llorar para manifestar su cúmulo del día de confusiones, ansiedades, enfados, temores… Nosotros debemos permitirles dar salida a su dolor, ofrecerles apoyo, escucha, y no estar tensos, irritados o enfadados con la situación ya que es una necesidad más que tienen. Por eso quizá, después de tantas vivencias estresantes, y de ser acallados numerosas veces cuando se ponen a llorar, al final del día, es lógico que necesiten retomar y llorar media hora seguida o más.

No podemos evitar que esto ocurra, así que lo mejor es tomarlo con calma, paciencia y mucho amor. Algunos de los consejos que dan para reducir el estrés del bebé son: tener un parto natural, sin drogas y mínima intervención o tecnología posibles, una gestación con el mínimo estrés posible y una alimentación adecuada, dar el pecho y no consumir alimentos o drogas nocivas para el bebé, mucho contacto físico, responder prontamente y con acierto a sus necesidades, evitar siuaciones que puedan provocar temor, prevenir las frustraciones, evitar la sobreestimulación… y algo a remarcar: cuida y mima tus propias necesidades físicas y emocionales, porque difícilmente alguien con carencias puede brindar esa presencia y la paz que necesitan.

Ahora, partiendo de esto, puede surgir la duda: ¿qué debemos hacer entonces cuando lloran? Dejarles solos NUNCA es una opción, ante todo. Os transcribo literalmente los consejos que dan para acompañar respetuosamente al bebé durante el llanto:

  1. Coge a tu bebé en brazos, sostenl@ con calma, sin mecerl@ ni distraerl@, y no apartes tu atenta y comprensiva mirada de sus ojos. 
  2. Trata de relajarte y sé consciente del amor que sientes por tu bebé.
  3. Háblale suavemente. Puedes decirle: “te quiero… estoy escuchando… puedes llorar tranquilamente en mis brazos”.^ Déjale saber con palabras, aunque no te entienda, que entiendes como se siente y quieres ayudarle a sentirse mejor.
  4. Observa tus propias emociones. Su llanto puede hacer vibrar tu propio llanto reprimido. Si necesitas llorar, hazlo. Dile que estás triste también. 
  5. Toca sus brazos o su frente con ternura para reasegurarle de tu presencia física, intentando siempre no distraerl@ de su llanto. (Esto puede producir aún más llanto en tu bebé). 
  6. Continua sosteniendo a tu bebé atentamente y con cariño hasta que deje de llorar de forma natural. (Las primeras veces, puedes calmar su llanto tras unos minutos, meciéndol@ y acariciándol@. Un bebé puede llorar mucho tiempo seguido, y en ocasiones con una intensidad sobrecogedora, pero si no le has permitido llorar libremente con anterioridad, necesitará 2 o 3 sesiones de “llanto controlado”).

Leyendo esta página me he dado cuenta de que los principios básicos ya me salían instintivamente. Acariciarlo, escucharlo atentamente, darle presencia y contacto, decirle que le comprendo, consolarlo sin reprimir su llanto, era lo único que podía hacer al final. Claro que también, probaba mil métodos para acallar su llanto, sin éxito, algo en lo que dejaré de malgastar energías. Para mi, respetar las emociones de mi hijo es algo primordial, tenemos que darles validez para que ellos entiendan que es lícito tenerlas, expresarlas y así poder trabajarlas. Y saber esto ha sido una gran enseñanza, porque me he dado cuenta que por inercia de querer no ver su sufrimiento, estaba tapando su necesidad emocional más simple: soltar el estrés.

Yo empiezo ya mismo a cambiar el chip, dejaré que suelte sus emociones a lo largo del día sin apresurar su fin. A ver si a medida que vaya pudiendo expresarse sin censuras, los episodios de llantos nocturnos se acortan o no. Y si no disminuyen, tampoco es ese el objetivo, al menos, respetaré sus tiempos, y lo viviré con más paz interior sabiendo que es algo normal, y no porque algo estemos haciendo mal.

¿Qué os parece? ¿Habíais tenido en cuenta este enfoque a la hora de reaccionar ante los llantos de vuestros hij@s?

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Biel llorando en su segundo día de vida, con Joy detrás

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Abrazos mamíferos ❤

Semana 13, tengo un bebé independiente!!

Aunque no se con que frecuencia podré publicarlos, voy  ir haciendo posts con los logros más significativos de la/s semanas y algunas cosas que nos pasan, para que no se nos olviden sus momentazos. Durante la semana 13, Biel ha hecho algunos descubrimientos importantes, como tocar sus propios pies 😀

Ya os comenté que había aprendido a decir la G hace un par de semanas, y después del exitazo del “NGUÉ”, el GGGG pasó a ser su sonido preferido. Pues ahora hace sus pinitos con la P, lo que se traduce en una pedorreta con chirimiri de babas de regalo 😀 Y va intercalando: GGG, OOOH, PFFF, EH!, GGGG, AAAI, UHUH!… Algunos los transcribo con exclamación porque literalmente los grita cual pastorcillo, sobre todo después de estornudar o hacer cacota con mucho esfuerzo.

Otra monada que hace nuestro hijo, esto desde siempre, es reciclar las regurgitaciones… Tal como llegan a su boca, se las vuelve a tragar, que eso de tirar la comida está muy mal y nos ha salido muy ecologista como su madre. Pues bien, ahora ha combinado la G con la regurgitación y le salen unas gárgaras la mar de graciosas xD Usa su vómito de colutorio y le hace una gracia el sonido que emite!! Espero que no le de por combinarlo con la P…

Algo que hace desde las primeras semanas, es hacer un ruido agudo, como si se ahogase (de hecho es el mismo que hace cuando se atraganta con la leche) para llamar mi atención (humor negro…). Ahora lo ha combinado con poner cara de loco: ojos muy abiertos, boca apretada, muy serio, y l barbilla pegada al pecho, marcando papada. Todo eso, mientras que estira los brazos. Eso significa: mami ven a mi!! Cuando lo hace y me acerco se ríe y me abraza con los brazos acercándome a él, adorable!!!

