Reformas y dudas: cambiador y bañera

Como os dije semanas atrás en esta entrada, hice unas reformas moviendo muebles aquí y allá de la casa, en parte, motivados por la necesidad de montar un nuevo sistema para el cambiador y la bañera. He ido atrasando esta entrada porque no daba con la solución perfecta, y todavía estamos en ello…

Ya con dos meses y medio se le quedó pequeño el cambiador,  y eso que mi hijo es pequeñito! Me sorprende que dure tan poquito. ¿Siempre son tan pequeños?

No pretendía tener un cambiador para siempre, pero veo bastante absurdo tener uno para un par de meses nada más (suerte que no gastamos dinero en él). Todavía cabía con dos meses, pero apenas le quedaban un par de dedos para tocar de largo, y como ya estaba muy movido empezó a ser peligroso. Al patalear, subir los brazos, agarrarse, meter los pies entre las barras, hacer el gusano… era un peligro que se diese un golpe o le quedase atascado un pie.

Teníamos un cambiador-bañera, que consta de unas patas plegables en tijera, con una base sobre la que se pone la bañera. La estructura tiene unos bordes metálicos, y él se agarraba de ellos, con lo que, fácilmente, podía asomarse haciendo fuerza con esos brazotes que tiene, y caer en un momento. También, al empujar con los pies, se gira y los mete en los bordes. Un día, se puso un poco transversal, empujó con los pies, y se quedó encajado con su cabecita en las barras, menudo susto… 😦

La bañera tiene una parte para ponerle mientras es muy pequeño en la que queda encajado, y en el lado opuesto otra para cuando crezca. De largo, no hay problema, pero de ancho ya le empieza a quedar justo siendo delgadito. Esta bañera-cambiador nos la dieron de segunda mano, y nos fue muy bien, sobre todo porque en el cambiador se entretenía mucho, y lo podíamos dejar mientras nos arreglábamos por la mañana o íbamos a hacer pipí (estaba en el baño) y tenerlo vigilado. Algo que ya no podremos hacer… Y tener una bañera alta es muy cómodo para no tener bañarle agachados.

Pero también tiene inconvenientes, el principal es el material de la base (bordes metálicos peligrosos), que ocupa mucho espacio, y que es imposible usar la bañera y luego el cambiador estado sol@. La bañera es enorme y llena pesa lo suyo, por lo que es imposible cogerla con una sola mano. Así que, cuando sacas al bebé del agua, no puedes dejarlo en el cambiador para vestirle si alguien no te saca la bañera. Así que, cuando estoy sola, o lo lavo en el lavamanos (que se le queda pequeño también) o nos duchamos o bañamos juntos directamente.

Hasta ahora, pañales, duchas y cambios de ropa los hemos hecho en el baño que al ser pequeño se calienta en un momento. Así que como os contaba al principio, tuve una idea para poder seguir haciéndolo en el baño, pero sin usar ese cambiador.

Teníamos una mesa que Mamífero tenía en su estudio, pero que no le estaba dando más uso que para acumular trastos porque no se ponía a hacer música. Es una mesa de Ikea que me compré para mi pisito de soltera hace muchísimo, y nos ha ido acompañando en distintas casas siendo de mucha utilidad. Tiene como característica que se pliega en dos alas, desplegada es una mesa enorme, y cerrada, ocupa un un palmo de ancho, además, lleva tres cajones a cada lado muy apañados. Así que, desmontamos el no-estudio, y llevamos la mesa al baño, dejándola cerrada, y cuando baño a Biel, abro una de las alas. En ese trozo de mesa hay suficiente espacio para poner la dinobañera/bañerasauria gigante, y otro para vestir y desvestir a Biel.

Eso si, continuaban habiendo problemas, porque quedaba el espacio muy reducido para pasar, y la dinobañera es bastante armatoste… Hay que ponerle mucha agua para llenar un palmo, y pesa bastante, con lo que, maniobrar en el baño con todo ese despliegue de mesa y un bebote juguetón encima es un panorama… Además, Biel ya empezaba a chapotear, y al estar insertado en ese trozo de plástico para retenerle, tenía poca movilidad, se daba golpes, y no es muy divertido.

Así que, aprovechando que teníamos un regalo que podíamos descambiar (regalad siempre con el tíquet regalo, nunca sabes si acertarás con el regalo, así que mejor que se pueda cambiar!), fuimos a la city a buscar una bañerita para Biel. Pensé que una hinchable sería una buena opción, por ser blandita, pesar menos, ocupar mucho menos espacio que la dinobañera y tener la doble utilidad de poder llevarla al río (o playa) y llenarle unos palmos de agua a Biel para que se caliente al sol 🙂

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Esta bañera es más ligera, ocupa menos espacio, y al ser blandita, Biel puede dar todas las patadas que quiera sin peligro. Nos va genial, aunque no es demasiado grande (estirado ya toca con los pies), supongo que cuando se mantenga sentado la podrá seguir usando. El único inconveniente es que resbala un poco si lo pones sentado, y estirado, pues no puedes llenarla más de dos deditos, y al girar la cabeza tragaría agua. La posición ideal, ahora que es pequeñito, sería estirado pero con algo de inclinación, pero esta no lleva ningún adaptador como otras, y no tenemos hamaquita de baño. Se me ocurrió entonces, hacer un apaño casero con una bolsa de agua caliente (de esas para cuando te duelen los riñones). Es de una goma que no se desliza sobre la bañera, del mismo ancho que esta, y sirve perfectamente como cojín para mantenerle la cabeza algo elevada sin peligro de que se mueva y trague agua.

