16 semanas: bebé inquieto

Voy con bastante retraso en las entradas, así que os hablaré de la semana 16, aunque ya hace casi un par de semanas que las cumplió…

Mi monete está hecho un peligro reptante, no se le puede quitar ojo de encima ni un segundo! Es un nervio, muy activo e inquieto, quiere hacer  muchas cosas, y se frustra con facilidad porque no llega a tanto siendo tan pequeñito. Se sale de la cama, de los parques (si, tenemos un par de mantas de juegos de segunda mano y un edredón… fui aumentando el espacio acolchado, pero se le queda pequeño igualmente!), se da la vuelta y croquetea hacia los abismos, culebrea estando en brazos, hace flexiones, coge todo lo que alcanza y lo chupa hasta dejarlo como si hubiesen pasado hordas de caracoles por encima…

La felicidad le rebosa tanto que grita como un loki cuando juega, cuando está contento, cuando nos ve, cuando coge algo, cuando le hago cosquillas. Las cosquillas y pedorretas son otro gran hit del momento. Las pide abriendo los brazos tal que así:

13479847_581875888660635_1514808598_n

Con los ojos de par en par, como de costumbre, con esta cara de loker:

13522642_10208086082483493_814182287_n

Y cuando te abalanzas sobre él, para pedorrearle o hacerle cosquillas, te lo agradece con gritos destroza tímpanos. Son tan agudos, que no se si tengo un hijo humano o un cetáceo! Cuando te acercas, aprovecha el descuido para agarrarse a tu pelo y no lo soltará hasta que le des algo a cambio (listo es).

Momento pedorreting arranca pelos:

Y acompaña el momento poniendo la guinda de ternura con unas carcajadas que hacen que le suba el azúcar y la oxitocina a cualquiera, aunque seas anti-niños, te reto a aguantar esas risotadas sin sonreír 😉

13535980_10208086046202586_984456000_n

Momentazo haciéndole monerías a su yaya de la ciudad ❤

El parque muñecos colgantes sigue molando, pero cada vez menos. Ahora lo usa más estando boca abajo, prefiere tocar los dibujitos y texturas de la manta de juegos y salir rodando hacia cualquier lugar por explorar. Le siguen encantando las telas de colores, con preferencia por los estampados, las telas suaves (como su adorada manta lila de polar) y los colores vivos (tiene una toalla naranja con la que grita de alegría cuando le envuelvo tras el baño).

Mira los colores de bien cerca, toca y disfruta con los diferentes sonidos y texturas de cada cosa, hasta se entretiene contando las vetas del parquet… Sigue comunicándose con la técnica de abalanzarse hacia el lugar u objeto que desea alcanzar para que le llevemos a él, o bien, alarga un brazo señalándonos lo que quiere. Y la ha actualizado para usar los brazos, alargándolos para cambiar de manos. Cuando quiere teta y lo lleva su padre, me pone caruna y estira los brazos… muy tierno!!

Su juguete preferido, desde siempre, sigue siendo un gatito sonajero de Ikea, de tela. Lo adora, le hace grititos de alegría cuando lo encuentra, y le encanta chuparlo hasta que queda empapado como una esponja de baño. Tenemos otro en el coche para amenizar el viaje, y es muy útil tenerlo por si le da un parraque (que pocos le dan, el coche le encanta, y cuando los tiene, es con motivo). Los gatos de verdad, los de casa, ya le llaman mucho la atención, los toca, les habla, les sigue con la mirada… y llora si no puede alcanzarlos.

Como tiene mucha soltura boca abajo, ha decidido que las tomas mañaneras las hace así. Con brazos y la cabeza bien tiesos, haciendo alarde de su fuerza matutina. Tanto le gusta estar reptando boca abajo y haciendo flexiones, que le ha dado por hacerlo de noche. Cuando se despierta para las tomas nocturnas, empieza a dar vueltas y buscar teta mirando hacia el colchón con los ojos cerrados. Sube el culete, y empieza a andar con los pies cual japonés fregando el suelo… Normalmente se topa con un cojín y se queda trabado, tengo que cazarlo rápido porque además lo acompaña de llantos horribilis…

fregando-con-un-zoukin

Pero lo de rodar con tanta facilidad tiene muchos aspectos positivos, se desplaza hacia dónde quiere, se entretiene, hace ejercicio… y lo mejor: viene hacia mi!! Cuando estamos vagueando (yo, él hace ejercicio) en la cama, y quiere teta, viene rodando hacia mi haciendo: “hum hum” con la boca abierta. Lo mismo hace cuando quiere interctuar, o mimitos… y me deshago de amor ❤

13515416_10209590050299211_628445884_n

Con la teta sigue con su relación de pasión irrefrenable, mucha. A empezado a intentar buscar, torpemente, debajo de mi ropa cuando tiene hambre. Chupa allí dónde está el pezón con total exactitud, y empieza a rebuscar con las manitas, sabe que está allí y hay que destaparlo. Y cuando ve que llevo la teta al aire, ya le cambia la cara y se abalanza. Por otra parte, algo que molesta un poco, es que me amasa y araña. Lo ha hecho siempre, pero ahora con mucha más fuerza e insistencia. Me clava los puños y los mueve aprentando mi pecho, araña y coge mi piel, y se coge con las dos manos a la teta, apretando y retorciéndome la carne. Deseando estoy de tener un collar de lactancia para que se entretenga!