Las sonrisas y risotadas son lo mejor, y las regala a destajo, es más majo!! Ahora se transforman ya en carcajadas acompañadas de gritos de loker y se hace muy contagioso… Sobre todo cuando me acerco a él, le hago cosquillas, le doy besos o le digo tonterías, se nos mea de la risa el tío!

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Como os he ido contando, le dan venazos de independencia, algunos días, o ratos largos en que se queda a su rollo. Mirando a la nada, jugando con sus muñequitos colgados de la manta de juegos, hablando con cualquier cosa, rascando el sofá… Se entretiene, y puedo hacer cosas!!! Incluso, ha llegado en un par de ocasiones a dormirse solo: deja la teta, se gira y se queda mirando a la nada hasta que se duerme. Conmigo al lado, claro, pero es un logro que no tenga que estar amorrado a la teta o en movimiento para relajarse 🙂

Creo que esos ratos que se pasa tan a gusto se deben a que tiene mejor rango de visión, y que comprende mucho mejor lo que pasa a su alrededor, y sabe que estoy siempre cerca, entonces confía. Se pasa largos ratos observándolo todo, al detalle, ve perfectamente a distancias medias. Si estando un poco lejos (hasta dos o tres metros) le sonrío, me devuelve la sonrisa. Ahora cuando tiene hambre, deja de llorar si ve que me saco la teta, aunque todavía no le tenga en brazos, sabe lo que sucederá después de eso. Ahora, cuando ve la teta, cambia el llanto por un HE, HE, HE nervioso, abriendo la boca y con las manos estiradas, listas para agarrar mi pecho en cuanto me acerque.

Hay muchos días en que todo sale redondo, él está tranquilo, entretenido, no llora, no le da por hacer caca 3 veces seguidas cuando se cae de sueño… Y el día transcurre con normalidad: teta, juego, teta, se duerme, teta, juego, teta, se entretiene solo… Entonces, en esos intervalos en los que entre tetadas se entretiene o se duerme, su madre aprovecha para comer, hacer cosas en casa, cocinar, escribir un post… y voy ampliando el listado de tareas a medida que él está más sueltecito.

La manta de juegos ha sido un gran descubrimiento, yo no pensaba usar nada de este estilo, pero nos está siendo muy útil!!

Mirad que fotos más chulas le hizo su padre jugando:

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Una de mis “normas” era: nada hiperestimulante. Es decir, ni cosas colgantes de colores, ni con sonidos estridentes. Por eso, pensaba que este tipo de gimnasios para bebés no entrarían en casa por reunir esas condiciones, además de por la postura que toman en él. Pero una amiga nos dio el suyo y dije: bueno, vamos a probar ratos cortos, ya que no tiene ningún juguete ni se entretiene con nada…

El primer día que le pusimos pasó un par de minutos bien, tratando de alcanzar los muñecos, y después: llanto horribilis. Esperamos unos días, y lo mismo, no quería ni ver esos muñecos que volaban sobre su cabeza, los miraba como si no entendiese que p… gracia tiene que te miren desde ahí arriba esos animalitos de tela. Un par de semanas más tarde, empezó a tolerarlos 5 minutos, luego 10… Al principio dándolo todo, muy animado, pero siempre llegaba a un tope de saturación y se quedaba bastante hiperestimulado con el juego. Parece que se cansaba de moverse tanto y acababa llorando y mirándolos mal.

Ahora, hemos llegado al punto en que casi, tengo que sacarle yo del gimnasio porque se pasaría más de una hora. Por supuesto, ahora ya ha normalizado el juego, y en vez de ir a tope, se lo toma con más calma. Tiene sus momentos de darle caña a los muñecos con pies y manos, pero lo que más hace es cogerlos con ambas manos y observarlos detenidamente, moverlos, acariciarlos, hablarles… y va rodando para ir saludando a todos y verlos en distintos ángulos. Cuando se cansa de mirar para arriba, se gira y mira cualquier otra cosa tranquilamente. No se hasta cuanto durará esta etapa, a lo mejor la semana que viene ya le parece aburrido, no? Que experiencias habéis tenido vosotr@s con este tipo de parques de juegos?

No se cuando debo añadirle más “chicha” y ofrecerle más juguetes, creo que todavía es pronto, pero por otra parte le veo tan interesado en coger, tocar, llevarse a la boca y saber que son las cosas… Mi idea es prepararle una panera de tesoros con objetos de diferentes materiales, peso, tacto, sonidos… Pero creo que debemos esperar a que se siente solito, verdad? Y mientras tanto, no hay que ofrecerles nada? Yo le voy enseñando y le dejo coger las cosas por las que muestra interés, siempre que no sean peligrosas y con supervisión. Veo que necesita saber, muchas veces, llora y tira la cabeza hacia un lado porque quiere ver algo y no deja de llorar hasta que le acerco y lo toca. Es muy pequeño, pero comunica muy bien lo que quiere, y tiene mucho genio cuando no consigue alcanzar algo o no le entendemos.

Está muy fuerte, rueda con bastante soltura, se levanta boca abajo con los brazos y el cuello muy estirados y se tira boca arriba. Se impulsa con las piernas para avanzar, repta, usa las cosas de apoyo para moverse o me coge y hace fuerza o tira de mi para girarse… Y cuando hace esas cosas, se motiva mucho viendo que tiene muchas posibilidades para ver, tocar, alcanzar cosas y desplazarse. Es un bebé muy activo y nervioso, le va la caña, el jaleo, la gente, los movimientos… Tenemos que vigilar porque se activa demasiado si hacemos horarios distintos o estamos con gente, deja de dormir durante el día para estar pendiente de todo y acaba agotado. Creo que no tardará mucho en moverse, sentarse, y empezar a liarla…

La crisis de los tres meses tuvo un pico de locura, y ahora se va calmando poco a poco. Todavía está muy distraído y tiene ratos de tirar del pezón, parar y continuar, etc.. pero son ratos al día y es mucho más leve que los primeros días (bien!). A esta crisis, como hemos ido viendo, le han seguido un montón de cambios en el desarrollo de Biel, así que no hay mal que por bien no venga!