Igualmente, seguíamos teniendo poco espacio en el baño para pasar con la mesa abierta, por lo que no era demasiado cómodo en realidad… Así que el invento de la mesa he dejado de usarlo y me he pasado, directamente a poner la bañera en el suelo del baño (dentro de la misma bañera no me parece cómodo) o en el plato de ducha del otro aseo. Así puedo llenarla con el teléfono de la ducha, sin tener que moverla llena y dejarme la espalda (además de arriesgarme a que se rompa, caiga agua…). Yo me siento en una mini sillita que tenemos que es comodísima para hacer cosas a ras de suelo (la hemos usado hasta ahora para la chimenea), y para vestirle, una vez seco, lo hago en la cama.

No se hasta cuando lo haremos así, supongo que esto será una evolución contínua hasta que le dejemos en la bañera grande directamente…

¿vosotr@s como os lo montáis para bañar y cambiar a los bebés?

¿Qué tipo de bañera o cambiador creéis que es más práctico?

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Abrazos mamíferos ❤

 

 

Dudas: Rinitis del recién nacido

Como soy muy novata en esto de cuidar de un bebé, me asaltan dudas… así que, otra sección que abro! A este paso me monto un blog nuevo :p

Como se que much@s de los que me leéis sois madres y padres experimentados, compartiré mis quebraderos de cabeza de mamífera primeriza, a ver si vosotr@s me ayudáis a resolverlas 😉

Aviso de antemano que la mayoría son bastante absurders, los grandes dilemas ya los resuelvo en serio, no son cosas que me preocupen. Pero me quedan mil preguntas tontas que me hago o que no se si son cosas dentro de la normalidad o rarezas sin importancia.

Desde que nació, Biel estornuda frecuentemente, hasta 5 veces seguidas, y en el hospital nos dijeron que era normal. No tiene mucosidad excesiva, ni otros síntomas de resfriado, así que lo tomamos como algo normal.

También, suena al respirar a veces, cuando coge aire al llorar hace ruido de cerdito, y su nariz hace la trompetilla cuando duerme. Algo que de entrada la Pediasauria nos advirtió que suele pasar y no es ningún problema, dijo: los bebés hacen ruidos al respirar, no os preocupéis.

Algunas veces saca algo de moco con los estornudos, pero no es continuo, Vale, no vamos a alarmarnos entonces, tiene mocos, señal de que su cuerpo funciona, expulsa fluidos, bien. Además los echa con facilidad, no está tapado, respira perfectamente, sin problemas.

Obviamente, aunque iba sobreaviso de que no me alarmase por eso, a una le gusta informarse, y busqué. Rinitis del recién nacido o del lactante le llaman. Suena mal, pero es algo común, no es patológico, y no da mayor problema que algunos ruiditos o taponamientos puntuales.

Estuvo un par de días más cargado de mocos de lo normal, le costaba algo mamar, sobre todo por la mañana, después de toda la noche estirado. Cuando le pasaba esto, le ponía unas gotitas de suero, que le encanta como os conté en esta entrada, y al rato sacaba algún moquete y se quedaba tan a gusto. Pero esos días, no terminábamos de sacar los mocos, y fuimos a la consulta de Pediasauria sonando más que de costumbre…

Pediasauria, con su habitual tacto dijo: este niño no puede respirar!! como si tuviese algo grave… Y nos insistió varias veces que debíamos ponerle suero, mucho, mucho suero, a tope, que no falte! Sin embargo, según he leído, con unas gotitas basta, simplemente para humedecer un poco los conductos y ayudarle si tiene que expulsar algún moquete. Según dice un pediatra on-line, un exceso de suero puede ser contraproducente, incluso puede derivar en otitis. Y yo por mi parte, soy reacia a aspiradores nasales porque son muy invasivos.

Seguimos con el goteo en momentos puntuales, y pasó. Y parece que los ruidos, mocos y taponamientos van cediendo, ahora son casi inexistentes. Así que dejamos los chutes masivos de suero para cuando haya un taponamiento real por un constipado o algo mayor, que mientras que no sea eso, Biel no tiene nada más que dar un par de estornudos y el moquete molestón aparece a saludarnos. Y él, feliz de que le hagamos fiestas cada vez que lo echa, o sopla por la nariz, y colaborando a tope en el proceso de limpieza.

Hasta aquí os he contado lo que hemos vivido nosotros con los moquetes, pero me pregunto como son vuestras experiencias… Contadme!!

¿Cómo lo hacéis vosotr@s?

¿Esto le pasa a todos los bebés (creo que no), o es que Biel tiene esta tendencia?

¿Hasta cuando le sonará la nariz?

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Abrazos mamíferos ❤

 

 

 

 

Los bebés necesitan llorar

Los bebés lloran, es algo que les viene de serie al no poder hablar, y normalmente nos afecta emocionalmente oírles, incluso nos irrita.Ya hablé de esto en esta entrada, y ahora tengo algo que añadir con otro enfoque.

