18 semanas: visita de los 4 meses

En este post me voy a centrar en la visita con pediatra y enfermera de los 4 meses, que ya da bastante de si…

Biel sigue creciendo muchísimo, los pediasaurios alucinan con el desarrollo que lleva. El mes pasado batió un récord con 4’5 centímetros, la enfermera no daba crédito al verlo anotado (hay varias, y la vez pasada nos atendió la otra), y estaba segura de que había un error al medirle… Pues no, le midió, incrédula, y comprobó que no solamente era verdad, sino que este mes, también ha crecido casi 3 centímetros 😀

De peso, estamos ya casi rozando los 6 quilos, y de perímetro craneal, ha aumentado 2 centímetros más también. Estas son sus marcas:

Peso: 5,970 quilos

Talla: 62,3 centímetros

Perímetro craneal: 42 centímetros

La misma mujer que me sentenció (tal como os contaba en esta entrada) el primer mes que mi leche no era buena, puesto que Biel no cogía peso suficiente, me dice ahora que crece tanto porque mi leche es muy buena… Claaaro, todo el mundo sabe que a las vacas también las ordeñan por calidades (ironía modo on): unas son desnatadas, otras enteras, otras semi… y las de marca barata, que tienen menos nutrientes no?

Me quedé con ganas de soltarle: Si, es que antes la tenía fatal, pero me he tomado un batido de esos de la farmacia con multivitaminas y ahora hago leche calidad premium -.-

Esta mujer se cubre de gloria cada vez que abre la boca en sus visitas… tengo más mitos sobre la lactancia que contaros salidos de boca de esta “profesional” sanitaria que consejos de salud válidos. Es lamentable… sigo contándoos sus joyitas…

Como si fuese por elección suya (de hecho lo es, porque las autoridades sanitarias no lo aconsejan), dijo que el mes que viene empezaríamos con la fruta. Pues no señora, mi hijo comerá cuando esté preparado para ello, no cuando usted lo mande. Su estómago todavía estará inmaduro y no es aconsejable introducir sólidos hasta los 6 meses de edad, y siempre y cuando se siente solo, lleve cosas a su boca y muestre interés por los alimentos. Mientras que estos requisitos no se cumplan, mi hijo tomará lactancia materna exclusiva que es lo óptimo y lo que más le alimentará. Que prisas con empezar a comer, si tienen toda la vida para ello y la lactancia le cubre todas sus necesidades alimenticias!!

Otra aberración que me soltó: dale agua ahora que hace calor, que se puede deshidratar. Yo, aguantándome la mandíbula para no parecer maleducada, asentí… aunque seguro que una ceja se me levantó. Ver, oír y callar. Porque con semejante desactualización que me lleva, cualquiera le cuenta (por enésima vez, porque cada visita se lo digo) que hacemos lactancia materna EXCLUSIVA y A DEMANDA. No se qué parte no entiende… Que si hubiese hecho caso a sus indicaciones de lactancia que son: si, a demanda, pero cada 3 horas, que no esté más de 20 minutos por toma (o diez por pecho), y por la noche tiene que alargarlas…

Claro, con semejantes directrices militares si que podría pasar sed mi hijo… Pero es que yo soy una insumisa y no hago caso, mandan mi hijo y mi instinto. De esta manera, él tiene sus necesidades cubiertas, porque tonto no es: si tiene hambre quiere teta, y si tiene sed, también. Así que, toma más a menudo, y no le hace falta agua, que no alimenta y es un engorro. Cuando tiene sed en vez de hambre, él me pide cambiar de pecho (no me lo dice, pero a buena entendedora… solamente hay que observar, ofrecer, y todo cuadra), tomando así, la parte más aguada de cada uno. Fin del problema. Y hasta el mes que viene que me volverá con la cantinela de la fruta, cereales… Cuando le cuente que pasamos de papillas y haremos BLW le va a dar un siroco…

El pediatra lo alzó aire para ver sus reflejos y flipaba de ver como aguantaba bien tieso y miraba a un lado y al otro. Le decía a la enfermera: mira este niño, como aguanta la cabeza y la gira!! Como si fuese algo realmente poco común. El control de la cabeza lo tiene prácticamente desde que nació, siempre la ha aguantado muy tiesa y mira de aquí para allá, y ahora que ya se mantiene boca abajo jugando, puede estar más de media hora sosteniéndola sin descansar. Algunos bebés ya nacen con esa fuerza y interés por verlo todo, pero creo que portearle a menudo desde el primer momento ha ayudado mucho a su musculatura, además de hacerle partícipe de nuestras tareas y que se interese por ver el mundo que le rodea.