Con la lactancia, seguimos a pelo, sin pezoneras, como os he ido contando, no hay problemas, ni dolor, y ya apenas escucho chasquidos cuando mama. Con esto de no usar pezoneras, me he despertado ya varias veces que Biel se había enganchado solito a la teta sin despertarme. Como las tiene cerca y destapadas, él se sirve a modo de buffet libre y si no me he movido ni me despierta, se autogestiona solito! Dar teta y colechar son la combinación perfecta para descansar bien con un bebé aunque sea hiperdemandante como Biel 😀

Ayer, gracias a los avances de mi hijo, he conseguí un gran logro: ducharme estando sola con él! Aprovechando lo bien que nos está yendo el parque (cuánto te lo agradezco L.!), lo he trasladado al baño, y me he dado una ducha tranquilamente. Nos teníamos ambos a la vista, y le iba hablando. He temido tener que salir a media ducha como otras veces a consolarle, pero no. Hasta me ha dado tiempo de vestirme, peinarme, recoger el baño, y empezar a prepararme la comida tranquilamente. Poder ducharme es un gran hito, porque si tengo que esperar a hacerlo cuando llega Mamífero, me dan las mil y vamos de culo… A él le había dado el baño antes de ducharme yo,  así que otra cosa menos por hacer por la noche. Normalmente a esas horas Biel tiene mamitis y si desaparezco un rato, monta un pollo… Llega a las 8, y tenemos que sincronizar las duchas de ambos con las tetadas y cenar, por lo que en seguida se nos hace tarde, y Mamífero se cae de sueño porque se levanta a las 6 😦

Después, comí mientras le daba teta, a las 3, (una hora la mar de decente comparada con las de días anteriores) y durmió un poquito. Al despertarse, quería seguir jugando, así que le “aparqué” e hice la cena de hoy y de mañana, recogí la cocina y fregué los platos, barrí todo el piso y fregué la cocina, preparé la cafetera para hoy (que las mañanas las carga el diablo y como no me lo ponga fácil…), y hasta me dio tiempo a merendar después de todo!!… Como cunde el tiempo cuando tienes las manos libres para hacer las cosas, y cuando es sin portear ya, es otro nivel… Es como el entrenamiento de Goku con el caparazón de tortuga, cuando vas sin bebé encima, has ganado skill!!

Y hoy, también está siendo productivo!! Biel se ha despertado sobre las 12, y yo me he levantado y he desayunado tranquilamente. DESAYUNAR!! Eso no lo hacía desde que estaba embarazada!! Me he PEINADO y ARREGLADO como las personas normales, al despertarme por la mañana, en el baño, sin correr, sin un bebé llorando… Y como Biel seguía en la cama entretenido hablando con un cojín, he seguido recogiendo y doblando la ropa tendida, recogiendo la cocina, he barrido todo el piso… Si, hay que hacerlo cada día porque tenemos un parquet preciosísimo que recomiendo mucho para verlo de visita, pero no para vivirlo a diario… Es color marrón oscuro y brillante, así que cualquier cosa se ve a leguas, y habitamos 3 gatos, dos adultos peludos y un bebé babeante que va dejando lamparones :p

Bien, una de las veces que he ido a ver como estaba, se había quedado dormido solo!!! Así que, me he sentado a su lado a escribir, un lujazo!!! En días como este podríamos salir a pasear ya que tenemos todo hecho, lástima que estamos de tormentas y no tenemos paraguas (prefiero chaqueta impermeable, pero no tengo una para portear todavía). Después comeré e intentaré ducharme con él en el parque como ayer, deseadnos suerte 😀

Espero que sigamos en esta línea, porque la verdad, es que estos días están siendo una gozada…  Él se lo pasa muy bien, puedo comer y hacer cosas… la verdad es que en semanas como esta se me hace bastante fácil tener un hijo. Tenemos mucha suerte de que Biel esté tan sano porque cuando están malitos lo pasan muy mal…Tal como fueron los primeros meses con la lactancia, las primeras crisis, los dolores de barriga… y hasta ahora que ha estado más demandante, imaginaba que todo iba a ser cada vez más duro, pero es al revés, al menos por ahora… Parece que me lo imaginaba más complicado de lo que realmente esta siendo, o que al no tener por la mano las cosas, se me hacía un mundo. Ya veremos como me apaño cuando gatee, ande, y haga trastadas xD

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Abrazos mamíferos ❤

 

Visita de los 3 meses con la enfermera

Visita de los tres meses con la enfermera superada!!

Biel, tal como os contaba y percibía, está creciendo mucho, y estamos contentísimos!!! Esa teta que parecía dar aguachirri, como os conté aquí, parece que le da todo lo necesario 😀

Por lo demás, está sanísimo, espabilado, y muy, muy fuerte, le ha dado faena a la enfermera para medirlo porque no se dejaba estirar las piernas. Mi hijo es un rebelde, y me encanta!! Ahora es cuando me decís que a ver si opino lo mismo cuando sea un adolescente… Pues si, me dará guerra, y preocupaciones, pero me gusta que tenga carácter y sea un pelín indomable 🙂

Os cuento la evolución en percentiles, algo que a mi no me gusta demasiado personalmente, pero como todos los pediatras los usan, os lo cuento para que nos entendamos y podáis comparar (eso que hacemos -mal- todas las madres y los padres…).