Biel lleva bastantes días llorando por las noches, habíamos dejado atrás los berrinches nocturnos diarios, los supuestos cólicos, las horas brujas interminables… y ahora han vuelto con fuerza las llanteras. Se pasa llorando intermitentemente, (para, si le distraemos con algo y al rato sigue) desde la hora de la cena, hasta las 2 e incluso las 3 le dura la tontuna… Llora aún cuando aparentemente no tiene ninguna necesidad básica sin cubrir. Llega un punto en que en vez de ser a ratos, pasa unos 30 o 45 minutos llorando non-stop a nivel máximo de decibelios y en tonos agudos dolorosísimos. Se pone rojo, agitado, suda, chilla, patalea… y cualquier cosa que intentes le pone peor. Si lo cojo en brazos, se retuerce, si le dejo, grita, cuando le tocas o le hablas explota de ira, si le ofrezco el pecho no lo quiere, o no atina a cogerlo, y cuando puede, da dos chupadas y llora todavía más fuerte… Es frustrante, parece que le pasa algo grave y no le puedes ayudar.

Intentaba darle una explicación racional, relacionando su llanto a una posible caca que aparece una hora más tarde, un eructo, cansancio, un día muy ajetreado o distinto… pero últimamente veo que pasa hagamos lo que hagamos, y no siempre parece tener un motivo tangible. No me gusta verle sufrir, y me he parado a analizar qué podíamos cambiar, o qué estábamos haciendo mal, sin encontrar la solución.

Lo que más me impacta, es que llora hasta niveles desquiciantes hasta que para en seco, agotado, y se duerme. Algunas veces, para de llorar y se queda balbuceando un rato, como llorando a cámara lenta y explicando lo que siente, hasta que se le cierran los ojos, o coge la teta, y da dos chupadas para caer rendido. Cuando se duerme después de esto, no se vuelve a despertar hasta la siguiente toma, no le veo dormir inquieto, y parece que no tiene ninguna molestia física después de tanto llanto.

Llega un punto en que no funciona nada, ni mecerle, ni la teta, ni hablarle o acariciarle, es más, todo lo que hagas, lo empeora. Al final, opto por, simplemente estar. Aunque no le pueda ayudar, que no pase el mal rato sintiéndose solo e incomprendido. Me estiro a su lado, intento transmitirle paz, le acaricio, hablo suave y le digo que le quiero, que cuente conmigo, que me explique lo que le pasa, que entiendo que se sienta mal, que no me importa que llore, que estaré ahí con él siempre, que es una putada sentirse tan mal… Y claro, no le calma, pero tengo la sensación de que sí que le beneficia que esté y le transmita que sus emociones son válidas, y que empatice con ellas.

Pero claro, te queda la duda de si puedes hacer algo más, o si puede estar pasándole algo que no entiendas o sepas ver. Lo miras de arriba abajo, observas su comportamiento antes y después del berrinche, pruebas posturas distintas… Y no encuentras una explicación lógica, después de eso, está fresco como una rosa, sano, feliz… incluso, algunas veces, para de llorar en seco y empieza a reírse y hacer ruiditos como de costumbre. Es un enigma lo que pasa por esa cabecita.

Hablaba con Mamífero ayer por la noche, y le decía que parece que necesite llorar hasta gastar energía acumulada, para descargarse y poder dormir. Es algo que se me ocurre porque no veo una razón física tan grave como para que llore a esos niveles, y es que, parece que se agote y de golpe, desconecte de esta realidad y entonces, se queda frito.

Me dio por googlear una vez amansada y plácidamente dormida la fiera… y leí en una página en la que hablan de estos lloros aparentemente sin motivo, y todo me ha cuadrado. Os dejo un link en el que iréis a parar a un “librito sobre la temprana infancia” por capítulos, muy interesantes si queréis sumergiros, hay mucho que leer 😉

Librito sobre la temprana infancia

Resumiendo un poco, habla de que los bebés padecen mucho estrés, algo que ya sabemos, el mundo es muy nuevo, todo les desconcierta, no comprenden, se frustran, no pueden expresarse… un largo etcétera de motivos por los que los pobres, acumulan ese nerviosismo que por un lado u otro debe salir, a menudo en forma de llanto. Pero indican que hay dos tipos de llantos:

  1. Llanto por un suceso presente.
  2. Llanto por un suceso pasado que aún está presente.

El segundo tipo, ha sido investigada recientemente, y es algo a tener muy en cuenta cuando nos topamos con un llanto al que no podemos dar una explicación.

Cuando nos vemos sometidos a sucesos traumáticos y estresantes, nuestros mecanismos de supervivencia nos permiten aparcar estas experiencias para procesarlas con posterioridad. Y cito textualmente:

“Los bebés nacen también con los mecanismos necesarios para procesar el estrés provocado por estas experiencias. El mecanismo más importante es el llanto (otros mecanismos son temblar, sudar, bostezar, reír). Las investigaciones biológicas y neurológicas más recientes muestran claras evidencias de que el llanto desempeña un papel central en la resolución del trauma y la restauración de la homeostasis (o balance correcto), y su poder curativo es único. Sin embargo, debido a la represión sistemática del llanto en nuestra sociedad, casi todos crecemos con muy pocas oportunidades de descargar las experiencias estresantes.”

