El primer diente!

Ayer Biel entro en su semana 15 de vida, pero esta entrada en realidad es para añadir cosas que olvidé contaros en la entrada de la semana 14. Como adivináis por el título de la entrada, hoy nos hemos despertado con un dientecito despuntando!! 😀

Estas dos últimas semanas me lo olía, y aunque me dijesen que es demasiado pronto, tenía claro que iba a ocurrir un día de estos… Se poco de bebés y no he vivido de cerca como es esto de la salida de los dientes, pero por lo que he ido escuchando y leyendo, los síntomas me cuadraban a la perfección.

Empezó babeando muchísimo, hasta el punto de quedársele la ropa empapada al caerle goterones de la boca constantemente… Y la costumbre de chuparse los puños, pasó a ser obsesión por hacerlo con mucha ansia, extendiéndose a nuestras manos, ropa, o cualquier cosa que pudiera llevarse a la boca. Hasta ahí normal, son cosas que cualquier bebé de tres meses suele hacer en mayor o menor medida.

Luego en vez de chupar y babear, mordía con las encías lo que se llevase a la boca con mucha fuerza (lo notaba al hacerlo en mis dedos), y cuánto más duro fuese lo que pillase, más le gustaba. Y en estas dos últimas semanas ha estado nervioso, irritable, ansioso y llorando bastante como os dije en esta entrada. Normal, eso tiene que doler mucho, y más molesto debe ser si no sabes lo que te pasa… En una de sus llanteras nocturnas, probando todo lo que se me ocurría sin éxito, me di cuenta que si le metía los dedos en la boca, él apretaba y se calmaba. Ahí pensé, esto son los diente seguro. Y saqué un mordedor que nos habían regalado, y ahí estuvo un rato royéndolo… además, lo hacía por el mango que es duro, si se lo mete por la parte blandita pone cara de asco xD

Además esta pasada semana ha estado muy mimoso y necesitado de brazos y teta, no me he podido separar apenas de él. Sobre todo por las noches, estas dos últimas semanas han sido despertares continuos (y él de normal ya se despierta mucho), primero a cada hora, y esta última semana, estaba unos pocos minutos durmiendo (a veces 5, otras 15…). Se revolvía constantemente en la cama, y quería tener la teta en la boca siempre para calmarse. Pasa las noches inquieto, se le nota el malestar, ya no llora tanto como días atrás, pero le cuesta coger el sueño, duerme intranquilo, se despierta muchas veces sollozando, se desvela…

Por lo demás, a parte de estos malos ratos nocturnos, de día está bien, alegre, juguetón y risueño. Solamente ayer, lo noté un pelín caliente, y un poco más tontorrón (se quejaba en la mochila, en brazos, aguantaba muy poco en el parque…). Como hacía bastante calor y no estaba chafado ni tenía otros síntomas preocupantes, le puse más fresquito y no le di más importancia. Pero esta mañana me ha cuadrado todo al verlo… Se ha puesto a llorar mucho cogiéndose la oreja derecha, llevándose las manos a la boca, y muy inquieto. Le he puesto un dedo en la boca, y en seguida he notado que me dirigía hacia un lado concreto de la encía dónde apretaba más: el lateral derecho inferior. Ahí he notado algo duro, que cuando he mirado, he visto que era un puntito blanco. Justo en ese lugar, se toca con la lengua constantemente, porque nota que tiene algo extraño.

Ahí lo tenemos, asomándose: hola primer dientecito!!!

No se si esto durará mucho, si tardará en salir o no…experiencias??

Por lo que vamos viendo, Biel va con prisa en esto de crecer, todo lo ha empezado a hacer muy pronto, y ahora dientes… Hace ilusión, pero me sabe mal que empiece a sufrir por esto tan pronto, es tan pequeñito!! Ahora que estábamos saliendo de la crisis de los tres meses… Aunque aún da sus coletazos, y a ratos está muy distraído o tan concentrado en las tomas que me pellizca y retuerce el pezón llegando a hacerme morados.

