Mi plan de parto

El plan de parto es un documento en el que se recogen las preferencias de los padres desde que se ingresa, hasta el día del alta, contemplando todas las posibilidades y variables. Aunque algunos centros ofrecen su protocolo de nacimiento, pero es de vital importancia leerlo, informarse, y tomar decisiones para hacer uno propio, ya que cada mujer puede desear algo completamente distinto, y todas las opciones son válidas.

Es un derecho del paciente presentar su plan de parto, y no hay una manera estandarizada de hacerlo. Es un documento que debe presentarse en el hospital en el que se dará el nacimiento, previamente a este, y debéis solicitar el sello del centro conforme lo reciban. De igual manera, os recomiendo poner un par de copias en la bolsa del hospital, una para vosotros, y otra para entregarla el mismo día del parto, para asegurar que lo tienen presente. Una opción para aseguraros de que el hospital recibe el plan de parto, y tener un comprobante de ello, es mandar una copia mediante burofax, tal como explica mi compañera de el Pollito Mamífero en esta entrada.

Cualquiera de los puntos, son revocables en el momento, dependiendo de las circunstancias y la opinión de los profesionales, pero siempre con el consentimiento de la paciente o de su pareja.

El objetivo es que se respeten nuestras elecciones y que transcurra en un ambiente respetuoso tanto con nosotros como para el bebé. Para mi, al optar por un parto natural y preferentemente sin epidural, hay varios puntos que para mi son de vital importancia, como el respeto de los tiempos, el libre movimiento, la no intervención innecesaria, la tranquilidad… Por eso, y al haber tenido una mala experiencia previa en el parto de Aritz, hemos optado por pedir el traslado a un hospital con protocolo de parto natural, más adecuado a nuestras necesidades.

Quien desee usarlo como plantilla, puede hacerlo libremente rellenando los espacios de datos personales, y obviamente, valorando punto por punto si es lo que deseáis o no. Yo he elaborado el mío a partir de 4 planes distintos que he leído (uno de ellos es el de la mamá de pollito), y he buscado mucha información para tomar mis decisiones. Podéis encontrar en internet numerosos planes, plantillas, y guías estandarizadas para elaborarlo.

Si esperáis un bebé os recomiendo hacerlo, no solamente para transmitir al centro vuestras opciones, sino también para hacer una reflexión acerca del mismo proceso de parto, lo que puede suceder y que tanto la mamá como su acompañante tengan claro lo que desean.

A continuación os dejo el mío, espero que os sea de utilidad para elaborar el vuestro, y para plantearos cuáles son vuestras preferencias 😉

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤

 

Estimados profesionales del Hospital (rellenar):

Dejando constancia escrita del Plan de Parto y Nacimiento buscamos primordialmente facilitar el diálogo entre el personal sanitario que nos atienda y nosotros (mi pareja y yo), expresando nuestras preferencias, necesidades, deseos y expectativas, siempre considerándome una mujer gestante con futuro parto de bajo riesgo y en ningún caso, una enferma.

Asimismo, soy consciente de las dificultades y/o imprevistos que puedan presentarse y por lo tanto, yo, la gestante, me reservo el derecho de cambiar (de manera, escrita u oral) cualquier preferencia aquí plasmada dependiendo del desarrollo de los acontecimientos. Así como espero que se me informe de cualquier posible intervención esperando mi consentimiento antes de cualquier práctica, según establece el art. 4.1 de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre.

Pedimos disculpas de antemano si en este plan de nacimiento incluimos peticiones que ya están en el protocolo del hospital. Y somos conscientes de que cualquier variación en el mismo es posible a última hora, ya sea por nuestra parte o porque las circunstancias así lo precisen.

Por eso, yo, (rellenar nombre) con DNI nº (rellenar) y teléfono (rellenar) presento este Plan de Parto y Nacimiento con fecha prevista para (rellenar), en el Hospital (rellenar), con el fin de que sea añadido a mi historia clínica y pueda ser leído por los profesionales implicados en la atención de mi parto.

Mi pareja, (rellenar), con DNI nº (rellenar) , y yo hemos escogido su hospital por la atención respetuosa y protocolo de apoyo al parto natural y la lactancia materna que ofrecen a las embarazadas.