Y da el ejemplo que quizá hayáis leído alguna vez con anterioridad, de un estudio que se realizó analizando las lágrimas de distintos sujetos. Unos habían llorado por la visión de películas conmovedoras, y otros por cortar cebollas, y se encontró una diferencia sustancial entre un tipo y otro de lágrimas. En la composición de las lágrimas producidas por emociones, se encontraban grandes cantidades de hormonas responsables del estrés y del dolor. Se concluyó pues, que llorar con emoción ayuda a calmar el dolor y el estrés mediante la expulsión de ese cóctel químico; mientras que reprimirlas, prolonga el sufrimiento por acumularse esas sustancias que deberían salir mediante el llanto emocional.

Continúa explicando que hechos como un embarazo o parto estresantes o traumáticos, tienen tal carga emocional, que pueden necesitar ser descargados durante meses por el bebé. Asimismo, indican que las necesidades primarias inmediatas  (hambre, necesidad de contacto…) generan tal insatisfacción y frustración acumuladas durante el día, que pueden generarles la necesidad de ser lloradas horas después.

Sin embargo, los padres tendemos a desviar la atención de sus emociones evitando el llanto, distrayéndoles, de esa necesidad de expresarlo. Tras verificar que no sea por hambre, pañal sucio, incomodidad, aburrimiento… Pasamos al plan de emergencia anti-llanto: mecemos, paseamos hacemos payasadas, les ofrecemos juguetes, damos saltitos… Y puede ser que demos con la tecla, que nada funcione, o también que haya una tregua para, al poco tiempo, volver con más garra.

Un principio básico para criar con respeto es atender siempre al llanto, en eso estamos de acuerdo. Matizo, según dicen, que no hay nada de malo en acunar, mecer, cantar y ayudar a coger el sueño al bebé. Siempre y cuando, este esté tranquilo, y dispuesto ya para dormir. Si el bebé está llorando, nervioso, tenso, quisquilloso… significa que necesita dar salida a ese estrés, e intentar forzar la relajación o cortar ese berrinche, solamente pospone el llanto. No os ha pasado que vuestr@ bebé se despierta de golpe llorando desconsolado? Quizá tenga mucho que ver con este estrés acumulado.

Al no poder expresar con palabras su malestar, solamente les queda llorar para manifestar su cúmulo del día de confusiones, ansiedades, enfados, temores… Nosotros debemos permitirles dar salida a su dolor, ofrecerles apoyo, escucha, y no estar tensos, irritados o enfadados con la situación ya que es una necesidad más que tienen. Por eso quizá, después de tantas vivencias estresantes, y de ser acallados numerosas veces cuando se ponen a llorar, al final del día, es lógico que necesiten retomar y llorar media hora seguida o más.

No podemos evitar que esto ocurra, así que lo mejor es tomarlo con calma, paciencia y mucho amor. Algunos de los consejos que dan para reducir el estrés del bebé son: tener un parto natural, sin drogas y mínima intervención o tecnología posibles, una gestación con el mínimo estrés posible y una alimentación adecuada, dar el pecho y no consumir alimentos o drogas nocivas para el bebé, mucho contacto físico, responder prontamente y con acierto a sus necesidades, evitar siuaciones que puedan provocar temor, prevenir las frustraciones, evitar la sobreestimulación… y algo a remarcar: cuida y mima tus propias necesidades físicas y emocionales, porque difícilmente alguien con carencias puede brindar esa presencia y la paz que necesitan.

Ahora, partiendo de esto, puede surgir la duda: ¿qué debemos hacer entonces cuando lloran? Dejarles solos NUNCA es una opción, ante todo. Os transcribo literalmente los consejos que dan para acompañar respetuosamente al bebé durante el llanto:

  1. Coge a tu bebé en brazos, sostenl@ con calma, sin mecerl@ ni distraerl@, y no apartes tu atenta y comprensiva mirada de sus ojos. 
  2. Trata de relajarte y sé consciente del amor que sientes por tu bebé.
  3. Háblale suavemente. Puedes decirle: “te quiero… estoy escuchando… puedes llorar tranquilamente en mis brazos”.^ Déjale saber con palabras, aunque no te entienda, que entiendes como se siente y quieres ayudarle a sentirse mejor.
  4. Observa tus propias emociones. Su llanto puede hacer vibrar tu propio llanto reprimido. Si necesitas llorar, hazlo. Dile que estás triste también. 
  5. Toca sus brazos o su frente con ternura para reasegurarle de tu presencia física, intentando siempre no distraerl@ de su llanto. (Esto puede producir aún más llanto en tu bebé). 
  6. Continua sosteniendo a tu bebé atentamente y con cariño hasta que deje de llorar de forma natural. (Las primeras veces, puedes calmar su llanto tras unos minutos, meciéndol@ y acariciándol@. Un bebé puede llorar mucho tiempo seguido, y en ocasiones con una intensidad sobrecogedora, pero si no le has permitido llorar libremente con anterioridad, necesitará 2 o 3 sesiones de “llanto controlado”).