En la consulta, fueron muy insistentes con el temita de la vitamina D, que no digo que no sea “importante”… pero, que nos lo digan unas 10 veces cada visita… sin exagerar eh: ya la toma? se la toma bien? te quedan gotas? no os olvidéis! cada día!! es muy importante! peligro de raquitismooooo…

Es todo tan aterrador como las noticias de A3. Todo esto, mientras te hacen una revisión en la que ni te preguntan: como va de desarrollo motriz, si ríe, si responde a las voces… ni siquiera le miraron la boca o las orejitas como han hecho anteriores veces. Pero eso si, hay que tomar vitaminas, que la farmacéutica me lo recomienda (y agradece) y yo soy más comercial que médico…

Que soy consciente de su importancia, pero también de la exageración y el negocio que eso conlleva. Y por eso, tengo mis razones para dárselas y otras muchas para no hacerlo. Como en todo, hay un término medio, un sentido lógico… Esta es mi opinión, como en todo lo que cuento en mi blog, doy mis puntos de vista sin desmerecer las de los demás ni intentar sentar cátedra. Matizo esto por si luego me acribillan por aconsejar a lo loco… cada uno es responsable de tomar sus decisiones informadas.

Estas vitaminas se dan porque X estudio concluyó que la mayoría de la población tiene déficit de vitamina D. Las mamás suelen tenerla baja, y por ende, sus bebés que están creciendo y toman lactancia materna (la leche maternizada ya incluye todas las vitaminas posibles añadidas) podrían no recibir suficiente cantidad. Eso no significa que tu bebé o tu la necesitéis, ya que el déficit de vitamina D tiene mucha relación con el estilo de vida y la alimentación que lleves, es una mera estadística que no computa para todos igual, pero la media dice que carecemos de suficiente vitamina D.

Esto se debe, generalmente (patologías a parte), a la poca exposición a los rayos del sol (triste en un país como el nuestro), ya que trabajamos normalmente en sitios cerrados, a la vida sedentaria y al uso de protectores solares cuando nos exponemos a él. Realmente, con salir a tomar el aire (ni siquiera hace falta que te plantes cual lagarto bajo el sol), incluso en la sombra, y una actividad física moderada (un paseíto a buen ritmo), es suficiente.

Algunos pediatras son más flexibles que otros con esto de la vitamina D, y parecen no ponerse de acuerdo en el tiempo que deben tomarla y lo indispensable de esta. A nosotros, distintos pediatras nos han dicho que durante un año, que solamente 6 meses, que es imprescindible cada día, o que sin obsesionarse, y que durante el verano ni nos preocupemos de darle, menos aún salimos a la calle.

Detrás de la evidencia científica, y la necesidad real de tomar la vitamina, hay también negocio. Como siempre, las farmacéuticas, se frotan las manos cuando pueden indicar algo a todo un sector de la población, más aún, si es algo aparentemente inocuo como una vitamina. Pero nada es inocuo, no nos engañemos, un exceso de vitamina, cualquiera, es tan malo como el déficit de ésta. Han habido casos de bebés con cierre prematuro de fontanelas por hipervitaminosis, y otras patologías iatrogénicas.

No se pueden tomar a la ligera ni siquiera las vitaminas, y considero, que teniendo un estilo de vida y alimentación saludables, no las necesitamos. Si a mi hijo no le han encontrado un déficit, las fontanelas van cerrándole a un ritmo normal y crece, considero que no son necesarias. Durante los 2 primeros meses se la daba, no demasiado regularmente, pero como era invierno, y después de no haber salido demasiado el verano pasado por el embarazo, consideré que quizá si tuviese cierta carencia. Pero me fui dando cuenta de que cuando las tomaba, además de regurgitarlas a menudo, Biel se encontraba peor, con molestias digestivas. Durante estos últimos meses no se las he dado, y Biel no se ha encontrado mal, además de haber crecido muchísimo sin tomarla… Así que me declaro insumisa en esto también :p

Otra cosa en la que insisten es que cuidado con el sol, que no le de en la cabeza, que es muy peligroso porque tiene la fontanela abierta, que ahora con la calor se rifan las insolaciones… Que jamás salga con la cabeza descubierta (cuando era invierno lo mismo pero por el frío)… Vale gracias, no es que sea una madre hiperprotectora, pero tampoco una descuidada, tengo sentido común y esas cosas las tengo en cuenta, aunque si exagerar… Los bebés son frágiles, pero son seres humanos. Así que si yo tengo frío o calor, es probable que mi bebé también, y no se me ocurrirá ponerle a tomar el sol, menos aún sin gorro.