Gracias a; nuestra matrona (rellenar), y a las clases de preparación al parto que estamos siguiendo, nos decidimos  poner en contacto con ustedes, y tras poder ver sus instalaciones personalmente queremos que nos acompañen en este momento tan especial de nuestras vidas en el que recibiremos a nuestro hijo, (rellenar nombre). Para ello, hemos pedido un cambio voluntario de hospital de referencia, trasladándonos del ( rellenar nombre antiguo hospital) al suyo.

Para que el nacimiento del pequeño (rellenar) sea lo más natural y menos intervenido posible deseamos evitar a toda costa una inducción al parto y una cesárea. En caso de que surja una situación que se presente como una emergencia médica, sepan que contarán con nuestra total cooperación una vez que hayamos recibido explicación de la necesidad médica y que hayamos contado con tiempo para consultar la decisión entre nosotros.

Deseamos recibir explicaciones claras sobre todos los procedimientos, sobre el progreso de la labor a medida que se evalúe, y sobre cualquier posible complicación que se presente. En ausencia de circunstancias especiales, solicitamos que se respeten las siguientes peticiones.

  1. LLEGADA AL HOSPITAL

1.1. PROCEDIMIENTOS DE RUTINA A LA LLEGADA AL HOSPITAL

SI autorizo:

La medición de la temperatura corporal, pulso y tensión arterial considerando que son procedimientos que deben hacerse pues pueden tener implicaciones para el desarrollo del parto.

NO autorizo:

  • La colocación de una vía con suero ni medicación que no sea necesaria.
  • La amnioscopia, como prueba de rutina porque conozco los riesgos que conlleva.

De ser alguna de las dos extremadamente necesarias, no se realizarán sin antes obtener mi consentimiento informado.
Deseo se favorezca la micción espontánea y no el sondaje (si fuera estrictamente necesario se aplicaría únicamente con mi consentimiento).

1.2. PERSONAL SANITARIO, INFORMACIÓN E INTIMIDAD

  • En todo momento mi pareja permanecerá a mi lado, si no existe contraindicación.
  • Deseamos (mi pareja y yo) que todo profesional que me atienda se presente y me explique el motivo de su presencia. Deseo ser atendida por una matrona, y que, en la medida de lo posible, me asista el mismo equipo durante todo el proceso (entendiendo por supuesto, los cambios de turnos de personal).
  • Deseamos ser informados si voy a ser atendida por profesionales en periodo de formación (MIR, matronas en formación…) y en tal caso, esperar mi consentimiento.
  • Deseamos estar informados en todo momento sobre la evolución del parto y que se nos haga partícipe de las decisiones sobre el mismo.
  • Deseamos que durante la dilatación y el parto solamente esté presente el personal indispensable, entendiendo que podría ser necesaria la intervención de un ginecólogo o pediatra si surgiera algún imprevisto. Si el proceso de dilatación discurre con normalidad, deseamos estar mi pareja y yo solos todo el tiempo posible.
  • Deseo dar a luz en un ambiente tranquilo, cálido e íntimo (luz tenue, silencio, pocos espectadores…). Por lo que solicitamos que cualquier persona llame a la puerta antes de entrar y tenga la amabilidad de presentarse.
  • La información sobre posibles complicaciones y sobre ventajas/inconvenientes de posibles tratamientos o pruebas, así como el asesoramiento sobre pruebas alternativas será siempre bien recibida. Si yo no pudiera atender, mi marido se encargará, ya que él sabe perfectamente mis preferencias.
  • Deseo que se nos informe en todo momento de los procedimientos a seguir, y que no se me realice ninguna maniobra ni se me administre medicación alguna sin consentimiento previo. 

 

2. BORRAMIENTO Y DILATACIÓN

  • Deseo dilatar en la intimidad con mi pareja.
  • Elegimos que el inicio de la labor sea espontáneo, así que no precisaré inducción innecesaria.
  • El respeto por mis tiempos de parto, por las necesidades que puedan presentarse y por nuestra intimidad creemos que es fundamental para culminar con una labor satisfactoria.
  • Si se encontrase la presencia de meconio en el líquido amniótico, autorizo a que se realice una prueba de PH, para valorar la gravedad de la situación y poder decidir.