Antes, aclaro: los percentiles, lejos de indicar la normalidad, indican sobre 100, que porcentaje de niñ@s comparten esa talla, peso o perímetro craneal. Así que todos, desde los que están en el percentil más bajo hasta los del extremo opuesto, están bien 😉

Cuando nació, estaba en percentil 25-50 de peso con 3,020 kg, de talla P 10-25 con 47 cm. y de perímetro craneal, en el P 50-75 con 34,5 cm. Me pregunto si eso significa que su cabeza está desproporcionada con el resto del cuerpo…

Ahora, con tres meses, sigue siendo un bebé tirando a pequeñito, pero dentro de los baremos, y creciendo a buen ritmo. Aumenta más de talla, en proporción, que de peso. Ya pesa 5,280 kg, ha subido casi un quilo este mes, pero está rozando el percentil 10. Supongo que el bache de lactancia del primer mes hace que se mantenga en un percentil bajo, pero lo que viene ganando estos dos últimos meses es correcto.

En altura ha dado un buen estirón, algo que era evidente por como ha ido cambiando de talla de ropa. Han sido 4,5 centímetros en un mes, midiendo ahora 59,5 cm., rebasando el percentil 25.

De perímetro craneal ha ganado 2 centímetros y medio, 40,5 cm. en total. La cabeza, como la altura, está en el P25, sus puntos fuertes. Es algo que también he notado estos últimos días, ya que al darle el pecho me pesaba mucho más.

Apunta maneras a que va a ser larguirucho, y como sus padres, delgado, y con la cabeza más bien grandota como Mamífero. Lo iremos sabiendo con el paso de los meses y los años, la siguiente revisión, a los cuatro meses 😉

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Abrazos mamíferos ❤

3 meses, se hace mayor… y ¿ya se ha acabado mi puerperio?

Son las 2 de la mañana del 24 de mayo, a las 3:50 Biel cumplirá su tercer mes de vida extrauterina. Se nos hace grande, y se nota. Ha empezado a dar pasos de gigante en todos los aspectos, además de estar poniéndose cada día más redondito, grande y fuerte, además de gracioso. Ya no es un recién nacido dormilón, que no percibe apenas lo que pasa. Es un bebote atento a todo, vacilón, con muchas ganas de guasa, de interactuar constantemente y aprender muchas cosas.

Han pasado 3 lunas desde que nació. Había luna llena cuando empecé con contracciones, dos días antes de su nacimiento, tal como vaticinamos Mamífero y yo que me pondría de parto. Mis ciclos siempre han ido muy ligados a la luna, casi siempre me ha venido la regla cuando está llena ya que tengo ciclos de 28 días. Y en este ciclo, el sábado pasado que hubo luna llena, mi cuerpo ha decidió empezar a menstruar de nuevo. No esperaba que fuese tan pronto haciendo lactancia materna exclusiva, pero no me he librado…

Antes de que me viniese la regla, llevaba un par de días sintiéndome un poco más cansada y extraña. Pero ha sido una regla bastante suave y corta, como las que tuve ya después del embarazo de Aritz. Comparadas con mis reglas de antes, que eran abundantes, destroyers, dolorosísimas y de 7 días… esto es gloria! Apenas un leve sangrado de 3 días, un dolor lumbar suavecito y algo más de sueño y cansancio.

Dicen que el puerperio se acaba cuando tu cuerpo vuelve a ser el de antes… entonces, ¿se ha acabado ya mi puerperio?… Yo me encuentro estupendamente, pero, de todas formas, ni mi cuerpo, ni mi mente, ni nuestra vida es la misma de antes, en ningún sentido.

Volviendo a los avances de mi monete… esta mañana a las 8, se ha despertado a comer y se ha desvelado como de costumbre, un par de horitas en las que jugamos un ratito, y luego, si hay suerte, volvemos a dormir un par de horas más. Mientras jugábamos, se ha encontrado un pie, un gran momento en su vida!! De su cuerpo, hasta ahora solamente tocaba, jugueteaba y se miraba sus propias manos, y hoy se ha tocado su propio pie 😀

Cuando ha tocado ir a dormir otra vez, no estaba por la labor, el mundo es demasiado emocionante y excitante para él… Así que hemos probado con su amiga la teta, a la que ha dado toda la conversación que ha podido, por lo que no se ha relajado en absoluto. Como seguía sin vistas de dormirse, he probado relajándome yo (fácil, porque estaba medio dormida), estirada a su lado, usando un combo de dos técnicas: la respiración lenta y profunda (y haciendo mucho ruido), acompañada por el ruido blanco de fondo (podéis encontrar vídeos en youtube si queréis probar 😉 )

Se ha quedado muy calmado, mirando la pantalla del ordenador, de espaldas a mi, hasta que se le han caído los ojos. Él solito!!! Sin teta, sin acunarlo, sin paseos, ni mochila, caricias, o interminables intentos de despegarme de él sin que lo note. He alucinado, ha sido un gran logro que se durmiese sin estar enganchado a mi. En el par de horas que hemos estado cabeceando, ha ido despertándose cada 30 minutos para tomar teta, y luego, se giraba a mirar el ruido blanco, y se dormía.

Me encanta que estemos tan apegados y que se duerma tan a gusto a mi lado, pero también me alegra que pueda coger el sueño sin estar tan literalmente encima mío.Claro que todavía me necesitará mucho más, es muy pequeñito, pero si en ocasiones puntuales puede relajarse solito, ya es mucho!!

Después, por la tarde, se me ha dormido en brazos tomando teta, he estado un rato con él encima, y pretendía colgármelo en la mochila para hacer limpieza en casa como hacemos cada día. Lo he dejado un momento en el sofá para ponerme la mochila rápido, porque normalmente cuando nota que le dejo, llora. Pero no, se ha quedado plácidamente dormido. Me ha sorprendido mucho, y me he quedado unos minutos sopesando, pensando que poco duraría ese estado… Hasta que un (maldito) anuncio en el vídeo del ruido blanco (que gracia poner un vídeo para dormir a un bebé que te lo despierte porque entre medias hay publicidad…) le ha despertado. Como estaba a su lado, le he tocado diciéndole que no pasaba nada, y me ha mirado, ha sonreído, y se le han caído las persianas todavía con la sonrisa en la boca ❤

Le he dejado bien rodeado y con cojines para que estuviese seguro a la par que contenido, y he decidido aprovechar y ponerme a limpiar. Algo que me daba bastante pereza hacer con la mochila por el dolor de riñones que tenía, pero sin él encima, ha sido todo mucho más rápido y ágil. Ha estado casi una hora durmiendo, he podido barrer y fregar toda la casa, organizar cosas y poner una lavadora.

