Porteo con mei tai

Esto del porteo es droga dura, mucho vicio: placer, y enganche. Cuantos más portabebés (ergonómicos, se entiende) conozco, más ganas tengo de probarlos, y cuantos más pruebo, más me gusta portear!

Confieso que he pecado… nos hemos comprado dos portabebés nuevos: una bandolera de anillas, y un mei tai. Y es que, para una mamá canguro como yo que porteo cada día, ratos largos, cortos, dentro y fuera de casa… Es muy útil tener varios portabebés para distintas ocasiones (cada uno tiene su punto y su momento), para poder combinarlos y que descanse el cuerpo de uno u otro, o simplemente, para tener de repuesto en caso de accidente… De momento, en nuestra familia de portabebés están: el fular elástico (jubilado por el calor y ya con el peso de Biel no nos es cómodo), la Buzzidil (siempre nos será útil al ser evolutiva), una Manduca (reservada por ahora para el invierno que viene que Biel ya se sentará y no pasaremos calor), el mei tai, y una bandolera de anillas (estos dos últimos, los hits del verano!).

En este post me centraré en el mei tai, que es de lo mejorcito que tenemos!!

Desde el embarazo de Aritz, tenía en mente el mei tai, siempre me ha parecido cómodo, sencillo, fresco, y a caballo entre una mochila y un fular, conjugando lo mejor de ambos: la sencillez de una mochila, y en el caso de ser chinado, el ajuste punto por punto de un fular. Pero optamos por la mochila porque pensábamos que era lo más sencillo de ajustar (que lo es), pero a mi gusto, ahora que lo he probado, es mucho más cómodo el mei tai. Puedo afirmar que es mi portabebés preferido de todos los que he podido catar ^.^

El mei tai es un portabebés originario de Asia, consta de un panel (tela cuadrada, y cuatro tiras: dos salen delos cantos de debajo y se atan a la cintura, y las otras dos en las esquinas superiores del cuadrado de tela, suben por los hombros como en una mochila, eso si, en vez de enganches, se cierran con nudos. Hoy día hay múltiples modelos, algunos tienen capuchas, otros son evolutivos con múltiples ajustes, otros sencillitos, unos son acolchados en las tiras y/o panel (asiento preformado de loneta como en las mochilas tipo Manduca), otros puramente de tela…

Yo lo tenía claro, primeramente, lo quería evolutivo (con la opción de poder ajustar la anchura de las corvas para bebés recién nacidos, hasta bebotes de dos años y medio aproximadamente), y que se ajustase bien al cuerpecito.  Lo bueno de los mei tai, es que cuando se queda el panel corto de corvas, se puede “agrandar” algo más para que dure más tiempo, pasando las tiras cruzadas por debajo de las corvas (algo que además le da más soporte). Aunque estoy contentísima con la Buzzidil que es evolutiva y con el panel de fular (se ajusta muy bien para ser mochila, aunque la mejor en cuanto a ajuste, es la Emeibaby), por lo tanto es de las mochilas más fresquitas, buscábamos algo más fresquito para el verano.

Y aquí viene mi otro requisito básico…

Que fuese con las tiras de los hombros chinadas para poder repartir el peso en una superficie mayor de tela. Es una tela muy fina de fular ancha y larguísima (2,20 metros en el nuestro!), en vez de ser acolchada como en las mochilas u otros mei tais, lo que hace que la tela ( y el peso) se despliegue por todo el hombro, incluso baje por este, con lo que no recae en un solo punto cargando las cervicales. Esto para mí es importantísimo, al tener los hombros pequeños, las mochilas como la Buzzidil que tenemos por ejemplo, me cargan demasiado los hombros y me restan movilidad. En la mochila siento como el peso cae recto por las tiras, en cambio, con las tiras chinadas, no siento presión en ningún punto al repartido el peso a todo lo largo y ancho de la tela. Además, al ir cruzadas, el peso se reparte muy bien.

Así quedan las tiras chinadas ala espalda:

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Al ser chinadas, dan lugar a hacer múltiples acabados anudando como con el fular (estoy en prácticas con los acabados, pero ya hablaré más adelante de cuáles me parecen más cómodos). Además, por esa misma característica, se puede hacer un ajuste punto por punto, algo que es importantísimo para nuestra comodidad, y sobre todo, para la estabilidad en la espalda de nuestros bebés. Me encantan los fulares tejidos por el confort que da la tela, su versatilidad y lo óptimo de su ajuste. Además de lo suaves y bonitos que son… El día que caiga uno en mis manos, estaré perdida anudando como una loca muahahaha!!