2.1. BOLSA AMNIÓTICA

Si llegase al hospital con la bolsa amniótica intacta:

  • NO autorizo la amniorexis artificial como proceso rutinario (esto incluye la maniobra de Hamilton), prefiriendo dejar que el proceso siga su curso natural, facilitando así, un parto respetado. Según entendemos el único caso en que este procedimiento estaría justificado sería para extraer sangre al feto y medir el PH del bebé.

2.2. TACTOS

  • Solicito que se me hagan el mínimo número de exámenes vaginales (siempre con permiso previo) para evitar rotura prematura de membranas y favorecer la introspección.
  • NO autorizo a que se me realice ninguna maniobra añadida a los tactos (maniobra de Hamilton, separación de membranas u otras), y sin ser informada debidamente de los motivos de ésta.

2.3. MONITOREO FETAL

  • NO deseamos que el monitoreo fetal sea continuo siempre y cuando el parto no sea de alto riesgo.
  • SI preferimos una MONITORIZACIÓN INTERMITENTE, que no restringe tanto los movimientos.
  • Si el uso de las correas fuera necesario, me gustaría utilizar unas inalámbricas, si las tuvieran, para poder seguir moviéndome libremente.

2.4. VÍA INTRAVENOSA

  • NO deseo que se me aplique una vía intravenosa rutinaria porque dificultará mis movimientos. En el caso de que fuese estrictamente necesario colocarla, se nos informará cuáles sustancias se administrarán por gotero.

2.5. ENEMA Y RASURADO PÚBICO

  • NO deseo la administración rutinaria del enema ya que no se aconseja.
  • NO deseo la práctica rutinaria del rasurado perineal al no ser necesario.

2.6. ADMINISTRACIÓN DE OXITOCINA SINTÉTICA

  • NO queremos la administración de oxitocina sintética como proceso rutinario porque estamos al tanto de sus efectos secundarios. Se procurará un ambiente para que yo pueda segregar de manera natural mi propia oxitocina (aclarado en el último párrafo del punto 2).
  • En caso de labor estacionada o lenta nos gustaría practicar la estimulación natural de oxitocina -del pezón o clítoris-, y contar con privacidad ininterrumpida para hacerlo así. Entre mi marido y yo haremos uso de los masajes perineales en la intimidad, e intentar así mantener la integridad de mi periné.
  • Si fuera estrictamente necesaria la administración de esta sustancia, se me aplicaría la dosis mínima siempre priorizando el bienestar fetal.
  • Permitan que la labor siga su curso natural sin comentarios sobre “apurar las cosas” o “acelerar la labor”.

2.7. EPIDURAL

  • NO deseo la administración de esta anestesia, en el caso de que el dolor fuese insoportable me reservo el derecho de poder cambiar de opinión y quisiera siempre y cuando fuera posible la dosis mínima (walking epidural), para aún con anestesia poder moverme.
  • Agradeceríamos que no se nos hagan ofrecimientos o sugerencias de anestésicos o analgésicos o conducción de la labor, a menos que así se solicite. Pero estamos abiertos al uso del óxido nitroso.

Preferimos utilizar técnicas alternativas para paliar el dolor, tales como:

  • Relajación (meditación), así como técnicas de respiración y vocales.
  • Aromaterapia.
  •  Luz tenue, ambiente cálido e íntimo.
  • Música suave de nuestra preferencia.
  • Masajes por parte de mi pareja con técnicas de frío y calor.
  • Uso del agua caliente (ducha o bañera si fuera posible).
  • Uso de materiales de apoyo (como por ejemplo pelota de pilates).
  • Métodos que activan los receptores sensoriales periféricos como la práctica de TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea), si disponen de ellos.
  • Inyecciones de agua estéril.
  • Óxido nitroso (si disponen de él).

 

2.8. MOVIMIENTO LIBRE DURANTE LA DILATACIÓN

  • Me gustaría poder ir al baño las veces que quiera, hacer uso de la bañera como método alternativo al dolor y, en su defecto, poder darme una ducha caliente.
  • Así como poder deambular, moverme y posicionarme libremente.