Como en las anteriores crisis, esta ha traído un montón de cambios positivos como os conté en la entrada de las 13 semanas. Sobre todo, está mucho más receptivo, se entretiene con muchas cosas, y le llaman mucho la atención las luces, los colores, las texturas, los sonidos… Incluso habla y juega con cosas aparentemente invisibles, a las que da manotazos y sigue con la mirada o girando la cabeza (¿alguien lo entiende???). Y por fin, ha descubierto a ls gatos!! Un día me desperté y estaba tocando (o más bien tirado de su pelo) a Maru, que estaba durmiendo a su lado. Desde entonces, les sigue con la mirada, y cuando le acercamos a ellos, les coge del pelo y se emociona mucho con ellos ❤

La crisis nos ha traído muchas cosas, pero también se ha llevado una: el reflejo del moro!! Es un espasmo que tienen los bebés desde el nacimiento, estiran los brazos hacia arriba y parece que sienten que van a caerse. Sobre todo les pasa cuando los mueves, o cuando están muy relajados, por lo que, se despiertan muchas veces estando dormidos al hacer un leve movimiento, y es muy molesto. Los cambios han sido mejoras en general, exceptuando los malestares temporales y la dichosa manía de lanzarse al vacío… Arquear la espalda e intentar tirarse de nuestros brazos lo hace desde siempre, pero ahora se agrava al tener más fuerza, y al ver cosas que llaman su atención y querer alcanzarlas.

Hasta aquí, la versión extendida de la semana 14 de Biel, espero no haber olvidado más detalles… seguiré contándoos como evoluciona. Contadme vosotr@s vuestras experiencias con los dientes que voy muy perdida!! 😉

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Abrazos mamíferos ❤

 

Embarazo: segundo trimestre, ¡llegamos al ecuador! ( semanas 17 a 20)

50% completeHemos llegado al ecuador, las 20 semanas, el cincuenta por ciento del “trabajo”, ¡¡está hecho!!

Estas semanas han sido muy bonitas, sintiendo al/la bebé moverse, cada semana con más fuerza 😀

Cada mañana nos damos los buenos días, pongo mi mano y el/ella me responde, y así me quedo un rato. Si me toco a un lado de la barriga, allí me da un golpecito, y así jugamos. Además solo lo hace conmigo, si el papá pone la mano en un lado de la barriga, y yo me toco el otro, me pega en el lado de mi mano. Es increíble como sabe perfectamente quién le toca… Igualmente, espero que vaya cogiendo más “confianza” con su padre, que nos cuesta mucho que le pille en movimiento.

Fui a la revisión del dentista, y como me temía, vuelvo a tener las encías muy mal… Me deprime mucho porqué en Abril terminé con el raspado… Estoy haciendo todo lo que me recomiendan: enjuague y pasta de dientes para prevenir la inflamación, cepillo interdental, y muy cuidada la higiene y la alimentación… Pero según el dentista es hormonal… ya que sarro es imposible que tenga. Una amiga me recomendó probar el oil-pulling, que consiste en hacer enjuagues de 20 minutos con aceite vegetal una vez al día. He estado haciéndolo un par de semanas con mucha fe, ya que, por más que haga caso a los dentistas, no mejoro para nada. Pero estoy igual… es desesperante. Probaré otros remedios naturales, pero creo, que este problema persistirá mientras esté embarazada. Esto y más os lo conté ayer en Dientes, dientes…

Desde la semana 17 que fuimos al ginecólgo, no hemos tenido más controles ni ecografías. La visita fue muy corta, escuchamos su corazoncito, ni cinco segundos (mira que es “soso” el tio…). Me dijo que el día de la ecografia morfológica, le dijese a la doctora que me mida la longitud del cuello del útero. La verdad es que tengo interés en saber si eso pudo desencadenar el parto prematuro, ya que conozco un par de casos en mi familia de incompetencia cervical. De ser así, para evitar que dilate antes de tiempo, me pondrían un cerclaje o un pesario hasta que se pueda desencadenar el parto con seguridad.