Y algo que me dicen en cada consulta, todas, sin exagerar, es: le pones crema (hidratante)? no? Pónle crema!!! Le digo: En todo caso si lo necesita un poco de aceite, pero normalmente no porque tiene la piel perfecta. Pues no, erre que erre: tienes que ponerle crema. Con la del culito igual… que pesadez extrema oye… que ganas de echar potingues gratuitamente!!

Además, me pilló el primer mes de Biel (yo de ánimos bajos con los problemas de lactancia) con la ingle un pelín rojita (de haberle dado con una toallita un poco más fuerte de lo debido) y me echo la santa bronca de que por eso lloraba, que eso les duele muchísimo… Luego vimos que lloraba de hambre, pero de primeras me cargó la culpa. Después de ese incidente, me reiteraba que si le ponía X crema (por la marca, las otras marcas u opciones para ella no existen) y cuando le decía que no, me repetía que le tenía que poner. Y ya lo hizo extensivo a todo el cuerpo: hay que hidratarlos bien!!

Yo pacientemente le contesto caaada vez que no usamos cremas, que tiene una piel estupenda, y que en caso de rojez de culo o lo que sea (no ha necesitado en el cuerpo nunca, pero bueno…), un poco de aceite de oliva o almendras, y punto. Y me pregunto quien es ella para entrar a juzgar qué cosmética usamos…Yo no uso cremas, nos lavamos con jabón natural que no desequilibra la flora de la piel, y la tenemos estupenda sin necesidad de nada… para que?

No le han salido granitos, ni siquiera con el calor (y eso que suda muchísimo), el culete lo tiene bien excepto momentos puntuales (que lo solucionamos con una gota de aceite de oliva), no tiene descamaciones, ni irritación por roce… Qué intervencionismo tan innecesario!! La piel, si la dejas respirar (cosa que las cremas y jabones comerciales impiden) no necesita cuidados especiales… Pero esa mujer me lo dice como si tuviese a mi hijo descuidado por no darle cremita todo los días -.-

Como vacunas no ponemos, ahí se acaba nuestra visita… no sin antes invitarme a firmar un papel conforme no las autorizo. Algo que firmé por no buscar problemas (ya somos bastante rarunos a sus ojos), pero no lo debería haber hecho, puesto que no estoy obligada ni a vacunar, ni a firmar. Ese papel, me dijo, si luego decidimos vacunar se rompe y no ha pasado nada… así que poca validez tiene. Simplemente un mecanismo más de control y coacción más sobre las familias que nos salimos del redil.

Llamadme antisistema si queréis, lo soy. Me siento vigilada, y no me gusta. Esto de ir al pediatra a hacer el paripé, que nos den pautas obsoletas y que encima me miren torcido, no me parece necesario. Es una revisión del niño sano, ya de por si, innecesaria, pero voy como acto festivo, de celebración, más que nada para que me pesen y midan al cachorro porque me hace ilusión saberlo… Pero a veces me dan ganas de hacerlo por mi cuenta y olvidarme del sistema sanitario hasta que lo necesitemos. Mejor tomármelo con humor, en parte seguimos yendo por las risas que nos echamos Mamífero y yo al salir de la consulta. Si no puedes con el enemigo, ríete de él xD

Lo importante es que nuestro hijo está creciendo y sanísimo, con la lactancia materna exclusiva que luchamos y ahora disfrutamos, y no gracias a l@s sanitari@s desactualizad@s.

Después de la consulta, nos fuimos a dar un paseíto para reponer vitamina D 😉

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Abrazos mamíferos ❤

 

 

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Cositas divertidas de las 4 a las 8 semanas II

Si no leíste la primera parte, la encontrarás aquí 😉

Biel ha pegado un buen estirón, en estas últimas semanas ha crecido 2,5 centímetros, y en el último més ha subido en total un quilo. La ropita más pequeñita ya se ha jubilado, y algunos bodies que todavía son de su talla, le quedan justos por arriba, porque se ha ensanchado de pecho, aunque de piernas está flaquito. Le han salido unos mofletotes que dan ganas de comérselo, y también una papada hermosota. De un día para otro, los pañales de talla 1 le quedaron pequeños, y eso que es un bebé de poco peso. Así que pasamos unos días de transición hasta comprar los de talla 2, en la que cada caca, era un cambio de ropa entera, a veces también la mía o lo que pillase cerca… Así que ensuciaba tantos conjuntos de ropa como pañales al día… Menos mal que esas manchas de color mostaza salen de la ropa más fácilmente de lo que pensaba 😉