 

2.9. ALIMENTOS Y BEBIDAS

  • Deseo poder tomar alimentos o bebidas de fácil digestión si el parto se prolonga.

 

3. FASE DE EXPULSIVO.

  • Si fuera posible, NO deseo pasar a paritorio, preferimos quedarnos en la sala de dilatación o en la habitación.
  • Desearía disfrutar de una atmósfera de luces tenues y ambiente tranquilo, con palabras suaves de aliento, sin comentarios que puedan distraerme.
  • Deseamos el menor número posible de observadores sanitiarios.

3.1. PUJOS.

  • Quiero que mis pujos sean ESPONTÁNEOS, no dirigidos, pudiendo seguir mis instintos, siempre que no se me haya administrado la epidural y por esta causa sea necesario dirigirlos.
  • NO deseo realizar los pujos en apnea, prefiero realizarlos en espiración, más eficaces para preservar la musculatura perineal.

3.2. MOVIMIENTO DURANTE EL EXPULSIVO.

  • Deseo tener LIBERTAD DE MOVIMIENTO durante el proceso expulsivo, pudiendo adoptar la postura que más me convenga en cada momento, evitando la litotomía.

3.3. EPISIOTOMÍA.

  • NO deseo que se me practique este corte de manera rutinaria y sin razón de peso. En el caso que fuera estrictamente necesaria, se realizará una vez que se obtenga mi consentimiento. Soy consciente de que podrían producirse desgarros, pero a no ser que este se prevea de grado 3 prefiero que todo se desarrolle de forma natural. En todo caso, me gustaría que se me explicara siempre la situación y poder decidir.

3.4. MANIOBRA KRISTELLER.

  • NO deseo que se me practique bajo ninguna circunstancia esta maniobra para acelerar el expulsivo, por estar contraindicada por la OMS y por la SEGO dado que conlleva múltiples riesgos.  Esta maniobra podrá ser evitada si se me permite moverme, se respeta el ritmo de mi parto, no se dirigen mis pujos, se me alienta y ofertan métodos alternativos a la epidural…

3.5. PARTO INSTRUMENTAL.

A no ser que sea estrictamente necesario, NO deseamos que se usen elementos externos como:

  • Fórceps.
  • Ventosa.
  • Espátulas.

Si fuera indispensable, se hará con mi consentimiento previo, y con mi pareja presente en todo el proceso.

3.6. NACIMIENTO.

  • Deseo que seamos su padre y yo las primeras personas que establezcan contacto físico con nuestro bebé. Desearía poder recibirlo yo en el momento del nacimiento, y si no me sintiese capaz, que lo hiciese mi pareja.
  • Nos gustaría que se le deje salir por sí mismo sin tirar de él.
  • Me gustaría hacer uso de un espejo para ver como nace nuestro bebé si disponen de él.
  • Permitan el nacimiento completo del bebé previo a la succión de nariz y garganta, y ésta sólo en el caso de que fuera necesario.
  • Nos gustaría colocar al bebé sobre mi vientre nada más nacer, para favorecer el agarre espontáneo al pecho, por lo que agradeceremos su ayuda y asesoramiento. Si esto no fuese posible, mi pareja realizará el primer contacto piel con piel (método “papá canguro”).
  • Para mi, y para el bienestar de nuestro bebé, la lactancia materna es primordial, así que agradeceremos su respeto, paciencia, atención y asesoramiento en este ámbito. Así como poder realizar un auto-enganche satisfactorio, sin necesidad de pezoneras u otros artilugios. Si éste es precoz, además, me ayudara con el alumbramiento de la placenta.
  • Nada más nacer, deseamos estar unos minutos a solas con nuestro bebé, en un ambiente tranquilo y con luces tenues.

4. ALUMBRAMIENTO.

  • Nos gustaría poder tomar fotografías en el caso que nos apetezca.

4.1. CORDÓN UMBILICAL.

  • Queremos que el corte del cordón se produzca una vez deje de latir. Me gustaría que lo cortase mi pareja si él lo desea así.
  • Si mi bebé viniese con vueltas de cordón al cuello, y estas no impiden su salida con libertad, no deseo que este se corte para garantizarle así el oxígeno que necesita a través de la placenta hasta que comience a respirar por sí mismo.

