Porteo con fular elástico

Tengo de momento muy poquita experiencia porteando, pero de momento, ha sido muy positiva. El concepto llevar al monete (así es como le llamamos con amor papá y mamá mamíferos) pegadito a nuestro cuerpo, relajado y tener las manos libres nos encanta. Como os dije, tenemos un fular elástico, que es muy cómodo, suave y amoroso. Me gusta mucho y no me arrepiento de la elección, sin embargo, hemos encontrado algunas lagunas en este sistema de porteo y algunas dificultades que esperamos mejorar.  Así que voy a contaros lo que nosotros le vemos de positivo y lo que no nos gusta tanto del fular elástico. Son puntos que a nosotros en concreto nos convencen o no, pero cada familia y cada bebé tienen unas necesidades distintas por lo que esto es muy subjetivo.

THUMBS UP!!

  •  Nudos: permite una gran variedad de nudos que se adapten a las necesidades del porteador o del bebé, por eso los fulares son los portabebés más versátiles.
  • El fular, tanto elástico como semielástico o tejido, es el sistema de porteo que mejor se ajusta al tamaño del bebé. Ofrece un ajuste perfecto a su cuerpo, por lo que es completamente respetuoso con la postura fisiológica de ranita y la curvatura correcta de la espalda que necesita un recién nacido.
  • El algodón elástico es muy suave y cómodo tanto para el bebé como para el porteador al no tener costuras ni nada rígido que se clave.
  • Se puede dar el pecho perfectamente, yo lo he hecho de momento en la posición de ranita (preanudado en cruz) y en la de cuna con el mismo nudo. Dar el pecho sin manos, de pie y poder hacer cosas mientras tanto es una gozada.
  • Va muy calentito al estar en contacto con el porteador y envuelto en varias capas de tela.
  • El vaivén y el suave rebote que da la tela elástica al estar en movimiento le relaja muchísimo, debe recordarle a cuando estaba en mi barriga. Si se pone nervios@, basta con andar un poco, balancearnos, o si estamos sentad@s mover un poco los ombros y en seguida se relajará.
  • Es fácil que se duerma en segundos y aguante ahí una buena y larga siesta. Cuando coge el sueño ahí dentro, es difícil que se despierte y coja un berrinche si no tiene una razón de peso.
  • Es muy cómodo para llevarlo en casa y hacer cosas mientras tanto.
  • Para pasear fuera de casa es también muy práctico, e incluso para comer con él colgado en un restaurante.
  • Si la postura del porteador y la del bebé son óptimas (hay que conseguir que la tensión sea la adecuada), la espalda no sufre, el peso va bien repartido y puedes estar horas con él sin molestias.

 

THUMBS DOWN…

  • Nudos: hay que aprender, y practicar mucho. De momento solamente dominamos el preanudado, y a veces no conseguimos la tensión adecuada para que no quede ni demasiado bajo ni apretujado… Es cuestión de rodaje, así que este punto espero poder anularlo en breve 😉
  • Si tienes que ponerte o quitarte el fular lo arrastrarás por el suelo, eso no mola.
  • Ponerse el fular requiere de ambas manos y destreza, todo esto con un bebé en brazos que todavía no sostiene la cabeza… Por todo esto, no me parece un sistema de porteo adecuado para ir con prisas y colgar/descolgar al bebé yendo sola, al menos de momento que no tengo práctica y que Biel no se sostiene solo. Por esto mismo, no me atrevo todavía con nudos sin preanudar, mucho menos aún estando fuera de casa sin ver los tutoriales.
  • Temperatura: el fular da calor, tanto al bebé como al/la que portea. Eso es un punto a favor cuando hace frío, claro, pero en verano lo imagino un poco agobiante, al menos con este elástico (algunos tejidos son de telas más fresquitas) y con el preanudado (otros nudos son más fresquitos). Ahora todavía hace fresco y he pasado calor casi cada vez que he porteado. Estando en casa es fácil, vamos con poquita ropa, o directamente piel con piel (perfecto para dar el pecho) y es comodísimo. Para ir a pasear y estar al aire libre también es perfecto yendo con las capas de ropa adecuadas. Pero fuera de casa, el dilema es que si te abrigas demasiado (lo mismo pasa con el bebé), cuando entres en un sitio con calefacción (aquí la diferencia de temperatura es considerable) tendrás calor, y tendrás que bajar al bebé, quitarte el fular, ropa sobrante, volver a anudar el fular y subir al bebé, y cuando salgas, repetir la acción a la inversa, además, dependes de que alguien te sostenga al bebé mientras tanto… Este punto no tendría importancia estando en otro clima o estaciones menos extremas, o simplemente con ropa de porteo (abrigos, cobertores…). Yo de momento no tengo, pero me estoy planteando que será necesario de cara al invierno que viene tener al menos un abrigo, e incluso currarme un polar para entretiempo como ha hecho Hobbita (os lo muestra en esta entrada).
  • Poco práctico también para hacer varios recados en coche, ya que se pierde mucho tiempo entre meter y sacar al bebé de la sillita y del fular. Prefiero portear ratos largos sobre todo para no molestar al bebé.
  • Meter ahí dentro al bebé cuando está modo cabreo-on es sumamente complicado y estresante, sobre todo para él. Si está dormidito o relajado, sin problemas, pero si te lo metes cuando ya no sabes que hacerle porqué está tontorrón, el cabreo que coge se multiplica al sentir que le limitas los movimientos, además de darle un sofocón con el calor de tu cuerpo y el berrinche. Si metes al bebé nervioso es difícil (al menos para mi de momento) saber si le estás colocando la pelvis bien, si las piernas están alineadas y a la altura adecuada… ya que está tenso y moviéndose constantemente. Si intentas ponerle las capas que le sujetan la cabecita, le harás incrementar el cabreo, luchará por liberarse de la tela echando la cabeza atrás, y tendrás que estar muy atent@ mientras acabas de colocarlo para que no se desnuque… además de que no ladeará la cabeza como tiene que llevarla hasta que se relaje, así que tendrás que sujetar su cabecita hasta que entre en modo zen. Biel, se pone rojo como una bombilla y lucha contra todo, hasta que no botas durante unos eternos minutos, entonces si, se calma.

Parece que sean muchos inconvenientes, pero creo que son solventables, y en general, la experiencia es muy positiva. Pesan mucho más los puntos a favor, y creo que es un sistema de porteo muy adecuado para recién nacidos (hasta los 8kg como recomiendan, ya que entonces rebotan demasiado por el peso). En las situaciones en las que portear con fular elástico es cómodo y para ratos largos, es realmente un gran sistema, no lo cambiaría. Eso si, complementaria con una mochila, que creo sería más práctica para otras situaciones.

¿Cual es vuestra experiencia porteando?

¿Alguna idea para solventar nuestros inconvenientes?

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤

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