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luciendo papada ❤ 

Hablando de pañales, cada vez tengo más ganas de que nos lleguen los pañales de tela y pasar de los deshechables… Cambiamos una media de 7 pañales diarios, que a veces son más. Un paquete de 40 pañales nos dura menos de una semana, y aunque son caros, lo que más me duele en el alma es lo que ensuciamos… Llenamos una bolsa de basura grande cada semana solamente de pañales, es una verdadera barbaridad!! Nosotros los compramos de materiales ecológicos y biodegradables, pero igualmente, es un despropósito esto de usar y tirar 😦

Alguna vez hemos usado de una marca comercial conocidísima (a la que boicoteo por sistema por su falta de ética) porque nos los regalaron, y se nota mucho como reacciona la piel con los materiales del pañal. En 24 horas de usarlos, y cambiándolos al momento con cada pipí o caquita, Biel ya tenía la piel irritada… Con los pañales ecológicos no le ponemos cremita de pañal más que cuando hace falta, muy puntualmente porque tiene la piel estupenda. Solamente le ponemos un poquito de aceite de almendras cuando lo bañamos y la crema de baño de caléndula (no usamos cremas ni ningún otro cosmético), y le dejamos sin pañal un rato cada día para que se airee bien la zona, si es posible, al sol (consejo de la Pediasauria).

En la revisión del mes, el pediatra lo cogió en el aire por las manitas como un muñeco (sin avisar ni nada, que susto me llevé…) para ver si se mantenía erguido. Y se quedó tieso, con la cabeza recta, y sin asustarse del meneíto (le gustan las emociones fuertes al monete). Nos dijo que está muy fuerte, algo que ya intuía por como sostiene la cabeza desde el primer día de vida, como se mueve, patea, se retuerce y aprieta con las manos con fuerza. Cuando se enfada se pone tieso, a modo de bicho-palo, y cuesta muchísimo manejarlo por la fuerza que hace.

Durante estas semanas no hemos tenido demasiados lloros nocturnos, la hora bruja parece que disminuye va a medida que hacemos rodaje como padres y nos entendemos mejor. Alguna noche aislada tiene llantera inconsolable, no se calma con teta, ni paseos, ni quiere saber nada de mimos. Y se pasa mal, porque no le puedes ayudar y llora como si se acabase el mundo… Pero siempre es por el mismo motivo, gases, una caca que no sale… Le intentamos ayudar con masajes y aceite, movimiento de piernecitas, hula-hula, cambios de postura, cogerlo boca abajo por la barriguita… y claro, cualquiera de estas cosas hacen que el motivo de su dolor haga presión y le duele, entonces grita más.

Conclusión: necesita tiempo. Es lo único que hace que se le pase el cabreo. Debemos intentar no desesperarnos y pensar que de un momento a otro soltará lo que le está doliendo y se quedará tan a gusto. Pero claro, eso a veces tarda un par de horas hasta que sucede, y si toca de madrugada el cansancio lo hace más insoportable… Y da la casualidad que siempre tiene una caquita programada entre las 2 y las 3, y desde la hora de la cena hasta que no la suelta está incómodo.

Entre los malestares intestinales y demás problemas de bebé, a veces le cuesta muchísimo dormir, o se duerme para despertarse a los 5 minutos y volvemos a empezar… Lo que mejor le funciona para dormir es la teta y el movimiento, pero a veces (por las noches, cuando le duele la barriguita sobre todo) ni eso. Hemos desempolvado un carrito de niño grande que nos dieron para ver si con el meneo se duerme… pero no, en cuanto lo senté allí me miró con cara de: oye! aquí dentro no me dejes…  y no hubo manera de calmarle con él.

Hemos aprendido mucho a manejarnos con Biel, conocer sus puntos flojos y adaptarnos a ellos. Por ejemplo, si se duerme en brazos y lo dejo se despertará enfadado, pero si me espero un buen rato hasta ver que ha cogido un sueño más profundo, y le dejo delicadamente a mi lado, tocándome, no se enfadará por no seguir en mis brazos, pero debo seguir ahí. Se irá despertando o moviendo cada 10-15 minutos, alargando los brazos, y si me toca, se dormirá sintiéndose seguro de que estoy allí. Si queremos hacer algo, entonces la solución es llevarlo en la mochila para evitar estar consolándole cada x tiempo y esperando que se vuelva a dormir. Si va en la mochila, suele relajarse mucho, siempre que esté en movimiento se queda dormidito.