4.2. ALUMBRAMIENTO ESPONTÁNEO DE LA PLACENTA.

  • Se esperará al menos media hora para el alumbramiento espontáneo de la placenta.
  • En este tiempo solicitamos intimidad para llevar al bebé al pecho y realizar la estimulación natural de los pezones para asistir en la expulsión de la placenta.
  • Me gustaría que se me informase del alumbramiento y estado de la placenta, y si fuera posible poder verla y tocarla.

4.3. ALUMBRAMIENTO DIRIGIDO DE LA PLACENTA.

  • Si no ha sido posible el alumbramiento espontáneo, acepto el uso de masajes como primera opción.
  • Como segunda opción, en el caso de que sea necesario un alumbramiento dirigido, SI autorizo la administración de oxitocina sintética, queriendo la dosis mínima en la medida de lo posible.
  • No autorizo la tracción del cordón para el alumbramiento de la placenta.
  • Tras el alumbramiento de la placenta, no deseo la administración de oxitocina sintética para la contracción del útero.

5. CUIDADO Y ATENCIÓN AL RECIÉN NACIDO.

  • Deseo que los primeros cuidados se le proporcionen sin separarlo de mi, o de su padre si yo no estuviese en condiciones.
  • Para que se promueva la lactancia materna desde el primer minuto, espero el apoyo del personal. NO autorizamos la administración de ningún biberón, sueros, infusiones, tetinas, ni chupetes a nuestro bebé.
  • Si por fuerza mayor, alguna revisión o prueba deba realizarse en una sala determinada y yo no esté en condiciones de acompañarle, su padre le acompañará.
  • Para realizar cualquier tipo de revisión o prueba (rutinaria o no), será necesario pedirnos el consentimiento informado. 
  • Todo cuidado inicial, revisión del pediatra o cualquier otro procedimiento se hará en un ambiente tranquilo y silencioso, e idealmente, transcurridas dos horas desde el nacimiento.
  • NO autorizamos la aspiración de secreciones ni sondajes al bebé si no es estrictamente necesario.
  • NO se realizarán las curas del cordón con yodo, preferimos un desinfectante líquido a base de clorhexidina o alcohol de 70º.
  • NO deseamos que se bañe, perfume o vista al bebé. Postergar la limpieza o frotación para permitir que la capa de vérmix caseoso sea reabsorvida. En el caso de que la limpieza sea recomendable, usar un paño suave.
  • Si no es necesario, NO aceptamos que se le administre ningún colirio oftálmico, pomada o gotas, ni ningún otro medicamento preventivo o curativo sin presentar signos patológicos y sin nuestro consentimiento expreso.
  • Aceptamos que se le realice el test de Apgar, la prueba del talón y revisiones no invasivas, siempre haciendo piel con piel conmigo. NO permitiremos que se le introduzca el dedo (permeabilidad anal). 
  • Autorizamos a que se le administre vitamina K por vía oral, aunque precisen varias tomas, no es necesario que se la inyecten.
  • NO queremos que se le administre ningún tipo vacuna nada más nacer. 
  • Por favor, usad un paño de tela suave entre el bebé y la balanza cuando se le vaya a pesar o medir.
  • Revisar el frenillo lingual.
  • Si nuestro bebé necesita ser ingresado en Neonatos, por favor permitan que mi marido o yo misma le acompañemos y realicemos todos los cuidados rutinarios necesarios posibles. Le daré pecho, por lo que deseo ayuda para extraerme la leche si fuera necesario y sobre todo acceso para poder amamantarla a libre demanda. Solicitamos acceso ilimitado a la Unidad de Neonatos y aplicación de la metodología “canguro” de ser necesario para ella.