Leyendo esta página me he dado cuenta de que los principios básicos ya me salían instintivamente. Acariciarlo, escucharlo atentamente, darle presencia y contacto, decirle que le comprendo, consolarlo sin reprimir su llanto, era lo único que podía hacer al final. Claro que también, probaba mil métodos para acallar su llanto, sin éxito, algo en lo que dejaré de malgastar energías. Para mi, respetar las emociones de mi hijo es algo primordial, tenemos que darles validez para que ellos entiendan que es lícito tenerlas, expresarlas y así poder trabajarlas. Y saber esto ha sido una gran enseñanza, porque me he dado cuenta que por inercia de querer no ver su sufrimiento, estaba tapando su necesidad emocional más simple: soltar el estrés.

Yo empiezo ya mismo a cambiar el chip, dejaré que suelte sus emociones a lo largo del día sin apresurar su fin. A ver si a medida que vaya pudiendo expresarse sin censuras, los episodios de llantos nocturnos se acortan o no. Y si no disminuyen, tampoco es ese el objetivo, al menos, respetaré sus tiempos, y lo viviré con más paz interior sabiendo que es algo normal, y no porque algo estemos haciendo mal.

¿Qué os parece? ¿Habíais tenido en cuenta este enfoque a la hora de reaccionar ante los llantos de vuestros hij@s?

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Biel llorando en su segundo día de vida, con Joy detrás

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Abrazos mamíferos ❤

Semana 13, tengo un bebé independiente!!

Aunque no se con que frecuencia podré publicarlos, voy  ir haciendo posts con los logros más significativos de la/s semanas y algunas cosas que nos pasan, para que no se nos olviden sus momentazos. Durante la semana 13, Biel ha hecho algunos descubrimientos importantes, como tocar sus propios pies 😀

Ya os comenté que había aprendido a decir la G hace un par de semanas, y después del exitazo del “NGUÉ”, el GGGG pasó a ser su sonido preferido. Pues ahora hace sus pinitos con la P, lo que se traduce en una pedorreta con chirimiri de babas de regalo 😀 Y va intercalando: GGG, OOOH, PFFF, EH!, GGGG, AAAI, UHUH!… Algunos los transcribo con exclamación porque literalmente los grita cual pastorcillo, sobre todo después de estornudar o hacer cacota con mucho esfuerzo.

Otra monada que hace nuestro hijo, esto desde siempre, es reciclar las regurgitaciones… Tal como llegan a su boca, se las vuelve a tragar, que eso de tirar la comida está muy mal y nos ha salido muy ecologista como su madre. Pues bien, ahora ha combinado la G con la regurgitación y le salen unas gárgaras la mar de graciosas xD Usa su vómito de colutorio y le hace una gracia el sonido que emite!! Espero que no le de por combinarlo con la P…

Algo que hace desde las primeras semanas, es hacer un ruido agudo, como si se ahogase (de hecho es el mismo que hace cuando se atraganta con la leche) para llamar mi atención (humor negro…). Ahora lo ha combinado con poner cara de loco: ojos muy abiertos, boca apretada, muy serio, y l barbilla pegada al pecho, marcando papada. Todo eso, mientras que estira los brazos. Eso significa: mami ven a mi!! Cuando lo hace y me acerco se ríe y me abraza con los brazos acercándome a él, adorable!!!

Las sonrisas y risotadas son lo mejor, y las regala a destajo, es más majo!! Ahora se transforman ya en carcajadas acompañadas de gritos de loker y se hace muy contagioso… Sobre todo cuando me acerco a él, le hago cosquillas, le doy besos o le digo tonterías, se nos mea de la risa el tío!

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Como os he ido contando, le dan venazos de independencia, algunos días, o ratos largos en que se queda a su rollo. Mirando a la nada, jugando con sus muñequitos colgados de la manta de juegos, hablando con cualquier cosa, rascando el sofá… Se entretiene, y puedo hacer cosas!!! Incluso, ha llegado en un par de ocasiones a dormirse solo: deja la teta, se gira y se queda mirando a la nada hasta que se duerme. Conmigo al lado, claro, pero es un logro que no tenga que estar amorrado a la teta o en movimiento para relajarse 🙂

Creo que esos ratos que se pasa tan a gusto se deben a que tiene mejor rango de visión, y que comprende mucho mejor lo que pasa a su alrededor, y sabe que estoy siempre cerca, entonces confía. Se pasa largos ratos observándolo todo, al detalle, ve perfectamente a distancias medias. Si estando un poco lejos (hasta dos o tres metros) le sonrío, me devuelve la sonrisa. Ahora cuando tiene hambre, deja de llorar si ve que me saco la teta, aunque todavía no le tenga en brazos, sabe lo que sucederá después de eso. Ahora, cuando ve la teta, cambia el llanto por un HE, HE, HE nervioso, abriendo la boca y con las manos estiradas, listas para agarrar mi pecho en cuanto me acerque.

Hay muchos días en que todo sale redondo, él está tranquilo, entretenido, no llora, no le da por hacer caca 3 veces seguidas cuando se cae de sueño… Y el día transcurre con normalidad: teta, juego, teta, se duerme, teta, juego, teta, se entretiene solo… Entonces, en esos intervalos en los que entre tetadas se entretiene o se duerme, su madre aprovecha para comer, hacer cosas en casa, cocinar, escribir un post… y voy ampliando el listado de tareas a medida que él está más sueltecito.