Por todo lo que os he ido explicando, sigo siendo fiel a los portabebés íntegros de tela de fular para bebés pequeños. Prefiero el tejido de algodón transpirable, y con los mínimos acolchados posibles. Huyo de los asientos preformados (sobre todo para menores de 6 meses, que no son recomendables) por su poca capacidad para adaptarse al cuerpo del bebé. Además, las lonetas y los acolchados en cinturones son la parte que más calor da en los portabebés, y buscaba como os he dicho, tener una opción de porteo fresquita.

Miré distintas marcas de mei tais evolutivos y con estas características, y de entre unos pocos, siempre me acababa convenciendo el Hop Tye de Hoppediz. Calidad-precio es el más equilibrado, el más barato de entre todas las marcas que miré y tiene todos los must que buscaba. Tiene posibilidad de ajustar en corvas, cuello, tiras chinadas, es finito (genial para los calores veraniegos)… Y la capucha se puede usar como refuerzo para el cuello como muchas mochilas, pero en porteo a la espalda además, se puede llevar preenganchada para solamente tener que tirar de ella si la queremos subir o bajar.Además, el diseño del modelo que tenemos me tenía ya enamorada desde hace años (Los Ángeles Kiwi)!

Os dejo foto con las medidas por si os interesa 😉

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De la misma marca, han sacado unos mei tai Conversion, todavía más adaptables al cuerpo de recién nacidos. Pero con Biel ya de casi 5 meses, opté por la versión clásica (más económica), que ya está muy bien. Y no me ha decepcionado, todo lo contrario, me ha encandilado más todavía!

Os dejo las características del Hop Tye Conversion:

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El mei tai es suave, la tela amorosa, ligera, fresca, no se clava en ninguna parte… los colores preciosos, y cómodo en todos los sentidos. Algo que me encanta es el cinturón, es de un finísimo acolchado, nada rígido como el de las mochilas. Además, es muy estrecho (9 centímetros), algo que en los cinturones de las mochilas que he probado siempre me ha molestado, se me acababan clavando, los sentía demasiado anchos y duros, y no se me acababan de ajustar bien (cuestión de fisionomía supongo, al ser un cinturón para diversos tipos de porteador). Al ser tan fino, no da nada de calor, y lo mismo pasa con las tiras chinadas, que son del fular más fino de la marca Hoppediz y no son nada agobiantes aunque son anchas. En resumen: comodísimo y muy fresco!! Altamente recomendable ^.^

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En el porteo ventral (delante), es lo mejor, no se nota nada el peso y no se mueve el bebé para nada. Pero en la espalda no me acabo de sentir cómoda, siento que no va bien ajustado y se me va bajando. Supongo que es un tema de ajuste, al no tener práctica con este portabebé, no he conseguido todavía ir bien del todo. Si que voy cómoda, pero comparando con la Buzzidil a la espalda, ésta es más sencilla de colocar y ajustar con las tiras de mochila, con lo que se consigue que el bebé no se mueva, y sea más confortable el porteo. Además, no consigo poner a Biel tan arriba en el mei tai como en la mochila, algo que hace que se cargue un poco la zona lumbar. Supongo que con poco más de práctica lograré que el porteo a la espalda sea óptimo. De momento, hace una semana que lo tenemos, y no me dan ganas de cojer la Buzzi con este calor! Prefiero portear delante, que con lo fresquito que es el mei tai y lo bien repartido que va el peso, no me agobia como la mochila delante.

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Solamente me falta perfeccionar los acabados, lograr un mejor ajuste a la espalda, y probarlo a la cadera (que hasta los 6 meses mejor que no, aunque tampoco me llama mucho el porteo asimétrico) para sacarle jugo del todo. Cuantas más opciones tengo (y en esto el mei tai es más versátil que una mochila), más me animo a portear e ir experimentando.

Hop Tye a la espalda:

 

A Biel, por cierto, también le ha gustado el Hop Tye! Aunque está muy poco colaborador… es tan nerviosillo que esto de que esté probando nudos, deshaciendo, y comprobando todo le pone histérico. Tengo que ir meneándome, distrayéndolo, y andando mientras ajusto, algo que hace que sea compicadillo no perder tensión al anudar. Además, quiere tocarlo y mirar todo, y se abalanza hacia los lados, abajo, se retuerce, saca los brazos, hace el patapalo, empuja para separarse de mi… total, que a veces me sale un churro porque él está en posturas imposibles, sobre todo cuando le intento poner a la espalda. Pero, persistiré, como buena obstinada que soy, hasta conseguir el ajuste perfecto!