5. EN CASO DE CESÁREA.

5.1. PREPARACIÓN Y ANESTESIA.

  • Solicito que mi compañero esté conmigo todo el tiempo, incluyendo el tiempo de preparación y aplicación de la anestesia.
  • Prefiero anestesia epidural. En caso de ser necesaria anestesia general, deseo que mi pareja continúe en la sala de operaciones durante todo el procedimiento.
  • Si hiciese falta anestesia general, si tras la operación, tuviese que estar en la sala de “despertar”, deseo que mi bebé y su padre permanezcan a mi lado, y que sea él quien reciba al bebé. Aunque yo permanezca anestesiada, preferiría tener al bebé sobre mi pecho, y despertarme con él al lado. Si no fuese posible, será su padre quien realice piel con piel con el bebé.
  • Nos gustaría que una matrona u otro sanitario nos explicase como se está desarrollando la operación en todo momento.
  • NO autorizo a que aten mis brazos.

5.1. NACIMIENTO.

  • Por favor, permítanme bajar la barandilla o tela para poder atestiguar el nacimiento de mi hijo.
  • El cordón no se pinzará ni cortará hasta que deje de latir, y nunca antes de que mi hijo inicie la respiración. Si hubiera que practicar una reanimación se realizará junto a mí y con el cordón sin pinzar para que el bebé siga recibiendo oxígeno.
  • Mi compañero siempre que sea posible desea cortar el cordón.
  • Preferimos que no se le aspiren las mucosidades si el inicio de la respiración es espontáneo.
  • De igual modo que un parto vaginal, le daré el pecho a mi bebé, así que deseo que mi marido me lo coloque sobre mí inmediatamente después del nacimiento, mientras no haya ninguna emergencia médica. Ya que es mi deseo expreso el intentar el agarre espontáneo, aunque sea en la sala de operaciones, siempre que no exista complicación médica.
  • Durante el nacimiento de mi bebé deseo que el ruido sea el mínimo posible. Necesitamos un ambiente tranquilo, silencioso y respetuoso.
  • Deseo que, a pesar de ser una cesárea, se fomente el contacto piel con piel sobre mi pecho mientras terminan su trabajo de sutura. Esto favorecería tanto el comienzo de la lactancia materna como su recuperación. Denme al bebé inmediatamente y no lo limpien.
  • Si fuera necesario realizar pruebas de forma urgente o reanimación al bebé, quisiera que lo realizaran en mi presencia o la de mi pareja.
  • NO consiento que se me administre ninguna droga o medicación que me impida atender al bebé o me induzca al sueño, excepto analgésico local después de la cesárea.
  • Deseo estar acompañada en el postparto inmediato por mi pareja y el bebé y que este no sea separado de mí o de su padre en ningún momento.

6. ESTANCIA EN EL HOSPITAL.

  • Deseamos que la duración de la estancia en el hospital sea la mínima posible siempre que no hayan complicaciones.
  • Durante el ingreso, practicaré colecho con el bebé.
  • NO administren a mi bebé leche artificial si no está realmente justificado (como en el caso de hipoglucemia grave), y en el caso de estarlo, ruego que se nos informe previamente y se nos expliquen los motivos. El complemento lo administraremos yo o su padre mediante una jeringa o un vasito. No autorizamos el uso de biberón.

 

Agradecemos de antemano su atención y dedicación, y esperamos que todo fluya con normalidad y naturalidad en la venida al mundo de (rellenar nombre del bebé).

 

Fecha:                                                                                          Firma:

 

 

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Parto de Aritz, parte III: Tengo que parir.

Se me hace una eternidad lo que tardan en preparar la habitación, siento que pariré allí en cualquier momento. Cuando llegué a urgencias ya estaba de 6 centímetros, sin vuelta atrás. Ahora debo estar muy avanzada porqué casi no tengo descanso entre contracciones y son cada vez más potentes. Voy superándolas como puedo, y excepto mi pareja, nadie me acompaña ni me dicen nada para sobrellevarlo. Me retuerzo en ésa estrecha camilla, no tengo dónde cogerme, no puedo incorporarme, estar así es una tortura… Aguanto las ganas de empujar, no quiero parir, y menos aquí.