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La ecografia me toca a las casi 21 semanas (20+5), y a las 22 me verá la comadrona, y también me haré la higiene dental. Las semanas que vienen serán intensas, ¡la agenda está a tope! Y tenemos muchas ganas, en cuestión de 5 días le volveremos a ver y sabremos si es niña o niño.  En el embarazo de Aritz desde el principio tuve la intuición de que era un niño, y así fue. Ahora, me da que es una niña… Además algunas personas me han dicho que han tenido sueños e intuiciones de que es niña… ¡lo sabremos la semana que viene!

Realmente me es indiferente, no tengo ninguna preferencia, así que, nos pondremos contentos sea lo que sea. Lo que más ilusión me hace es poderle llamar por su nombre. Si es niña, tenemos el nombre muy claro, y si es niño, hay un “finalista”, ya que su padre tiene uno que le gusta. Y me gusta también a mi, pero no sé, no me he hecho a la idea todavía… Pasé años (antes de buscar el embarazo, y lo que tardamos en concebir) pensando en los dos nombres que elegimos, el de niña, y Aritz si fuese niño. Y como ya hemos usado el de niño, no me ha dado tiempo a pensar en otro nombre. Así que si es otro niño, tocará una buena jornada de reflexión.

Ha sido un mes con algunas visitas de familiares importantes, en la época idónea, ahora que me encuentro tan bien.

Vino mi padre que vive en Tenerife, con su mujer, ya hacía mas de un año y medio que no nos veíamos. En el pasado embarazo no pudo venir, y al menos en este me ha visto ya medio gordita. Estuvieron un día en casa, y volverán el verano que viene, ya para conocer a su niet@.

12166380_10206319920570549_802479483_nOtro día fuimos a Barcelona a comer con la madre de mi pareja, que desde mi último embarazo, en Mayo, (el que fue un aborto al final) no nos habíamos visto. Nos hizo una paella buenísima, y nos enseñó todo lo que tenía para nosotros guardado desde el año pasado. Mucha ropa y cosas de segunda mano que nos consiguió mi cuñada (bañera, sillita, carrito, parque de juegos, mochila…), y todo lo que compró para Aritz.

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Por la tarde fuimos a visitar a la abuela de mi pareja que vive allí cerca, y se puso muy contenta de vernos porqué nos vemos muy poquito. Volvimos a casa por la noche, con el coche a tope, y la mañana siguiente, estaba todo tan lleno de bolsas que parecía que habían venido los reyes. Estuve un par de días entretenida mirando la ropita, clasificando, haciendo hueco en los armarios… Estas semanas empezaré a lavar y ordenar todo, y tengo faena porque hay muchísima ropa. Tenemos de todo hasta el año del bebé, es una tranquilidad muy grande, les estamos muy agradecidos.

También vino mi prima de Algeciras, a la que no veía desde el verano pasado, con mis tíos y mi madre. Nos trajeron la ropita que mi tía le había tejido a Aritz, y todo lo que compraron el año pasado ella y mi madre. También un montón de ropa holgadita para cuando no me quepa la mía, calcetines de invierno y ropa interior, que ya necesitaba renovarla. Un par de semanas después, volvieron a venir mi madre y mi tía, para ver la ropa de bebé y ayudarme a clasificarla por tallas (me lío mucho, ¡la veo toda tan pequeña!). Además, nos trajeron arroz con bogavante, buenísimo, que hizo mi tía, y un televisor enooorme, que les sobraba, y que ahora reina en nuestro comedor. Nos están ayudando mucho toda la família, ¡no se que haríamos sin ellos!!

En cuanto a síntomas, poco que contar, me encuentro muy bien. Y me alegra que no pueda contaros mucho, es buena señal que todo vaya tan bien. Solamente alguna noche he tenido reflujo y ardor de estómago, dependiendo de lo que cene. Cuando me pasa, lo único que me alivia un poquito es comer manzana. Empiezo a notar la espalda un poco más cargada según que días, pero no es demasiado, el pasado embarazo lo pasé peor. Siempre he padecido de la espalda: escoliosis y cifosis, y mi punto débil es el nervio ciático. He tenido calambres (rampas) en los pies y gemelos un par de días solamente. En el otro embarazo tuve muchas, y eso que me comía hasta 2 y 3 plátanos al día… Y los picores de la espalda persisten. He empezado a poner manteca de karité y parece que me alivia un poco más.