Pasó un par de semanas despertándose muy muy a menudo, cada media hora, y a veces, cada menos… Yo lo achacaba a la salida de su primer diente, como os conté la semana pasada, pero también puede ser esa crisis del sueño de la que hablan. Eso iba acompañado de mucha necesidad de cariño, y de tenerme pegada a él literalmente, si me levanto para ir al baño, lloraba en cuestión de segundos. Ahora lleva un par de días que ha vuelto a su normalidad, despertándose cada hora y media o dos horas… que dure! Por otra parte, el diente parece que no termina de aparecer, aunque sigue bastante irritable, babeando, mordisqueando mucho, y agitado.

13521664_10208086103164010_1997290544_n

Tanta alegría y ejercicio le pasan factura, porque lo vive todo tan a tope, que se agota en seguida. Entonces la risa se mezcla con el llanto, resultando una especie de aullido con una sonrisa en la boca y ojillos de: sácame de aquí, no lo soporto más!!

De mi, os cuento que sigo cansada, como os dije, esto de acumular meses sin dormir, pasa factura. No me duele nada en especial, no me encuentro mal, me levanto con ganas y fuerza, pero a lo largo del día me agoto. Además, estuve toda la semana pasada mareada, cuando movía la cabeza sentía que se me iba la olla, sobre todo por las mañanas. Pensaba que era la tensión baja porque siempre he sido propensa, y como duermo poco, no tomo cafeína, y las comidas las llevo como puedo… Pero me tomé la tensión y no, todo lo contrario, la tengo un pelín alta. Nunca antes me había pasado, supongo que será del cansancio, no dormir, estar alerta con Biel constantemente…

Ah! Y hace algo más de un mes, os conté que me había venido la regla, y este mes se ha hecho de rogar… Ya pensaba que no venía, que mi cuerpo se había equivocado el mes pasado ya que seguimos con lactancia materna exclusiva, y muy muy a demanda, vamos rollo buffet libre all you can eat. Así que lo suyo sería que no hubiese llegado al menos, hasta empezar con la aimentación complementaria… Pues no, 33 días de ciclo (¿me habrán cambiado? yo era de 27-28 días!), y llegó 😦

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤

Anuncios

Porteo a la espalda

Me hace mucha ilusión contaros que estoy experimentando el porteo a la espalda con la Buzzidil, y me encanta!!

Ya hacía tiempo que quería probarlo, porque para hacer cosas en casa, comer con él en la mochila, y con la temperatura veraniega, empezaba a ser molesto. Vientre con vientre se suda más puesto que es la parte más caliente del cuerpo, y aunque corra el aire, no tienes la sensación de refrescarte con él, y Biel acababa empapado. En cambio, a la espalda, apenas sudó, y era una delicia sentir el aire en el pecho otra vez!! Esta mochila, además, tiene la particularidad de poderse llevar como un onbuhimo, simplemente, desabrochando el cinturón. Algo que va muy bien si no quieres forzar el suelo pélvico, estás embarazada o te molesta la barriga por algún otro motivo, y es más fresquito al no llevar atado el cinturón que es muy grueso.

El porteo a la espalda es casi obligado cuando empiezan a pesar y abultar. Además de ser molesto el peso adelante, limita bastante la visión y el equilibrio llevar a un bebé grandote barriga con barriga.Yo soy pequeñita, y bastante torpe, así que cuando porteo adelante, siento que me falta perspectiva, y me siento algo insegura por tropezar con Biel encima. Además, al sentarme con la mochila, se me clavaba un poco el cinturón, y me llegaba su cabeza a  la barbilla. Algo que es muy incómodo para comer, y peligroso cuando Biel se despierta de buenas a primeras dando saltitos para que te muevas o le liberes.

El porteo a la espalda se puede hacer con el portabebés adecuado desde el momento en que te sientas segur@ para ello, siempre que el bebé tenga buen tono muscular y cierto control cefálico (que pueda ladear la cabeza a voluntad y aguantarla derecha mínimamente). Biel está fortote, y levanta la cabeza desde que nació. Eso, sumado a que le hemos porteado siempre, ha ayudado a que Biel tenga buen tono muscular en cuello y espalda. Así que lo podríamos haber porteado desde el primer mes, pero claro, primeriza, y siendo novata en esto de portear, da respeto… Igualmente, las primeras semanas es muy beneficioso el porteo ventral, el recién nacido agradece tener cerca el latido de tu corazón 😉

La otra condición para empezar a hacerlo, es que sea sin prisas, sin miedo, y sobre todo, conociendo bien tu sistema de porteo y sabiendo colocarlo con soltura. Y las primeras veces, recomiendo hacerlo con alguien que te ayude, que mire como va el bebé, y te lo sostenga por si acaso. También es muy práctico hacerlo delante del espejo hasta que lo tengas por la mano, y si estàs sol@, con una cama cerca, mucho mejor!