Por fin llega el celador, a media contracción, me espera, y aunque necesitaría tomar aliento,sé que son tan seguidas que intento bajar tan rápido como puedo a la silla. Cogemos mis cosas y vamos al ascensor, y aguanto el dolor en silencio. Empiezo a estar muy mareada, tengo calor y sed, el estómago vacío y revuelto… Me parece que estoy a punto de desmayarme, y no puedo ni articular palabra. Salimos del ascensor y siento que vamos rapidísimo girando por los pasillos, bajo la mirada para no marearme más. El celador va saludando a sus compañeros, siento que todos me miran aunque no les veo. Llegamos a un pasillo y pregunta a las enfermeras: ¿es vuestra, verdad? Responden que si, y vamos hasta la última habitación del pasillo. Hay una ventana enorme por la que entra el sol, radiante, como me gustaría no estar aquí.

Vuelvo a la realidad, tengo que parir. Al menos tengo una habitación individual, lo cual es un lujo ya que necesito intimidad. Me tengo que levantar, y aviso que estoy muy mareada. Me ayudan, es una cama alta, y en cuanto me apoyo en ella, siento que es blandita, muy cómoda. Un alivio para mi dolorido cuerpo después de la dureza de la camilla y la silla. Cuando se va, le pido a mi pareja que me de zumo, aprovechando que estamos solos. Sé que no me dejarían beber, pero necesito azúcar para seguir con ésto consciente. Bebo poco, pero me ayuda mucho con el mareo y recobro energías.

Aparecen tres enfermeras y mi querido ginesaurio, que sigue serio y sin apenas hablar. Tiene que estar cabreado porqué le voy a ocupar la hora de comer. Me dice que cuando tenga ganas de empujar, avise e iremos a la sala de partos. No me lo puedo creer, ¿otro traslado? Ahora que estaba medio cómoda… Ya tenía ganas de empujar abajo, pero ahora con el mareo y al haber cambiado de sitio no lo tengo claro. Me pregunta si quiero epidural, le digo que prefiero intentarlo sin. Ya que le dicho que no quiero anestesia, aprovecho para preguntar si puedo comer o beber algo para no marearme más, que no he desayunado y lo necesito. No me dejan, de ninguna manera, y se van.

Estoy cómoda en una habitación sola con mi pareja, por fin algo de intimidad. De repente, no puedo aguantar las ganas de empujar, mi cuerpo lo hace sin que pueda controlarlo. Llamamos al personal. Llegan primero las enfermeras. Son muy dulces, me cogen de la mano, me dan ánimos, me tratan como a un ser humano, con el respeto y la delicadeza que necesita una madre que tiene que parir a su hijo ya fallecido. No puedo estar más tiempo estirada, mi cuerpo me pide verticalidad, pero no puedo moverme sola. Se lo digo a las enfermeras, pero no me entienden porqué me expreso entre gemidos. Consigo, al menos, que me levanten el cabecero de la cama. Ya no puedo evitar gritar, mezcla de dolor y miedo por lo que está a punto de ocurrir… Veo en sus caras empatia, no me juzgan y me acompañan con respeto, éso normaliza bastante la situación y me hace pensar que no tengo que temer a mi cuerpo.

El ginecólogo llega con una comadrona, me alegra verla ya que la conozco de cuando tuve mis primeros abortos, y entonces fue muy amable conmigo. Pero hoy está diferente, no me ha saludado, no me mira a la cara, me saca los calcetines bruscamente y prepara cosas mecánicamente, como si estuviese en el matadero. Se queda en segundo plano a las órdenes de “el jefe”, ella, que es la persona indicada y formada para atender partos, hace el papel de ayudante… No me gusta el planteamiento, ya me imagino como van a ir las cosas con él al mando…