La manta de juegos ha sido un gran descubrimiento, yo no pensaba usar nada de este estilo, pero nos está siendo muy útil!!

Mirad que fotos más chulas le hizo su padre jugando:

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Una de mis “normas” era: nada hiperestimulante. Es decir, ni cosas colgantes de colores, ni con sonidos estridentes. Por eso, pensaba que este tipo de gimnasios para bebés no entrarían en casa por reunir esas condiciones, además de por la postura que toman en él. Pero una amiga nos dio el suyo y dije: bueno, vamos a probar ratos cortos, ya que no tiene ningún juguete ni se entretiene con nada…

El primer día que le pusimos pasó un par de minutos bien, tratando de alcanzar los muñecos, y después: llanto horribilis. Esperamos unos días, y lo mismo, no quería ni ver esos muñecos que volaban sobre su cabeza, los miraba como si no entendiese que p… gracia tiene que te miren desde ahí arriba esos animalitos de tela. Un par de semanas más tarde, empezó a tolerarlos 5 minutos, luego 10… Al principio dándolo todo, muy animado, pero siempre llegaba a un tope de saturación y se quedaba bastante hiperestimulado con el juego. Parece que se cansaba de moverse tanto y acababa llorando y mirándolos mal.

Ahora, hemos llegado al punto en que casi, tengo que sacarle yo del gimnasio porque se pasaría más de una hora. Por supuesto, ahora ya ha normalizado el juego, y en vez de ir a tope, se lo toma con más calma. Tiene sus momentos de darle caña a los muñecos con pies y manos, pero lo que más hace es cogerlos con ambas manos y observarlos detenidamente, moverlos, acariciarlos, hablarles… y va rodando para ir saludando a todos y verlos en distintos ángulos. Cuando se cansa de mirar para arriba, se gira y mira cualquier otra cosa tranquilamente. No se hasta cuanto durará esta etapa, a lo mejor la semana que viene ya le parece aburrido, no? Que experiencias habéis tenido vosotr@s con este tipo de parques de juegos?

No se cuando debo añadirle más “chicha” y ofrecerle más juguetes, creo que todavía es pronto, pero por otra parte le veo tan interesado en coger, tocar, llevarse a la boca y saber que son las cosas… Mi idea es prepararle una panera de tesoros con objetos de diferentes materiales, peso, tacto, sonidos… Pero creo que debemos esperar a que se siente solito, verdad? Y mientras tanto, no hay que ofrecerles nada? Yo le voy enseñando y le dejo coger las cosas por las que muestra interés, siempre que no sean peligrosas y con supervisión. Veo que necesita saber, muchas veces, llora y tira la cabeza hacia un lado porque quiere ver algo y no deja de llorar hasta que le acerco y lo toca. Es muy pequeño, pero comunica muy bien lo que quiere, y tiene mucho genio cuando no consigue alcanzar algo o no le entendemos.

Está muy fuerte, rueda con bastante soltura, se levanta boca abajo con los brazos y el cuello muy estirados y se tira boca arriba. Se impulsa con las piernas para avanzar, repta, usa las cosas de apoyo para moverse o me coge y hace fuerza o tira de mi para girarse… Y cuando hace esas cosas, se motiva mucho viendo que tiene muchas posibilidades para ver, tocar, alcanzar cosas y desplazarse. Es un bebé muy activo y nervioso, le va la caña, el jaleo, la gente, los movimientos… Tenemos que vigilar porque se activa demasiado si hacemos horarios distintos o estamos con gente, deja de dormir durante el día para estar pendiente de todo y acaba agotado. Creo que no tardará mucho en moverse, sentarse, y empezar a liarla…

La crisis de los tres meses tuvo un pico de locura, y ahora se va calmando poco a poco. Todavía está muy distraído y tiene ratos de tirar del pezón, parar y continuar, etc.. pero son ratos al día y es mucho más leve que los primeros días (bien!). A esta crisis, como hemos ido viendo, le han seguido un montón de cambios en el desarrollo de Biel, así que no hay mal que por bien no venga!

Con la lactancia, seguimos a pelo, sin pezoneras, como os he ido contando, no hay problemas, ni dolor, y ya apenas escucho chasquidos cuando mama. Con esto de no usar pezoneras, me he despertado ya varias veces que Biel se había enganchado solito a la teta sin despertarme. Como las tiene cerca y destapadas, él se sirve a modo de buffet libre y si no me he movido ni me despierta, se autogestiona solito! Dar teta y colechar son la combinación perfecta para descansar bien con un bebé aunque sea hiperdemandante como Biel 😀

Ayer, gracias a los avances de mi hijo, he conseguí un gran logro: ducharme estando sola con él! Aprovechando lo bien que nos está yendo el parque (cuánto te lo agradezco L.!), lo he trasladado al baño, y me he dado una ducha tranquilamente. Nos teníamos ambos a la vista, y le iba hablando. He temido tener que salir a media ducha como otras veces a consolarle, pero no. Hasta me ha dado tiempo de vestirme, peinarme, recoger el baño, y empezar a prepararme la comida tranquilamente. Poder ducharme es un gran hito, porque si tengo que esperar a hacerlo cuando llega Mamífero, me dan las mil y vamos de culo… A él le había dado el baño antes de ducharme yo,  así que otra cosa menos por hacer por la noche. Normalmente a esas horas Biel tiene mamitis y si desaparezco un rato, monta un pollo… Llega a las 8, y tenemos que sincronizar las duchas de ambos con las tetadas y cenar, por lo que en seguida se nos hace tarde, y Mamífero se cae de sueño porque se levanta a las 6 😦