Creo que a todos nos da respeto colocar al bebé a la espalda por primera vez, es algo más complicado y peligroso. Así pues, necesitaba probarlo, pero no me atrevía a hacerlo sola la primera vez. Me lo colgué con ayuda de Mamífero, y no fue nada complicado, más fácil de como lo había imaginado! Así de bien colocado nos quedó:

Desde el primer momento la sensación fue liberadora, tener el peso atrás, el pecho libre, Biel tan a gusto viendo el mundo… Ya no vuelvo a portear delante si no es necesario. Recuperé la soltura al andar, el peso no molestaba nada, el calor tampoco, y a Biel le encantó el cambio de perspectiva 😀

Pasamos una tarde estupenda, nos sentamos en un parque a comer unos bocadillos, y Biel se quedó (oh, milagro, yo sentada y Biel en la mochila despierto, y sin liarla!) viéndolo todo desde la mochila. Después, obviamente, le sacamos para que explorase la hierba, tomase teta, y jugase con nosotros. Tengo que hacer un post con fotos cuquis del momento 😉

Al día siguiente, en casa, estaba muy necesitado de bracitos porque el día anterior fue muy intenso (después del parque, hicimos una compra, y luego una visita a unos amigos, por lo que apenas durmió un rato en el coche) y estaba cansado. Yo tenía muuuchas cosas que hacer en casa, y tocaba mochileo para que Biel tuviese su necesidad de brazos cubierta mientras yo aprovechaba para poner orden.

No me lo pensé, quería llevarle a la espalda. Y en un par de minutos, delante del espejo, me lo coloqué a la cadera, pelvis basculada, piernas correctamente, subí el panel, y le giré un poco agachándome un poco para que el peso fuese hacia mi. Subí una de las tiras (la del lado contrario a la cadera en la que melo coloqué) mientras con la otra le aguantaba, y ya pude ponerle ponerle en la espalda del todo y subir la otra tira. Entonces, se ajustan todas las tiras, cogiendo el peso del culete para que suba un poco y no cueste ajustar, y listo!

Biel se lo pasó pipa viéndose en el espejo y mirando como yo tiraba de aquí y de allá mientras le contaba lo que hacíamos. Fue fácil, sobre todo porque estaba de buen humor y colaborador, todo hay que decirlo… porque al día siguiente estaba empeñado en tirarse al suelo (casi tenemos un susto!) y tocar el espejo y no pude hacerlo sola (suerte que entonces llegó Mamífero).

En 5 minutos estaba frito, tardó un poco más que de costumbre porque esto de ir a caballito le da mucho rango de visión y estaba flipándolo. Y yo, ligera como una pluma!! No hay color entre agacharse para poner una lavadora, por ejemplo, con el peso y bulto adelante, o a la espalda. Lo mismo para barrer, cocinar, fregar los platos, tender… y mucho más seguro, dónde va a parar! Todo se hace más fácilmente, sin obtáculos, y sin tener que calcular constantemente por si le das con el mango de la escoba al bebé 😉

Yo confieso estar enganchada, se me van los ojos cuando veo la variedad de sistemas de porteo que existen, cada uno con sus ventajas particulares… Espero ir probando más, poco a poco, y cuando el presupuesto acompañe, claro. Tengo en mente adquirir una bandolera de agua para estar más fresquitos en momentos de puntuales de porteo, y sobre todo, poder ducharnos juntos y agilizar el tiempo.

Y mis objetivos a largo plazo son: un mei-tai evolutivo con las tiras chinadas porque creo que me irán mejor que las gruesas tipo mochila (por movilidad de mis minihombros, además de ser más frescas). Y un fular tejido, ya que tengo la espinita del fular elástico, con el que Biel no me permitió probar más que dos nudos porque no le gustaba ir tan apretadito. No se si por la calor del elástico, el tejido, o que era demasiado peque y todavía andaba muy bicho-palo cuando porteábamos (ahora no se pone tenso, si tiene ganas de mochila, casi siempre colabora). Así que tengo la esperanza de que con un tejido, ahora que sabe que el porteo es cosa buena, y yo estoy más segura, se nos de mejor… Que veo cada preciosidad de fular por ahí… además de la variedad de nudos que hay, y ando loca por experimentar!!

Lo dicho, yo me paso al porteo a la espalda desde ya. Y os lo recomiendo si no lo habéis probado, os cambiará la vida!! El porteo en general ya te cambia los esquemas, te libera los brazos, y te une a tu bebé todavía más… Es un estilo de vida!! ❤

13536096_10208089264883051_1677521498_n

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