Mi ginecólogo está nervioso, todos lo están, ven que el parto es inminente y no tienen nada preparado, ni tiempo para ir a la sala de partos. Por el contrario, a mi me tranquiliza, ya que aquí estoy bastante cómoda y cambiar de lugar me haría estancarme otra vez. El ginecólogo, sin pedir permiso, se sienta a los pies de la cama, la pone a la altura que le conviene y me hace abrir las piernas. No me gusta que esté tan cerca, me incomoda mucho… Su pierna toca con la mía, siento el calor de su cuerpo, es desagradable. Pide el kit de nacimiento, y va dando instrucciones desde la cama, todos corren obedeciendo. Parece que su papel de espectador es fundamental, como si tuviese que estar vigilando que pasa ahí abajo para que pueda parir… No me importa en absoluto que me vea desnuda, lo que me molesta es sentirme observada, siento que frena el proceso. Y sobre todo, su actitud altiva, fría y controladora…  No me fío de él, le veo las intenciones, y le pido que no me toque, siento la piel estirándose y me duele muchísimo el más mínimo roce. Ni siquiera me contesta, y mete bruscamente su manaza en mí, todo lo dentro que puede e intenta rebuscar algo con los dedos… Le vuelvo a repetir que no me toque, ésta vez levantando la voz, no hay necesidad de que me haga éso. Saca la mano sin ni siquiera disculparse. Me muerdo la lengua.

Mi pareja se ha quedado en un rincón de la habitación, a mi izquierda, creo que está en shock y no sabe que hacer. Me gustaría que estuviese cerca, pero no le digo nada, ya que no sé si él estaría cómodo. Entiendo que se sienta abrumado y se quede al margen. A cada lado de mi cama tengo una enfermera, que me cogen de la mano, y hacen el papel más necesario, lo único que necesita una mujer pariendo: apoyo emocional. Les pido por favor ponerme de pie, o arrodillada, mi cuerpo me lo pide. Ellas me entienden, y piden permiso al “jefe”, ya que él, aunque me escuche, no se dirige a mi (debe ser una norma no hablar con madres desbocadas por el dolor). Decide que no me deja porqué estaba mareada, y le maldigo por dentro… Si me hubiesen dejado comer o beber no lo estaría. Además, yo me siento con fuerzas para hacerlo en pie, ahora me siento con fuerza y determinación. Sé que puedo hacerlo, pero parece que la opinión de la que tiene que parir no cuenta. Me siento muy poco respetada, no me escucha, quiero acabar y no volver a ver a éste hombre más.

Encuentro una manera de ayudar a mi cuerpo, ya que no me deja moverme, me cojo con una mano de un enganche que cuelga sobre mi cama, y cuando viene la contracción, me levanto con todas mis fuerzas para incorporarme todo lo que puedo mientras empujo. Grito, más que por el dolor, por la tensión, la rabia y el hecho de tener que dar a luz a mi hijo sin vida… El señor dice que no lo haga, que pierdo la energía, que respire y empuje. Le diría de todo, a éste listo que nunca ha parido, si al menos estuviese vertical, no perdería la energía tirando de mi cuerpo cada vez… Ni siquiera se ha molestado en explicarme cómo empujar, pero sí abre la boca es para decirme que lo hago mal.

Las enfermeras intentan arreglarlo en la siguiente contracción, y me animan, me dicen que lo hago bien. A la siguiente me dicen: va como lo has hecho antes, que vas muy bien, y mientras lo hago siguen diciéndome que siga así. Me ayudan mucho sus palabras, sobre todo porqué tienen la única finalidad de que confíe, que me crea en mí misma y no me estanque, ya que debo hacerlo yo sola. Gracias a eso, siento que cada vez empujo mejor. Me doy cuenta que estoy apretando tanto, que también le he apretado demasiado la mano a la enfermera de mi izquierda, y le pido disculpas por ello. Me responde que está aquí para éso, que haga lo que necesite, y sus palabras me empoderan mucho. Me siento afortunada de que estén ellas allí, compensando. Ellas, haciendo bien su trabajo, están dejando en evidencia la ignorancia del ginecólogo, que no confía en mi cuerpo, que interviene porqué no sabe esperar. Me doy cuenta de que una de ellas, se ha quedado más al margen, en un rincón de la habitación. De vez en cuando se acerca para cambiar los empapadores, y me doy cuenta de que está llorando. Veo que intenta contenerse y no puede, me da pena por ella… Se que entiende de primera mano lo que estoy viviendo, siento su complicidad y comprensión. Ojalá no me entendiese tan bien, somos demasiadas las que hemos tenido que pasar por esto…

 

Si te ha gustado lo que has leído, no dudes en compartir, comentar, darle a me gusta y seguir mi blog! Gracias por leerme 🙂

Abrazos mamíferos ❤