La duda vacunal como eje del mal

El tema de las vacunas es controvertido, se plantea como si hubiese dos bandos enfrentados muy definidos, y radicalmente opuestos. No creo que sea correcto plantearlo desde la oposición entre unos y otros, como si ambas visiones fuesen irreconciliables.  Es erróneo pensar que si una familia tiene duda vacunal, son antivacunas y que les desprecien por cuestionarlo. No es cierto tampoco, que todos los científicos, farmacéuticos, médicos y demás, estén siempre a favor de la vacunación. Hay muchas opiniones intermedias y circunstancias a tener en cuenta.

Equipo de Investigación, ese sensacionalista programa de la Sexta, emitió esta semana un programa dedicado al tema. MdL5tgOTcZsRe2qIAACon su habitual puesta en escena de thriller barato: voz y titulares terroríficos, música de fondo que remarque su posición ante determinados sujetos, dramatismo exagerado, información dudosa, y eligiendo bien los cortes para señalar lo que consideran oportuno y obviar lo que no les interesa, marca de la casa. Pretenden informar, o más bien, alertar a la población ignorante del mal que campa a su alrededor. Y lo que hacen es criminalizar a los “investigados”, sin dar la otra versión de manera limpia. El tufillo paternalista hacia el espectador, adoctrinante y moralista, da bastante grima. Como reportaje, lamentable, y como “investigación”, peor, a mi parecer.

El conmovedor y preocupante hilo conductor ha sido: los antivacunas. No he visto que aportasen ninguna evidencia científica, que las hay, para no vacunar. Es más, de los tres casos (habiendo miles) de afectados por las vacunas que han presentado, a dos les han puesto en duda que tuviesen relación con la vacunación, sin presentar un argumento. Y el otro, como era imposible negar la evidencia ya que la encefalopatia es una de las causas adversas advertidas en los prospectos, lo han dado por válido. Incluso han comprendido que la familia y su entorno decidiese no seguir vacunando, por miedo (paternalismo modo on, again).

Según ellos, los “antivacunas”, gozan de unas características tales como vivir en masías, no querer llevar a sus hijos a la guardería, y tener huertos ecológicos. Todos cortados por el mismo patrón, conductas extrañas que definen “lo maligno”… A su vez, ponen de manifiesto, que “este tipo de personas”, son totalmente contrarios a todo lo que imponga el sistema, y que sus decisiones, como no vacunar, las toman por llevar la contraria, y porque les han lavado el cerebro. La ridiculización a la que han sometido a esos proscritos “neorrurales antivacunas”, médicos incluídos, a los que han entrevistado, me ha dado vergüenza ajena. Reporteros haciendo comentarios y preguntas irrelevantes e insultantes, con toda la voluntad de denigrar sus opiniones.

Me parece lamentable que se meta en un grupo de “borregos” a todos los que tienen duda vacunal, y se les trate como seres irracionales al margen de la sociedad. Teniendo en cuenta que en el mismo programa, aparecen testimonios de personas totalmente convencionales que han decidido no vacunar. Me parece una falta de respeto enorme a todos los afectados por las vacunas, tratar tan despectivamente, y catalogar como movimiento antivacunas a una parte de la sociedad.

Si te cuestionas el sistema imperante, o si quieres ver alternativas, ya eres una “anti-algo”. Los medios de comunicación mayoritarios no dan información contrastada, sus enfoques no es imparcial ni informativo. Los provacunas son: sensatos, moderados, académicos, amigos de la ciencia y del progreso… Mientras que los antivacunas son un movimiento radical antisistema, amantes de la pseudociencia, retrógrados, irresponsables y hippies.