Cuando se ha despertado, plácidamente y de buen humor, sin sentirse extrañado por estar solito, en seguida me he acercado a darle besitos. Se ha puesto muy contento de verme, y ha seguido tranquilito, estirado durante 45 minutos… Tocando las flores dibujadas del sofá, hablándoles, cogiendo y chupando la manta, su sonajero de gatito y el elefante gritón-ahogado (se supone que pita cuando lo aplastas, pero lo metí en la lavadora y ahora suena a mojado…). Mientras tanto, he ido fregando los platos y limpiando la cocina, contestándole cuando hablaba, y asomándome a menudo para que viese que estaba allí. Él me miraba contento de saberme cerca, pero seguía a lo suyo, muy independiente, tan mayor!!

Un rato después, lo he dejado en su mantita de actividades con muñecos colgando, y se ha pasado también un buen rato entretenido dándoles golpes con manos y pies, cogiéndolos, y diciéndoles cositas. Más tarde, también ha estado estirado en mis brazos tranquilamente una hora mientras yo estaba con el portátil. Dando un par de chupadas a la teta, mirando un paquete de pañales e intentando agarrarlo, agarrando cualquier cosa con ambas manos y llevándoselo a la boca para probar que es… sin quejarse por nada. Y mientras cenábamos (si cenando los dos a la vez!!) se ha quedado a mi lado en el sofá con sus muñecos y abrazando a su amada manta (le gusta tanto que la coge diciendo AAAI se la lleva a la boca, la mira, le sonríe, la chupa… tiene una relación muy especial con su mantita lila ❤ ).

Después de cenar, y mientras me duchaba, se ha dormido en brazos de Mamífero, lo ha dejado en la cama, y allí se ha quedado. Hasta que se ha despertado y ha estirado los brazos y la cabeza haciendo una flexión (estaba boca abajo), y ha mirado a ambos lados de la cama para ver dónde estábamos. Me he acercado, y se pone tan contento de verme que me derrito… Obviamente, se no iba a durar mucho dormido porque querría teta, pero hemos vuelto a comprobar que se queda muy relajado, y que aunque nota que le dejamos, no salta la alarma de: no me abandonéis!! ni se despierta enfadado o asustado al verse solo. Seguramente, esto no sea así todas las veces, es normal que necesite nuestra presencia, pero es un gran avance que no siempre llore si nos alejamos un poco.

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Así leha dejado Mamífero en la cama ❤ 

Creo que ha sido el día que menos nos ha reclamado, y más rato ha estado por su cuenta, mucho más que nunca hasta ahora. Y lo importante es que ha estado a su rollo, pero a gusto, y no por necesidad nuestra, sino porque le apetecía. No ha llorado en todo el día, no se ha asustado por encontrarse solo, y se le ve feliz descubriendo cosas y consciente de que aunque no nos vea por un momento, estamos cerca.

Qué paz!! Viéndole dormir solo, me he he acordado de todas las veces que en estos tres meses, he aguantado a su lado incómoda, con hambre, sed, ganas de ir al baño… solamente porque sabía que me necesitaba a su lado un rato más hasta coger el sueño, y sentirse acompañado y seguro. Me he sentido muy bien de haberle dado lo que necesitaba, y seguiré haciéndolo, para que a su ritmo, pueda prescindir de mi presencia para relajarse. Creo que va entendiendo que estamos siempre, que no le abandonaremos y le daremos la compañía siempre que lo requiera.

Oh! ha decidido despertarse a las 3:50, que casualidad!! felicidades hijo 😀

Me lo pongo al pecho recordando la madrugada en que nació y al instante estaba chupando del mismo pecho, en la misma posición… Tres meses, se nos hace mayor este bebé… no me puedo creer todo lo que hemos vivido juntos ya, y lo que nos queda!!

Gracias por habernos elegido como padres hijo ❤

Así de apegados nos hemos despertado esta mañana, como buenos mamíferos altriciales, con Maru ronroneando encima de la cabecita de Biel ^_^

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Abrazos mamíferos ❤

12 semanas, la crisis de los tres meses

Ayer miércoles 18 de mayo Biel cumplió 12 semanas!!

Casi tres meses de vida fuera de mi, y casi un año de su vida completa desde que nuestras células se fusionaron y empezaron a dividirse. El 27 de mayo hará un año exacto de mi FUR (fecha de la última regla) de su embarazo, fecha del último aborto que tuve antes de concebirlo. Catorce días exactos después, ovulé y Biel empezó a formarse en mi útero. Como va pasando el tiempo!!!

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El día 24 cumplirá los tres meses, y ya hace algo más de una semana que estamos en la crisis de los tres meses… Supongo que si empieza antes, también acabará antes, verdad?…

Tiene un brote de crecimiento de manual, con todos sus síntomas y peculiaridades. Es duro, mucho, pero se me hicieron peores las dos primeras con tanta demanda junto con los cólicos y los problemas de lactancia que atravesamos. Lo peor de esta es que según dicen, dura más tiempo, pudiéndose alargar hasta un mes.

Como os conté en esta entrada, Biel está muy atento a todo lo que pasa a su alrededor, demasiado. Tanto, que se distrae con cualquier ruido, o cosa que se mueva cerca. Así que dormirle o darle el pecho se nos hace más complicado, porque se distrae y le cuesta volver a coger el hilo. Además estira mucho del pezón, tira todo su cuerpo hacia atrás y se lo lleva como si fuese elástico… Ya los tengo tan dados de si que ni me duelen.

