Cólicos, gases y llanto inconsolable

Hoy Biel tiene 17 días, y tengo la sensación de que lleva mucho más con nosotros (en realidad desde que lo concebimos), y a su vez, me ha pasado rapidísimo. La falta de horas de sueño hace que la concepción del tiempo sea extraña, son muchas las horas que paso dando teta, acunando, cambiando pañales, embobada con cada gesto… Y el ritmo de padres se coge mal y rápido, porqué es lo que hay, pura supervivencia, pero se aprende mucho también de un día a otro.

En la visita al pediatra, todo correcto: Biel ha ganado en una semana 230 gramos (el jueves pesaba 3,300 kg) , y tiene todo en su sitio. El ombliguito se le curó perfectamente, solamente lavándolo con agua y jabón cada día, y dejándolo bien seco. El séptimo día se le cayó y le ha quedado muy bien.

Hoy hemos recibido por correo los resultados de la prueba del talón que le hicieron en el hospital, sin riesgo de sufrir ninguna de las enfermedades congénitas que buscan. Esta prueba se la hicieron el quinto día de vida, fuimos al hospital en el que di a luz, y mientras le daba pecho le hicieron los pinchazos. Biel al estar mamando no se enteró de nada, y además, la comadrona aprovechó para corregirnos la postura y darme algunos consejos sobre la lactancia. También ese día, le dieron la segunda toma de vitamina K (nosotros preferimos dársela oral, por lo que son 3 tomas) mientras estaba al pecho, y él tan feliz. También le estamos dando vitamina D oral, 6 gotas diarias durante el primer año de vida, y tampoco parece que le moleste tomarlas.

Estas dos primeras semanas de prácticas como padres hemos estado lidiando con los cólicos y los gases, algo que hasta que no madure su sistema digestivo puede seguir sucediendo. Al ser un proceso madurativo, simplemente hay que sobrellevarlo, cargarnos de paciencia, y ayudarle a pasarlo lo mejor posible.

Los primeros días no entendíamos porqué cada noche a partir de las 7 tenía una “hora tonta” (unas cuantas horas en realidad)… Ni mecerlo, darle teta, bañarlo, cambiarle el pañal, masajitos en la tripa, ayudarle doblándole las piernas a ver si tenía una caca, porteándolo… nada de lo que le hiciésemos parecía calmarle el llanto. Empieza llorando por dolor de barriga, y acaba por ser desesperación que impide conciliar el sueño… Es un lloro que te parte el alma, te sientes impotente y harías cualquier cosa para que pare… Incluso te dan ganas de llorar porque ves está sufriendo y no sale de ese estado si no es por agotamiento de tanto llorar.

La enfermera me aconsejó tomar infusiones de hinojo, pero al consultar en e-lactancia vi que era de riesgo alto, así que empecé a tomar infusiones de manzanilla con anís para prevenir los gases. Algo fue mejorando con eso, pero siguió pasando malas noches, alguna sin poder conciliar el sueño hasta las 3 o 4 de la madrugada… Esta semana se lo volví a comentar a la pediatra, y me recomendó probar Blevit Digest, tomándolo yo 3 veces al día durante una semana, y si no mejoraba, que lo tomase él. Yo se que con esto de los “problemas de los bebés” (que en realidad son procesos normales) se hace buen negocio y no me inspiró confianza… Pero al decirme que era algo natural de plantas medicinales me picó la curiosidad y fui a preguntar a la farmacia. Me sacaron un bote que valía casi 10 € y me duraría poco más de una semana, los ingredientes eran un 3,5% de manzanilla e hinojo… un negocio redondo, vamos.

Decidí seguir tomando yo las infusiones, mucho más baratas, por supuesto. Otra cosa que estamos haciendo es darle masajes en la barriguita con un aceite orgánico de manzanilla, lavanda,  naranjo amargo e hinojo. Un par de veces al día antes de las tomas para ayudarle en la digestión.

Al ver que no mejoraba, pensamos que tal vez el problema no era precisamente los gases intestinales, sino los que traga al mamar. Biel no tiene ningún problema en sacar los pedetes y hace caca perfectamente, pero si que le cuesta sacar el airecito después de cada toma. El sistema tradicional de darle golpecitos en la espalda no le funciona en ninguna de las posiciones. Y en una noche de desesperación, encontramos un vídeo con la técnica del Hula Hula; lo pusimos en práctica al momento, y fue muy efectivo. Ahora, hacemos este meneíto cada vez que toma pecho y saca los gases fácilmente, desde entonces, los cólicos parece que han desaparecido.

Os dejo el vídeo por si os puede ser útil, para nosotros lo ha sido muchísimo, y a Biel no le molesta en absoluto, incluso parece que le gusta y le relaja este movimiento 🙂

 

Además de estos problemas, han surgido otras dificultades estos días, y más que encontraremos… Ya os iré contando cuando tenga momentillos de paz como este, con mi cachorrillo durmiendo encima mío después de una tetada ❤

¿Vosotr@s que dificultades encontrasteis los primeros días?

¿Qué remedios de la abuela conocéis para cólicos, gases y calmar lloros?

Aquí os dejo una foto d Biel con 15 días de vida 😀

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Abrazos mamíferos ❤

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