Vacuna-Cooliflower1-770x578Y ¿en qué grupo estamos todos los demás? ¿En qué grupo se catalogan los profesionales sanitarios contrarios a la vacunación? ¿Son unos locos hippies que reniegan de la medicina? ¿Y las plataformas que defienden los derechos de pacientes afectados por las vacunas?, claro, son antivacunas, ¿cómo van a pedir derechos y responsabilidades a la administración?… (Por favor, entended la ironía) Por los efectos adversos de las vacunas se han creado grupos de soporte a esas familias, y son del bando de los malos.

Me parece muy simplista tener esa imagen, esa línea divisoria del bien y el mal. Creo que lo irresponsable y anti-progreso, es tener información y no querer tenerla en cuenta. Cuando yo me planteo si poner o no una determinada vacuna leo, busco, comparo, y decido. Y obviamente, no lo hago alegremente, hablando con mis colegas neorrurales, ni estoy en una secta antivacunas en la que me dicen que hacer.

No me quedo con la opinión de mi médico, sino que busco los efectos adversos y estudios relacionados con esa vacuna (información del Ministerio de Sanidad, por ejemplo), leo artículos de médicos que exponen esos pros y contras, busco información al respecto de la enfermedad que intentan “prevenir”, su incidencia en mi comunidad, su morbilidad, las probabilidades y vías de contagio, y sus posibles complicaciones. Reúno todo tipo de datos para después poder discernir si esa vacuna es segura, efectiva y necesaria.

7c24805951cf6a0f3128a383dd41e319No soy antivacunas, ni provacunas, y solo por plantearme si vacunar, me tachan de: antivacunas, antisistema, hippie, neorrural y no sé cuantas tonterías más. Tengo derecho a elegir, pero no a que se me trate con respeto si mi decisión es no hacerlo. Lo peor, es que el único argumento que tienen es el terror, que vacunes por miedo. Vaya argumento científico… El mismo que los medios de comunicación, inciden que “ha fallecido un niño no vacunado”, pero que cuando uno vacunado enferma, no muestran tal determinación en informar.

Que tenga una duda vacunal, o que opine que sea mejor posponerlas, no me hace antivacunas. Si una persona decide no vacunar de una enfermedad en concreto o las que sean, no quiere decir que reniegue de la medicina, ni siquiera que no crea en la vacunación. No todas las vacunas son iguales, ni todos los pacientes y sus circunstancias asumen los mismos riesgos. Por eso hay disparidad de opiniones, incluso nivel médico hay argumentos contrapuestos.

curso-competencias-digitales-cdlln-parte-3-10-728Es muy poco ético que a las familias que dudamos o tenemos ya una opinión formada contraria a la mayoría, se nos trate despectivamente. Lo esperable, es que si una institución te ofrece una vacuna, se de también la información contrastada, ya que no hay una verdad absoluta. Pero existen muchos conflictos de intereses…

No estoy cerrada a ninguna de las opciones, aunque si que me decanto a pensar que el sistema de vacunación me parece excesivo, a veces poco seguro, y considero que de vacunar, debería ser con las máximas garantías de calidad y seguridad. En mi sistema de ideas no impera el miedo a la enfermedad, ni veo necesario actuar preventivamente. Y respeto profundamente a quien le de más seguridad llevar la vacunación al día, creo que son maneras de verlo, y para ambas opciones hay argumentos.

Me ha costado tocar este tema porque se que despierta pasiones. Por eso, no voy a entrar a enumerar los que para mi, son pros y contras de vacunar, porque me extendería demasiado. Y tampoco es mi intención exponer mis ideas ni entrar en debate, cada adulto es responsable de las suyas y nadie debe convencer a nadie. Así que, cualquier comentario que me parezca un ataque a un u otro sistema de ideas, lo ignoraré.

Si no entendéis el por qué de la duda vacunal, os animo a buscar información antes de juzgar a alguien. Creo, ante todo en la libertad y el respeto, y un ejemplo de lo que no se debe hacer, fue el acoso que recibieron los padres del 11407121_958731790825648_2884892108701052905_nniño fallecido en Olot. Fue vergonzoso, se tiene que ser muy cruel para aumentar el dolor de esa familia, culpabilizándoles y descalificando. Ellos no omitieron la vacuna para que su hijo enfermase.