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Como os he ido contando, empezó a hacer algunas tomas sin pezoneras, y en un par de días las hacía casi todas sin, solamente las necesitábamos por la noche. Después de esos dos días, ya no las ha querido más, no las necesita, y las rechaza. De hecho, creo que la crisis ha ayudado, parece que no las quiere para poder estirar bien fuerte del pezón XD

Los primeros días que estuvo entrando en la crisis no sabía si era porque tenía confusión por el cambio, y si lo veía inquieto mamando y dejando el pezón repetidamente, le ponía la pezonera a ver si mejoraba, pero entonces se ponía a llorar. Tan radical ha sido el cambio, que ya llevamos toda esta semana sin usarlas, ya las he esterilizado y guardado, a la espera de no volverlas a necesitar más!! Así que el proceso de dejar las pezoneras que yo imaginaba largo, difícil (al principio no veía claro que supiese volver a cogerse del pezón…), y mucho más adelante… ha sido al final facilísimo, antes de lo previsto, espontáneo, sin pretenderlo y por elección suya, que es lo mejor 🙂

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Hago un inciso, para contaros algo que me pasó el otro día: me quedé con la maneta de la puerta de una habitación en la mano. La puerta estaba cerrada, y di por hecho que se había roto y me había quedado encerrada… Me agobié un montón por un momento, pero por suerte, llevaba a Biel en la mochila conmigo, si me quedo encerrada con él en otra parte de la casa me da algo!! Así que respiré y pensé: buah! menos mal que ya no necesitamos las pezoneras, si no puedo abrir, nos quedamos aquí juntitos teteando hasta que llegue Mamífero, sin problema! Luego recoloqué la maneta y funcionaba perfectamente, pero el susto me lo llevé por unos segundos. Cuando usábamos las pezoneras me angustiaba mucho olvidármelas y no poder darle teta…

Se nota que ha crecido, hace un par de semanas ya que las tomas empezaron a ser muy cortas, 15 minutos como mucho, o menos. Hace tomas muy eficientes al estar más mayorcito y experimentado. Eso, para Biel que antes se tiraba una hora es mucho cambio. Ahora, con esta crisis las tomas se hacen interminables otra vez, pero en otro sentido… da dos chupadas, para y se ríe, balbucea, me hace carantoñas… da dos chupaditas más y se pone tenso, arquea la espalda, se retuerce estirándo del pezón y llora. Cuando se calma, vuelve otra vez, hasta que le distrae un ruido o directamente se gira a mirar algo o a buscarlo. Así mil veces durante la toma.

De de día pasa bastante de la teta, hay que ir recordándole que tiene que comer. Muchas veces quiere mamar mientras me muevo, si me siento la lía, necesita caña. Prefiere ir viendo cosas, hablar conmigo o con las cosas que ve, y chuparse los puños antes que mamar. Le doy lo que quiere para que esté contento y voy con las tetas a aire para que vaya picoteando. Esto pasa durante el día, por la noche todo lo contrario, solamente quiere teta, y con ansia, y hace tomas más “normales”, pero bastante a menudo, más todavía que normalmente…

También hace menos cacas, ha pasado de hacer 5 -7, a un par o tres solamente al día. Eso si, está quejicoso durante horas hasta que la suelta, y las hace bien grandotas. De peso no se como iremos, lo normal es que este mes cojan menos peso, ya veremos en la revisión de los tres meses.

Los pechos si que los tengo más blandos, pero eso ya me pasa desde el primer mes de vida. Eso si, se hinchan a medida que pasan las horas, y si no alterno los pechos en alguna toma, la teta olvidada se pone como un globo y dura  (por las noches sobre todo, porque le doy en piloto automático y ni me planteo cambiar de lado muchas veces..).

Se supone que ahora tarda 2,2 minutos en desencadenarse el reflejo de eyección, por eso se ponen nerviosos la mayoría de bebés. En mi caso, eso lo empecé a notar en la anterior crisis, y ahora casi nunca nos pasa. En la moyoría de tomas la leche me rebosa literalmente, de ambos pechos, tanto que se llega a atragantar. Y claro, eso le hace llorar y enfadarse también. Tengo tal cantidad de leche, que  la he visto salir a chorro durante unos segundos cuando deja el pezón xD

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Por suerte, el porteo sigue funcionando de maravilla para dormirle durante el día, lo malo es cuando llegan las 8 de la tarde-noche… Entonces es cuando suele llegar Mamífero de trabajar, y me gusta aprovechar para comer algo, relajarme un rato, ducharme, desconectar, descansar… Pero entonces se le junta el cansancio del día con la demanda de teta, y la crisis hace las tomas muy largas, con lo que se nos tira la noche encima. Ya vamos bastante ajustados de tiempo porque cuando llega Mamífero nos hemos de duchar los dos, bañar a Biel, cenar, y estar juntos un ratito.

Pero estos días vamos de culo, porque no acaba nunca de mamar, me ducho a las mil, y ceno tarde y mal, peor si cabe. Normalmente puedo cenar dándole pecho, pero, estando así, que se mueve tanto y hay que recolocarle, calmarlo… y no ceno bien. Y si hacemos turnos, cuando lo tiene Mamífero no para de llorar, porque solamente se calma con teta, y tampoco ceno a gusto sabiendo que está mal. La mayoría de días me tengo que ir con el último bocado de cena a estirarme con él en la cama, que es la única manera de que haga la toma entera y seguida y se calme. Estirarme recién cenada me hace tener unas digestiones pesadísimas…

Ya me lo tomo con toda la calma que puedo, ofrezco a menudo antes de que se desespere, le doy pecho andando por la casa si hace falta, y le dejo todo el tiempo y las interrupciones que necesite, respetando sus tiempos, sin forzar, ni quitarle el pecho de delante. Y aunque parece que no quiere más, siempre lo vuelve a coger al poco, así que cuanto más a mano lo tenga, más come. Cuando el cansancio y la desesperación me ganan (normalmente por la tarde-noche), pienso que es una etapa más, que eso significa que está creciendo, y que saldremos reforzados de ella. Y si tengo tiempo y Biel no está montando un pollo, me doy una ducha bien larga y caliente y desconecto para volver a la carga de las tomas nocturnas más fresca. Ya pasará la crisis y todo volverá a su cauce 🙂

Por cierto, ayer justamente, Biel hizo su primera toma de contacto voluntaria con Maru, e hizo o que mejor hace como buen monete… Se la quedó mirando, alargó la mano, abrió el puño, agarró pelo de su lomo y tiró de él como nos hace a nosotros. Maru, pobrecita, aguantó estoicamente porque, aunque le tiene miedito, quiere saber que es y empezar una relación, con él. El inicio de una buena y larga relación, ya que son los peques de la casa y compartirán muchos años de juegos.