Estoy empezando a comer bastante más, tengo mucho más hambre. Esta última semana he empezado a tener mucho antojo de chocolate, me gusta sólo el negro. Pero como es excitante, dulce (y le hago la guerra a todo lo dulce) y además ácido, no me conviene tomar mucho… Así que me como un cuadradito o dos cuando me entra la gula, y me quito las ganas. Ha empezado la temporada de otoño, y me encanta todo lo que se le asocia culinariamente… Éstas semanas he cocinado y comido con gusto: boniatos ( pollo con salsa de boniato), calabaza… y estoy deseando ir a coger avellanas (por aquí hay muchos avellanos). También me encantan las manzanas al horno (thay muchas para coger por aquí) y ahora que empieza el fresquito, me apetecen calentitas… Van muy bien para la flora digestiva, así que he estado comiendo muchas, junto con yogur natural, sin endulzar. Y ya he hecho caldo para acompañar al mal tiempo. Empieza la temporada de comidas de cuchara, ¡que me encantan!! Sólo me falta comprar castañas y granadas y completaré el menú otoñal!12167770_10207675243670242_2052577378_n

Durante estas 4 semanas, he ganado un quilo y cien gramos, que creo que es lo adecuado. Y he pasado de los 87 cm de contorno de barriga, a 89. Una semana si, y otra no, aumento un centímetro, y el peso también en semanas alternas. La barriga, como veis en las fotos, ya está bastante grande 🙂

Sigo notando que el/la bebé prefiere el lado izquierdo para descansar. Cuando se mueve me da por todos lados y tengo la barriga bastante centrada. Pero la mayoría de veces que está tranquil@, o dormid@, se me abulta más el lado izquierdo, como si se recostase ahí. Como duermo para ese lado, supongo que se ha hecho su “camita” ahí ❤

Ya no tengo tanto sueño, comparado con el primer trimestre. He empezado a alargar muchísimo las noches. Lo bueno es que, cuando me duermo, descanso bien y del tirón, ya no me despierto a medio dormir con insomnio. Cuando tengo algo que hacer por lo que tenga que “madrugar”, lo paso un poco mal, pero luego hago una buena siesta para compensar.Tengo mucha energía y ganas de hacer cosas, así que el tiempo me está pasando bastante rápido.

Emocionalmente, estoy bastante serena. Con los altibajos normales de una embarazada claro, sensible… ¡no me pongas un vídeo de un parto que lloro! Pero lo llevo bastante bien. Haber pasado la barrera psicológica de las 17 semanas, que fue cuando tuve mi primer sangrado en el embarazo de Aritz, y seguir adelante sin ningún síntoma preocupante, me está animando mucho. Cada semana que pasa estoy más aliviada y tranquila. Este embarazo, aunque es de alto riesgo, está siendo físicamente menos duro.  A estas alturas con Aritz ya había tenido muchas amenazas de aborto, estaba en reposo, me encontraba muy mal, y al no poder hacer nada, el tiempo me mataba. Ahora me siento saludable, con fuerzas, y con muchísima esperanza de ver que es todo tan distinto, me siento muy positiva. Creo que ya empezamos a ver un final feliz más claro, tanto el papá como yo.

Como veis, por fin nos hemos animado a hacer algunas fotos, que ya tocaba… Espero que os gusten e ir haciendo más para compartirlas con vosotr@s. Espero seguir así de bien, estoy deseando superar la siguiente meta, llegar a las 24 semanas, y vivir a partir de ahí, la parte del embarazo que no pude con Aritz. Tengo muchas ganas de que llegue el frío intenso, y de pasar este invierno bien redondita, abrigada y cerquita del fuego ¡esperando a nuestr@ bebé!

 

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Abrazos mamíferos ❤