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Escuchando una canción de Mamífero

En general, es muy caluroso, a veces llora y es porque le sobra ropa, sobre todo por las noches. Como dormimos pegaditos, necesita ir ligerito, así que solo duerme con un body finito, sin pantalón, porque le sudan mucho los pies. En casa, con una capita de ropa de algodón fino está bien, aunque muchos piensen que pasará frío. Para salir tampoco lo abrigamos demasiado porque al portearlo también tiene calor fácilmente por estar en contacto con nuestro calor corporal. Así que a la ropa gordita que tenemos le estamos sacando poco partido, y a ver como pasamos el verano con este bebé tan caluroso…

A las 6 semanas pasamos por un brote de crecimiento que duró unos 10 días, los primeros fueron horrorosos (como os conté aquí)… Ni siquiera se podía dormir, estaba agotado, caía durante 5 o 10 minutos y se despertaba con los ojos como platos y berreando enfadado por no poder seguir durmiendo. Daba mucha penita… Llegué a preocuparme por su falta de descanso, hasta que caí en que era una crisis, y pasaría. Durante esos días, estuvo literalmente enganchado a mi, solamente se calmaba con teta y mucho contacto. No me podía separar de él, y no quería fular, se gobiaba… Así que en brazos todo el día: me lo llevaba al baño, nos duchábamos juntos… y cuando Mamífero estaba trabajando no podía ni comer en todo el día.

Uno de esos días de la crisis de crecimiento, tocó ir a hacer la compra y como no quería fular, se nos ocurrió coger un carrito con una sillita de bebé. Y el invento funcionó bien, fue tranquilo, mirando cosas, hasta consiguió dormirse!! Con lo que nos estaba costando que cogiera el sueño esos días nos alegramos un montón de que ese rato pudiese descansarlo.

Así se quedó de a gusto:

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Hasta que apareció la típica señora, sin educación ni límites o sentido común… y nos lo despertó!!! La muy atrevida (por no descalificar) a grito pelado a pocos centímetos de su oído soltó un: AAAI QUE PEQUEÑITOOO!! mientras le cogía la manita… ¿Es que no se pueden contener? Ya se que los bebés son enternecedores, que te pararías a mirarlos y a besuquearlos… Pero si el bebé no es tuyo, ni siquiera de alguien que conozcas: no está bien toquetearlo!! Además, sin pedir permiso, ni siquiera dirigirse a los padres… Encima le cogió las manitas, que se las chupan constantemente oiga!! Yo estaba mirando para otro lado y en cuanto la escuché, me giré con cara de mala leche y le solté: NO ME LO DESPIERTE!!! La señora se fue sin mediar palabra y con cara de: que tía más borde… Encima la maleducada soy yo, vaya tela!

¿Os ha pasado algo así alguna vez?

Hace cada mueca que parece un niño diferente en cada foto… xD ¿verdad?

 

Hay mil anécdotas diarias, risas y jolgorio en casa con este monete… seguiré contándoos 😉

 

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Abrazos mamíferos ❤

 

Cositas divertidas de las 4 a las 8 semanas I

Este miércoles, Biel cumplirá 8 semanas, y desde las 4 en adelante, ha cambiado muchísimo!

Durante su primer mes de vida, apenas hacía algo más que dormir y mamar. Los ratos en que estaba despierto esbozaba alguna sonrisa, se agarraba con manos y pies a todo lo que tocaba, seguía con la mirada o la cabeza y ejercitaba un poco los músculos. Pero ahora, los ratos entre sueños y tomas los aprovecha muchísimo, tiene que aprender muchas cosas en poco tiempo y se esfuerza en ello. Abre los ojos como platos y se dedica a absorber información con todos los sentidos.

Ahora está mucho más espabilado, muy atento a todo y aprendiendo cosas nuevas cada día. Empezó a intentar comunicarse con sonidos la cuarta semana, y lo primero que hizo fue toser. Se dio cuenta que cuando lo hacía, le mirábamos o íbamos corriendo a ver si estaba bien. Así que siempre que quiere llamar la atención o tener algo parecido a una conversación tose. Tose él, y luego yo, entonces él contesta con una risita y otra tos… y así hasta que se cansa. Divertidísimo!