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Abrazos mamíferos ❤

Creciendo… semanas de la 8 a la 11 (segunda parte)

 

Como os contaba en mi anterior post, Biel está más activo, se mueve con mucha fuerza, sobre todo por la mañana, que se levanta con una energía… Normalmente me despierta con un manotazo en la cara o una patada en la vejiga >:0

Tiene ratos en que se agita mucho, baila pogo y flamenco (zapatea con las piernas bien estiradas y mueve los brazos con mucho arte) y hace el gusanito cuando le levanto el culo en el cambio de pañal (subiendo el culete y arqueando el cuerpo), se sacude como una lubina recién pescada, hace el bicho-palo tieso como una mojama, el puente, y hasta se da la vuelta como un bistec!

Cuando encuentra un tope con los pies, empuja como su madre cuando le parió, con todo el cuerpo y el alma. Cambiarle de ropa o pañal haciendo todo esto ya es otro nivel (no me quiero imaginar como será cuando lo haga a voluntad…), y sostenerlo en brazos mientras se retuerce y tira hacia atrás da miedito y dolor…

Da patadas y manotazos a diestro y siniestro, incluso, se da si mismo en la cara o en la barriga con cara de locatis…Y con las manazas y piezotes que tiene, no son golpecitos, son ostiacas! Después de un rato de gym, cuando ya pensabas que lo había dado todo, empieza a acelerarse más y más… eso significa que está agotado y no puede parar, por inercia, seguiría hasta entrar en llanto horribilis… Antes que esto suceda, es mejor cambiarle el rollo e intentar que coja el sueño.

Le gusta mucho que lo levantemos en el aire y lo movamos arriba, abajo, hacia los lados… Cuánto más alto, rápido y brusco, más se ríe. Le gustan las emociones fuertes,  ya estoy visualizando que hará todo tipo de locuras… Y creo que le encantrarán las atracciones, que a mi no me gustan nada, así que me lo veo con su padre montándose en todos los cacharritos mientras yo aguanto las chaquetas. Mamífero dice que mientras estén en el parque de atracciones yo escribiré posts xD

Se entretiene mucho rascando, tocando, escarbando entre las telas y arañando todo lo que pilla. Hace un movimiento repetitivo como de arañar, luego cierra la mano como si cogiese algo, y se lleva el puño a la boca. Lo hace sobre todo cuando está mamando, supongo que es para estimular, pero también se lo hace a su padre. Parece que le relaja hacerlo, se queda como hipnotizado repitiendo esa secuencia, con la mirada perdida. Lo único malo es que tengo los pechos como la cara de Freddy Krueger…

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Los intentos de hablar son lo más divertido, vocaliza muy bien, intenta imitar lo que decimos nosotros, incluso uniendo un par de sílabas. Lo que más dice es “NGUÉ!”, seguido de EH, UH, AH, OH, AAAI, GGGG, GU… y gritos varios, incluso canta sílabas largas en algún momento. También le habla a las cosas mientras las toca, las mira y les va canturreando con una voz muy dulce. Con su padre, que es más callado, toma la iniciativa cuando quiere hablar, y le llama la atención diciéndole EH! mientras levanta la cabeza y las cejas en plan: oye tu, no me vas a decir nada o que?

Tenemos unas conversaciones muy divertidas y trascendentales, hasta cuando está al pecho se distrae hablándome e intenta hacer las dos cosas a la vez. Está tan atento a todo que a veces no se puede relajar, no se centra en mamar, se va girando contínuamente a mirar si está su padre, la pantalla del ordenador, si hay ruidos, o simplemente, busca cosas que hacer. Parece que el mundo es más interesante que la teta ahora mismo, algo que hasta ahora lo evadía, y esto me huele a principio de la crisis de los tres meses…

Está tan pendiente de todo que a veces se satura y le cuesta dormirse. Si escucha algún ruido lo busca, y está muy pendiente si ve ir o venir a su padre o a mi… También, al ser más consciente de lo que le rodea, se asusta mucho más. Si te acercas de golpe o apareces de imprevisto en su plano de visión, se lleva unos disgustos pobrete… Un día estaba cambiándole el pañal en el sofá y pasó Maru por arriba y se asustó muchísimo, no se sentía nada seguro sabiendo que podían pasar esas cosas sobre su cabeza. Otro día, estábamos teniendo una conversación, y le hice un gruñidito para que se riese… pero le hice llorar 😦

Algo que hace muy bien es levantar las cejas, desde que nació, cualidad que ha heredado de su padre. Pero ahora lo hace a voluntad, él y Mamífero hacen duelos de cejas y es desternillante. Así son sus momentazos:

Él va intentando comunicarse e interactúar de muchas maneras, hasta con el llanto. Llora con pena y haciendo AI, AI o otras sílabas si tiene sueño, o diciendo HUM, HUM si tiene hambre, o NGUÉ, que es la palabra-comodín que más usa para explicar las cosas. Si está aburrido y quiere atención, llora mientras murmura entre lamentos y pucheritos. Cuando llora yo le voy hablando para tranquilizarle, le digo que le entiendo, etc.. y él me contesta. Va chapurreando sílabas largas mientras llora con  cara de pena y a trozos (como bua, ah. ah. aaaah…). Parece un llanto forzado, como si me explicase lo que le pasa, da entre penita y risa. Como está tan pendiente de todo, si lo que le pasa no es muy grave, le puedo distraer fácilmente con un ruido, cambiándole de plano, hablándole en plan divertido… Eso si, como tenga dolor de barriga, lo que suelta son gritos agudos y rítmicos, el típico llanto desquiciante.