Después, comí mientras le daba teta, a las 3, (una hora la mar de decente comparada con las de días anteriores) y durmió un poquito. Al despertarse, quería seguir jugando, así que le “aparqué” e hice la cena de hoy y de mañana, recogí la cocina y fregué los platos, barrí todo el piso y fregué la cocina, preparé la cafetera para hoy (que las mañanas las carga el diablo y como no me lo ponga fácil…), y hasta me dio tiempo a merendar después de todo!!… Como cunde el tiempo cuando tienes las manos libres para hacer las cosas, y cuando es sin portear ya, es otro nivel… Es como el entrenamiento de Goku con el caparazón de tortuga, cuando vas sin bebé encima, has ganado skill!!

Y hoy, también está siendo productivo!! Biel se ha despertado sobre las 12, y yo me he levantado y he desayunado tranquilamente. DESAYUNAR!! Eso no lo hacía desde que estaba embarazada!! Me he PEINADO y ARREGLADO como las personas normales, al despertarme por la mañana, en el baño, sin correr, sin un bebé llorando… Y como Biel seguía en la cama entretenido hablando con un cojín, he seguido recogiendo y doblando la ropa tendida, recogiendo la cocina, he barrido todo el piso… Si, hay que hacerlo cada día porque tenemos un parquet preciosísimo que recomiendo mucho para verlo de visita, pero no para vivirlo a diario… Es color marrón oscuro y brillante, así que cualquier cosa se ve a leguas, y habitamos 3 gatos, dos adultos peludos y un bebé babeante que va dejando lamparones :p

Bien, una de las veces que he ido a ver como estaba, se había quedado dormido solo!!! Así que, me he sentado a su lado a escribir, un lujazo!!! En días como este podríamos salir a pasear ya que tenemos todo hecho, lástima que estamos de tormentas y no tenemos paraguas (prefiero chaqueta impermeable, pero no tengo una para portear todavía). Después comeré e intentaré ducharme con él en el parque como ayer, deseadnos suerte 😀

Espero que sigamos en esta línea, porque la verdad, es que estos días están siendo una gozada…  Él se lo pasa muy bien, puedo comer y hacer cosas… la verdad es que en semanas como esta se me hace bastante fácil tener un hijo. Tenemos mucha suerte de que Biel esté tan sano porque cuando están malitos lo pasan muy mal…Tal como fueron los primeros meses con la lactancia, las primeras crisis, los dolores de barriga… y hasta ahora que ha estado más demandante, imaginaba que todo iba a ser cada vez más duro, pero es al revés, al menos por ahora… Parece que me lo imaginaba más complicado de lo que realmente esta siendo, o que al no tener por la mano las cosas, se me hacía un mundo. Ya veremos como me apaño cuando gatee, ande, y haga trastadas xD

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Abrazos mamíferos ❤

 

Colechando bien anchos!

Como os comenté en esta entrada, hemos vuelto a reestructurar la habitación, por cuarta vez desde que tenemos a Biel en casa. Yo soy mucho de mover muebles, es una afición que tengo y que a Mamífero le da mucho miedo, porque lo hago a lo grande. En esta última reubicación, toda la casa ha sufrido cambios, las tres habitaciones, los dos baños y el salón. Es que cuando me da la locura voy muy a fondo, y lo mejor es que me relaja!

Han sido un par de tardes en las que he dicho: Mamífero, tu coge al niño un rato que yo voy a mover cosas (él con cara de: oh, no, otra vez…). Y Mamífera de aquí para allá colocando un sofá así, otro asá, ahora no me gusta, lo vuelvo a cambiar… Paso un mueble para otra habitación, ordeno trastos y porquerías e intento tirar (lo intento, pero Mamífero sufre un diógenes tecnológico que da para muchos posts) cosas a la que no damos uso… Ahora muevo las camas, me quedo atrapada con los colchones y somieres en la habitación pequeña y debo de solucionarlo cual puzzle o pantalla de tetris sorteando el angosto pasillo… Me lo paso muy bien (menos en los momentos de rabia al ver lo desorganizado que es Mamífero con sus tesoros), me da vidilla ver las cosas reordenadas, y me descargo un montón con el esfuerzo físico de mover cosas pesadas (tanto tiempo embarazada, echo de menos hacer el bruto).

Al tema. Primero intentamos colechar modo tradicional, con la cunita pegada a la cama sin barrotes de por medio. Eso no funcionó ni el primer día. Biel se duerme en mi pecho, y no quiere que me separe lo más mínimo, normal. Así que, o le daba teta los dos metidos en la cunita (incómodo para mi), o nos poníamos ambos en la unión entre cuna y colchón (peligroso para Biel), o lo metía en la cama y se acabó el problema (opción correcta). Así que estuvimos un par de semanas así, pero de esa manera, la cuna solamente ocupaba espacio, y en la cama estábamos más estrechos.