Estas últimas semanas está muy gracioso, se despierta contento, aunque a veces confunde el llanto con la risa y lo que parece una carcajada al principio acaba en drama… Y ahora también, hace pucheritos antes de ponerse a llorar, algo que es un buen aviso y te da algo de margen para intentar evitarlo. Normalmente amanece con ganas de mirar cosas, de interactuar, y le encanta que le hablemos e intentar imitar sonidos. Si le sonríes, te regalará sonrisas y carcajadas, o si no lo haces, empezará él a reírse para que hagas tu lo mismo. Si le repetimos un sonido, se queda pensativo abriendo la boca lo más parecido a como lo hacemos, y cuando lo tiene claro suelta con gran esfuerzo un: GA! o un AAAAAI, o EH!… Con una voz tan dulce que te lo comerías a besos… Acto seguido se ríe, contento de su hazaña, esperando que le hagamos fiestas y volvamos a repetir. Así pasamos unos buenos ratos cada día. Si le dejamos solo un momento mientras está despierto va tosiendo o vocalizando, y espera que le contestemos desde donde estemos, sino, considera que estamos demasiado lejos, se enfada y llora.

También tiene momentos de introspección, le encanta mirar cosas. Sobre todo, le fascinan las luces y las sombras, las ventanas, las cortinas por donde se cuelan los rayos del sol, y un cuadro de tonos rojos que tenemos en la habitación. Puede pasarse un buen rato mirando la sombra de su brazo mientras lo mueve a puño alzado, arriba y abajo. Esto lo hace sobre todo en el baño, cuando está en el cambiador, que es un sitio zen para él.

Normalmente aguanta un rato allí entretenido y puedo aprovechar para arreglarme por las mañanas o vestirme después de la ducha. Es un gran recurso también cuando no sabemos que hacer con él durante sus horas brujas, a veces, cuela, y se calma allí, llegando incluso a dormirse. Creemos que es por una mezcla entre las sombras que le entretienen, y el ruido del extractor del baño que le relaja. Últimamente estoy experimentando con los ruidos blancos para que se duerma y parece que, a veces, funcionan. También he notado el mismo efecto mientras cocino con el sonido de la campana.

Tiene espasmos de brazos y piernas como todo recién nacido, llegando a pegarse a si mismo puñetazos en la cara repetidamente. Este movimiento de brazo automático lo hace también cuando está mamando, es una especie de masaje-tortura sobre mi pecho: golpea y araña a la vez. Esas uñitas diminutas se clavan como alfileres, y como crecen! Cada semana se las limamos, en cambio, las de los pies no lo hemos tenido que hacer todavía. Al no parar de mover los pies apretando contra todo lo que siente en contacto con ellos, se las lima él. El otro día vi como tenía un trocito de uña del dedo gordo a medio caer.

En su primer mes de vida, cogía todo lo que estaba a su alcance, pero de manera aleatoria. Una vez lo escuche llorar a pleno pulmón, y era porque se había cogido su propio pelo por el cogote y estaba tirando de él… Y algo en lo que siempre ha tenido mucha puntería es en cazar mis pezones para después retorcerlos (es muy agradable…), y cuando llevo la pezonera me la quita o la tira del manotazo. xD

Ahora, además, intenta coger cosas a voluntad con las manos, todavía no controla, pero él lo prueba. Incluso intenta abalanzarse con todo el cuerpo cuando estamos lejos para hacernos saber que nos quiere tocar. Alarga los brazos y se mueve sin control, pero cuando consigue tocar lo que quiere su sonrisa y cara de satisfacción son impagables. El otro día consiguió cogerle la nariz a Mamífero, alguna vez ya se la había chupado (cualquier cosa a la altura de su boca se lleva un chupetón), pero esta vez no era un acto reflejo, cazó lo que quería para disfrute y diversión de ambos. Aquí os dejo la secuencia de fotos del momento 😉

Casi siempre tiene moquitos secos y cuando no los hecha por si mismo, le pongo un par de gotitas de suero. Se lo echo previamente templado por mi calor corporal para que no le moleste, y no es que no lo note, es que le encanta el proceso! Es que es un niño risueño y el suero le encanta, cuando aspira las gotitas y nota el saborcillo en la garganta, traga y sonríe, solamente le falta relamerse! Tanto le gusta que cuando me ve con la pipeta abre la boca y las gotitas que se salen intenta cazarlas con la lengua.