Cuando ve o escucha algo que llama su atención, o simplemente le hablas o haces sonidos, abre los ojos como platos con cara de loquer, y yo me desorino de la risa! Le atraen mucho las pantallas, algo que no me gusta demasiado… Se atrapa mirando la tele, ordenador, móvil… y si se lo apartas o lo giras, se vuelve a buscarlo. Y cuando le apago la tele para que no la mire, le dice EH!, que es su manera habitual de llamar la atención xD

A quienes no hace demasiado caso es a los gatos, parece que no los acaba de ver, o no los encuentra atractivos todavía… y ellos van bastante a su rollo también. Lo huelen de vez e cuando y se mantienen a una distancia prudencial, sobre todo Flip (podéis conocerle aquí), y si se mueve o llora se asustan. Joy no le tiene miedo ya que es la única que ha convivido con un bebé anteriormente (os hablé de ella aquí) y es más maternal con él. Cuando Biel tenía un par de semanas siguió a Maru (si queréis saber más sobre ella) con la mirada porque le pasó por encima de su cabeza, pero de ahí no pasa. Aunque supongo que con unas semanas más le llamarán más la atención.

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Teteando con Maru y Flip

Como está tan entretenido, y tan pendiente de todo el mundo a su alrededor, ya se queda más ratitos a su rollo mirando cosas. Puede estar (si está a gusto, bien comido etc..) hasta 10 minutos estirado viendo cositas sin reclamarme. Cada semana que pasa, aguanta un par de minutos más, en los que puedo aprovechar para hacer alguna cosilla rápida como poner una lavadora o prepararme un café. Igualmente, necesita escucharme, así que le voy hablando, y él me contesta, si no voy respondiendo grita cada vez más, hasta que llora. Cuando me tiene a la vista (no más de un par de metros), alarga un poco más estos ratos, aunque procuro ir cambiándole la perspectiva y acercarme a menudo a decirle algo para que no se llegue a aburrir.

Las risitas son lo que más salen de él, es risueño y muy agradecido, todo le parece divertidísimo, y se nos cae la baba con sus risotadas. Tan alegre es, que a veces no sabe si reír o llorar, y decide hacerlo todo a la vez. Incluso cuando regurgita lo hace riéndose. Hace un par de semanas, cuando nos poníamos delante del espejo, me miraba (a la madre repetida del espejo), me sonreía, y se giraba a mirarme y sonreírme a mi. Y la semana pasada, empezó a fijarse también en el bebé reflejado, primero intrigado, y después, empezó a sonreírle también, y al ver que éste se devolvía, se han hecho buenos amigos 😀

Hasta aquí lo bueno, ahora os cuento el “lado oscuro”, que no es tan tétrico como su nombre indica, pero no todo son risas y jolgorio con un bebé.

Yo estoy bastante bien, mucho  mejor que semanas atrás. Voy cansada, pero aguanto bien, a todo se hace el cuerpo. Lo que peor llevo y eso si que me desgasta es el hambre, más que el sueño. Si, paso hambre, porque cuando quiero comer él quiere también, o quiere brazos, o toca cambio de pañal, o berrinche, o estamos la mar de a gusto hablando y haciendo monerías… Y voy retrasando mi hora de comer. Dar el pecho consume mucho, y el cuerpo me pide calorías, a saco. Intento dejarme algo hecho ya el día anterior, o comida que no requiera mucha preparación, pero con un bebé es difícil organizarse cuando él marca el ritmo. Estoy pensando seriamente en ahorrar para comprar un congelador (el que tenemos es miniatura) y empezar a cocinar en cantidades industriales para tener siempre comida para calentar y listo.

Aprovecho sus ratos de sueño para hacer cosas en casa mientras le llevo en la mochila, pero cuando tengo la comida lista, parece que tiene un detector de comida preparada, y se despierta al momento. La mayoría de días acabo comiendo a la hora de merendar o se me junta con la cena y me da igual, porque si a la hora toca cenar, me la zampo tan a gusto para recuperar fuerzas. Como a trompicones con una mano mientras le doy teta, casi siempre mal y frío. Además le gusta dormir en movimiento, así que muchas veces acabo comiendo de pie mientras lo meneo, algo que no es muy cómodo, pero cuando no hay más remedio, toca hacerlo así.

Lo más duro que he pasado de momento, fue un constipado que cogí hace un par de semanas. Fueron apenas un par de días de moquetes, dolor de cabeza y unas décimas de fiebre, nada grave. Pero en esos dos días dormí apenas dos horas a ratitos espaciados, porque parece que Biel me notaba en baja forma y estaba más intranquilo de lo normal. Le costaba mucho dormirse, y claro, al estar estornudando y sonándome le despertaba cada dos por tres. Lloraba a grito pelado, enfadado por tanta interrupción y parecía que la cabeza me iba a estallar…Y cuando se dormía, yo no podía conciliar el sueño del dolor de cabeza, la moquera y cansancio acumulado que llevaba encima.

A parte de eso, lo demás es fantástico, duro, si, pero a mi me va la caña. Y con muuucha paciencia y buen humor intento no atrancarme en los baches.

Me encanta ser madre en prácticas, disfruto mucho con mi cachorrillo, nos reímos partimos el ojal con sus monerías y estamos tan a gusto los tres… No concibo la vida sin este monete enganchado a mi todo el día, aunque eso implique no tener tiempo ni de ir al baño 🙂

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Cuánto le hemos esperado, que afortunados somos de tenerle con nosotros!!

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Abrazos mamíferos ❤