Os dejo a la derecha, un comunicado de la AAVP, en referencia al caso de Olot. Debido a la manipulación mediática que hubo esos días, tanto ellos como otras plataformas de afectados por las vacunas, tuvieron que aclarar que no eran organizaciones “antivacunas”, como las describían.

Conozco padres que son muy tajantes respecto a llevar el calendario vacunal a raja tabla, e incluso buscan y compran las que no entran por la seguridad social. Y me parece respetable, es su derecho hacerlo así. Pero si lamentablemente, uno de sus hijos tuviese un efecto adverso grave a causa de la vacunación, jamás les diría que se lo han buscado por vacunar.

Existen muchísimos argumentos, estudios y profesionales de la medicina que tienen dudas acerca de las vacunas. Algunos más “radicales” y otros más laxos, pero son igual de cualificados que los que piensan que vacunar es un gran avance. A todos les han enseñado en la carrera para qué son las vacunas, y algunos han visto correcto el planteamiento, mientras que otros lo cuestionan.

consentimiento-informado-25-728No es correcto que un profesional de la salud, cuando se entera de que no quieres vacunar, imponga su ideología. Las familias que deciden no vacunar, se ven sometidos a mucha presión tanto de su entorno como de los sanitarios, lo que es profundamente cruel.  Es de un paternalismo deleznable que se diga a unos padres:” vosotros sabréis, pero se ha muerto un niño…” .  Se habla de inhabilitar a los médicos que recomienden activamente no vacunar y me parece correcto. Pero entonces, que tampoco traten de convencer a quien no quiere vacunar.

No hay una verdad absoluta en esto de las vacunas, hay pros y contras, y es una decisión muy personal. Tan personal como la comida que te gusta o el color que prefieres para pintar tu salón, y tan sagrado íntimo como tener o no unas creencias espirituales u otras.

Hay que tener en cuenta que las vacunas no son inocuas, y deberíamos poder conocer los riesgos al igual que nos informan de los beneficios. Pero muchos profesionales de la salud, se empeñan en minimizar, e incluso omitir esa información. Muchas veces, ni siquiera se asocian muchos síntomas y reacciones posteriores a la vacunación, porque no interesa una vez ya se ha comercializado la vacuna. Por eso, deberíamos involucrarnos y exigir que se hagan vacunas más efectivas y seguras. 

En mi opinión, es tan fundamentalista y erróneo decir un no rotundo a todas las vacunas, como creer ciegamente en todas. Algunas son más o menos efectivas, necesarias o no, y todas, tienen riesgos más o menos altos de provocar efectos adversos. Lo correcto, a mi parecer, es considerarlas una por una, no dar por buenas todas porque las recomienda el sistema, ni todas por malas. Es un grave error cerrarse, todo es replanteable, en eso se basa el progreso, en reconsiderar lo establecido.

Si queréTwitter-FB_VacunaLasJis informaros, podéis consultar los artículos, trabajos y conferencias del doctor Juan Gérvas, que es bastante
ecuánime. O la pediatra Lua Catalá que es más contraria a la vacunación, así como el médico especializado en epidemiologia Xavier Uriarte y presidente de la Liga por la Libertad de Vacunación. Ambos “titulados” según Equipo de investigación como “gurús” antivacunas… Es curioso como se baja la categoría y se trata con desdén a según que médicos por tener determinada posición ideológica. Además, Miguel Jara, periodista y escritor independiente especializado en temas de salud y ecologia, ha recopilado mucha información útil en su último libro “Vacunas, las justas ¿Son todas necesarias, efectivas, y seguras?”. Y para conocer el por qué de la duda vacunal, podéis leer las experiencias de los afectados y la labor de la Asociación de afectados por las vacunas.

 

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤

Anuncios