La primera vez que lo hice fue con cautela, pensando en que no le gustaría nada la experiencia, y lo hice en plan divertido, para no traumatizarlo. Tan payasa me puse que ahora el momento moquitos es de los más divertidos del día… Para él es como un juego, le voy comentando lo que hacemos con mucha efusividad, y al final, cuando el moquito asoma, le animo a que sople, y él colabora ya que sabe que cuando lo saca respira mejor. Esta es la carita de felicidad que tiene cuando hacemos limpieza de nariz 🙂

También tolera muy bien la vitamina D que nos han recomendado darle, se la doy con un dedo en la boca para que chupe, porque sino la escupe, y se la traga muy bien. Se la voy dando de momento, aunque no soy partidaria porque son igual de peligrosos los déficits de vitaminas que los excesos. En el caso de esta vitamina, algunos bebés por exceso, han tenido problemas con cierre de fontanelas prematuro… No me gusta suplementar por sistema, solo porque las estadísticas indiquen que un tanto por ciento de la población tiene baja la vitamina D, sin ver si cada bebé en concreto lo necesita en realidad. Con lactancia artificial noes necesaria, pues ya la llevan incluída, y con lactancia materna depende de que la madre esté bien.

Por ahora se la daremos porque no estuve demasiado al sol el verano pasado (con el embarazo me sentaba mal), y no debo ir muy sobrada. Mi idea es pedir una analítica después de este verano, para ver como estoy, y en todo caso, suplementarme yo, ya que por la leche ya le pasaría la cantidad adecuada de vitamina. Y aprovechar el sol todo lo que podamos, que es la mejor manera de adquirir la vitamina. Nos ponemos en el salón que entra el solecito unos 15 minutos, con el balcón abierto y sin ropita de cintura para abajo (la cabeza no según me dijo Pediasauria), y sin protección solar, claro. Lo hacemos a mediodía que es cuando más efectivo es, y es importante no ducharse en las 4-5 horas posteriores para dar tiempo a que se absorba.

Tomando el sol 😀

Se me ha echo larga la entrada, así que continuaré contándoos en la siguiente 😉

 

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Abrazos mamíferos ❤

Semana 21: la vida intrauterina

Hoy lunes, estoy ya de 21+5, así que según mi app. nos quedan, aproximadamente, 128 días de gestación. Ya hemos superado 151, o sea que es pan comido! El bebé debe de medir unos 28 cm de nalgas a coronilla, y ya debe de estar rondando el medio quilo de peso, una mini personita 🙂

Esta tarde tengo cita para la higiene dental, que no me hace ninguna ilusión porque tengo las encías muy sensibles, pero así me lo quito de encima… creo que va a ser como una película gore… y mañana con la comadrona, que ya es más agradable. Así que Mamífero ha compaginado sus días de fiesta para venirse conmigo de ruta médica, como de costumbre…

Cuando me medí esta semana la barrigota, me llevé una grata sorpresa: ¡ha crecido 3 centímetros!! Aunque no he cogido nada de peso, o sea que el que crece es el pequeñín. El ombligo se me está “achinando”, y por la parte de arriba ya está empezando a desaparecer, ¡no hay casi hueco! En este embarazo me está creciendo mucho más la barriga, y a partir de la semana 20, veo que está avanzando muy rápido. Tengo hace un par de semanas, mucha necesidad de comer queso, me lo pide el cuerpo, supongo que está relacionado con el repentino crecimiento del niño.

Había notado que estaba más grande mi barriga, sobre todo por la ropa, que ya no me entran muchos jerséis ni camisetas. Y también porque he empezado a tener la espalda bastante cargadita… Al hacer las cosas cotidianas como fregar platos, cocinar, etc.. me doy cuenta que al tener un espacio (la barriga) de separación que salvar, tengo el centro de gravedad más alejado de la “actividad”. Eso hace que estire más los brazos y adopto posturas que me cargan la espalda por la zona de los omóplatos. Así que tendré que ir vigilando la higiene postural…  Además, estoy un poco torpe, no calculo bien las distancias con mis nuevas dimensiones, y pierdo el equilibrio con facilidad 😦

Hace un par de días tuve un susto, porque bajé una caja del altillo del armario, y al dejarla caer en la cama, rebotó y fue directa hacia mi barriga. No fue un golpe muy grande, pero me quedé un poco preocupada. En el embarazo de Aritz, me saltó mi gata Maru, jugando, encima de la barriga y no le pasó nada al bebé. Y unque sé que están protegidos ahí dentro por su bolsita, y que no fue gran cosa, una se asusta… En principio me tranquilicé porque el bebé se movía, aunque las primeras horas estuve intranquila. Pero no he tenido ningún dolor ni he manchado, así que no ha sido nada.