¿Como lo hacéis para colechar con cuna? ¿Lo pasáis a la cuna cuando se duerme? Yo me duermo antes, y si intento despegar a Biel cuando está dormido, me lía un pollo…

Optamos por poner la cama en horizontal, para tener más anchura, y la cuna al final para poner nosotros los pies. Eso nos daba más espacio, pero al ser más corta la cuna que la cama de matrimonio, no era del todo cómodo, además de que se acababa separando. Esta opción la seguimos probando durante un tiempo, y le dimos la vuelta por completo a la habitación porque nos era más cómodo dormir en la pared opuesta, que era dónde dormíamos en principio, pero lo tuvimos que cambiar para que cupiese la dichosa cunita de colecho.

De un día para otro, vi que Biel empezaba a dar muchas vueltas en la cama, y empecé a temer que se cayera al suelo. Solución: como los japos, camas al suelo. De hecho así hemos dormido muchos años, y el colchón de látex es más cómodo en el suelo que con somier de láminas. Os dejo fotos para que entendáis el montaje y veáis que súper cama nos hemos currado:

Pero esta vez ya nos lo hemos montado mejor, en los pies de la cama hemos puesto un colchón de 90, y un par de mesitas al final para que no se mueva. Y a mi lado, que es dónde duerme Biel, el colchoncito de la minicuna por si se me derrama el niño por ahí. Así estamos sin peligro, anchos y cómodos todos, gatos incluidos.

Ahora os cuento mis dilemas…

Al principio le metía en un saquito, pero no nos fue práctico para dar pecho, mucha tela de por medio. Así que le tapo con nuestro nórdico, como dicen las recomendaciones, por debajo de las axilas, nunca más arriba para evitar que se ahogue. Pero mi hijo es caluroso, mucho, suda un montón si le meto en la cama con ropa. En casa no hay calefacción, así que no es que tengamos una temperatura demasiado elevada, pero al estar pegaditos, se sobrecalienta… ¿os ha pasado esto a vosotr@s? ¿como los tapáis y qué ropita les ponéis para dormir?

Yo he optado por ponerle un body sin pies finito, más que nada para que no coja frío en el torso, y eso en invierno-primavera… y a veces le sudan la espalda y los pies todavía! En verano, en pelotas, seguro.

Otra cosa que me preocupa es que le gusta dormir boca abajo. Casi siempre duerme de lado, cara a mi, amorrado a la teta, pero a veces, se empeña en girarse. Y como recomiendan que no duerman así (para evitar la muerte súbita), me pongo un poco frenética, le giro y él vuelve a darse la vuelta inmediatamente. Al final le dejo, pero duermo con un ojo medio abierto mientras está así. Se que no debería obsesionarme, de hecho cada vez me preocupa menos, ya que durante generaciones los bebés dormían así por recomendación médica incluso… Creo que si él está cómodo así, no tengo porque impedírselo, debo respetar sus preferencias. Además, el ya sabe girarse solo, o sea, que no se ahogará por no poder cambiar de postura. De hecho, cuando se pone así es cuando más profundamente le veo dormir y más alarga entre toma y toma. Y los días que tiene dolor de barriga, prefiere estar así, por algo será… ¿Que me decís? le dejo, verdad?

En cuanto a mi, estoy encantada de dormir pegadita a mi hijo, y dejaremos que sea él quien decida dormir en otra habitación cuando esté preparado. Duermo muy tranquila teniéndole cerca, no creo que pudiese hacerlo sin sentir su respiración. Y despertarme con él, aunque sean mil veces en la noche, es lo mejor del mundo, lo que más he deseado. Para dar pecho es muy práctico, le dejo las tetis a mano, y al mínimo ruidito la tiene en su boca, facilísimo. Y ahora que las tomas ya son sin pezoneras, es una gozada!! En cuanto la tiene cogida, creo que me duermo antes yo que él xD

El único punto negativo que le encuetro al colecho (son daños colaterales sin importancia) es que no puedo espatarrarme a gusto y siempre tengo que tener los brazos por encima suyo, y destapados, obviamente. Eso hace que a veces me levante bastante oxidadilla por no poder dormirme a pierna suelta, pendiente de no darle un manotazo. Eso si, me estoy acostumbrando, al principio me dolía todo, pero ahora duermo mucho más relajada y le he cogido el truco a la postura.

Eso si, a mi me gustaba dormir en bolas, la ropa me molesta, pero bien tapadita que hace fresco por aquí… Y ahora no me puedo tapar de cintura para arriba, así que tengo que llevar una camiseta para que no se me queden los brazos helados. Eso me incomoda bastante, cada vez menos porque llega el calor y no la necesitaré, pero pienso en el invierno y tiemblo… ¿Vosotras como lo habéis solucionado? ¿Algún truquillo? Supongo que me tengo que resignar a dormir medio vestida mientras que Biel sea muy bebé, pero, más adelante ya le podré tapar un poco más no?

Contadme vuestras aventuras colechantes, ¿estáis a gusto compartiendo cama? ¿o preferís tener vuestro espacio? ¿que problemas o ventajas encontráis colechando?

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Abrazos mamíferos❤