Esta semana, he notado un gran cambio que me tiene contenta y hace que me pase largos ratos mirándome la barriguita y hablando con él. Ya se notan los movimientos del bebé por fuera de la barriga, se ven bultitos de un lado a otro, cuando está de fiesta ahí dentro. Y le saludo tocándole y hablando, y parece que le gusta que le siga el rollo, debe ser divertido no sentirse tan solo ahí dentro. Normalmente, me da un golpecito allí dónde pongo la mano, pero desde hace un par de días, tenemos un juego nuevo que él ha inventado. Da un golpe donde tengo la mano, y después otro en otra parte, entonces le hablo y toco allí dónde le he sentido. Él me contesta volviendo a tocar, como si confirmase que sabemos “donde estamos”, y da otro golpe en otro sitio… y así repetidamente hasta que se cansa. Y yo me paso el rato disfrutándolo, es algo sencillo que me hace muy feliz, poder interactúar con él.

Ya está tan grandecito que empiezo a notarlo por encima del ombligo y en ambos extremos de la barriga a la vez. A veces me sobresalto porque le estoy sintiendo en un lado, y de golpe me da un golpe en el opuesto, y no me lo espero. A veces, me da tan fuerte que me parece que es algo que me ha tocado por fuera, pero es él, que llama mi atención 🙂

Me he dado cuenta de que es un niño muy nocturno, como su madre. Aunque ahí dentro no haya horarios que seguir, si que tiene unas pautas muy marcadas de actividad. Cuando me despierto, está un rato activo mientras estoy “vagueando” en la cama un poco más, pero en cuanto me levanto, se queda tranquilito. Por el día, mientras que hago cosas en casa sigue bastante quieto, y ya  por la tarde noche (normalmente coincide cuando estoy preparando la cena), le empiezo a notar más animadillo, pero a ratos, se calma. Después de cenar, se vuelve a activar, y está un buen rato mientras reposo la cena, jugando. A partir de ahí, empieza la fiesta, y su clímax de actividad es de madrugada, a partir de las 4-5 de la mañana, ¡mi barriga parece un palomitero! Es una pasada la energía que tiene a esas horas, y yo que ya soy de desvelarme, no puedo dormir, tengo que ver que hace… Se puede pasar hasta las 7 de la mañana dando botes y girando casi ininterrumpidamente, ¡que energía!

Me encanta imaginar qué estará haciendo y sintiendo dentro de mí, y me parece que lo pasa genial. Puedo sentir como va de un lado a otro, gira, pega brincos… Y con el espacio que tiene todavía, debe ser un hogar estupendo: calentito, mullido y sin ninguna necesidad por cubrir. Tiene que ser una etapa de la vida realmente feliz estar en el útero… Por eso los bebés se tranquilizan tanto estando en brazos de la madre, con su calor, su corazón, el balanceo continuo, y cerquita del pecho para no sentir hambre. La vida para ellos pasa, de golpe, de tenerlo todo cubierto a empezar a sentir sensaciones desagradables como: frío, hambre, ruido, luces, gravedad, olores, desprotección… Y una vez fuera deben sentir el mundo como un lugar inmenso, inseguro.

Todavía le quedan unos meses de disfrute dentro de mí, y espero darle lo mejor, ahora y después. Lo que nos queda por delante serán unas semanas llenas de alegrías, y complicidad. Ya siento que nos vamos conociendo más, día a día. Estoy disfrutándole mucho, es precioso sentirle tan conectado a mi, y tan vital.

Hace tiempo, vi unas imágenes espectaculares de a la vida en el vientre materno que me dejaron impactada. El autor era el fotógrafo científico sueco Lennart Nilsson (aquí su web) que ya en 1965 logró mediante un endoscopio fotografiar un feto humano intraútero. Las imágenes son preciosas, os dejo este reportaje por si queréis ver más. Además de trabajos sobre naturaleza, cuerpo humano y fondo marino, hizo valiosos estudios con la fotografía microscópica, mostrando virus como el del SIDA o células cancerígenas.

Os dejo con esta preciosa fotografía de un feto a las 18 semanas de gestación, espero que os guste 🙂

 

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Abrazos mamíferos ❤

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