Otro día os cuento nuestras aventuras con la bandolera de anillas, que también son un mundo… Por cierto, ambos se los encargamos a Carmen de Mibbmemima, a quien ya le compramos la Buzzi en su día. Su tienda me encanta, siempre intenta que sus productos sean de lo mejor, además, sostenibles y de comercio justo. Además te asesora pre y post venta  y el servicio de paqueteria es estupendo y rápido!

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Abrazos mamíferos ❤

 

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17 semanas: cumple 4 meses!!

Tengo el blog un poco olvidado porque entre el calor-cansancio, y que he tenido visitas estas semanas, no doy mas de si. Aprovechando que Biel se me acaba de dormir solito (no se cuánto durará, suelen ser 10-20minutos como mucho de calma…) abrazado a un cojín con el que estaba jugando, intentaré contaros como fue su semana 17 de vida extrauterina.

Cumplió los 4 meses el pasado 24 de junio, que mayor!!

Y yo también me hago mayor, porque me salió mi primera cana, yeah! Para mi es motivo de alegría porque siempre me han gustando mucho las cabelleras grises, pero estoy muy lejos de conseguir tener una todavía… La semana pasada la descubrí en el cepillo, pobrecita, ya no está conmigo… Con el orgullo con el que la llevaría, si la hubiese descubierto antes! Era laaarga y blanquita, más lustrosa ella!

Biel, como os he ido contando en entradas anteriores, está hecho un destroyer, y esto irá a peor, me temo… Pero me encanta!! Tiene mucho carácter, es fuerte, obstinado e indomable, tiene mucha personalidad. Muy al margen de todo, muy él, como su padre, y muy punki como su madre.

 

Es muy brutote cuando juega, se da golpes con los puños en la tripa cuando está emocionado, tan fuerte, que a veces tose o regurgita. Culebrea, repta, descubre mundo, y se frustra muchísimo también cuando trata de alcanzar algo y no lo consigue. Yo opto por observar, e intervenir lo mínimo, para que sus logros le llenen más.

Con los espejos, ya os conté que se sonríe a si mismo y a mi desde hace bastantes semanas, y ahora hemos empezado a hacer otros juegos. Con la mochila en la espalda, le saludo de perfil para que se gire, para después girarme y hacerlo por el otro lado. El primer día lo hicimos así, yo le llamaba y él se giraba. Pero ahora ya se sabe el cuento y cuando me giro, gira él también la cabeza porque sabe que apareceré al otro lado… que listo mi monete!!

Algo nuevo que descubrió durante la semana 17, fue a él mismo reflejado en el espejo de la mantita de juegos. Ya se tenía visto en el espejo del baño, el del pasillo cuando nos ponemos la mochila, en el ascensor… pero siempre yendo en brazos. Pero ahora se ha visto él solito y se pasa buenos ratos examinándose a si mismo bien de cerca 🙂

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Durante esta semana, le ha dado por chasquear la boca, se pasa el día haciendo ruiditos. Mete el labio inferior y lo chasquea, hace ruidos con la lengua… Y pone una cara muy graciosa, parece un viejete. Si le haces tu el ruido, él lo repite y se parte de risa.

También se ha enamoró de un elefante de peluche, muy suave, que compré hace muchos años pensando: cuando tenga un bebé, será para él/ella. Siempre le lanzaba los brazos para que se lo enseñásemos porque lo teníamos en el mueble del comedor (en casa en vez de figuritas de lladró tenemos peluches y frikadas adornando…), se lo lavé, y ahora es uno de sus mejores amigos junto con el gatito del ikea, el cerdito, el búho… la jirafa punki y el tigre (otros dos peluches míos que le he cedido). Aquí le tenéis con sus colegas animales-peluche (y su inseparble toalla-recogebabas-vomitador):

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Algo que es genial, es que ha empezado a alargar algo las tomas nocturnas, yupiyeah! Después de las noches de mil despertares cada pocos minutos, hemos avanzado para bien, una crisis del sueño de los 4 meses de manual. Todas las crisis tienen su final feliz, y aunque se pase mal, después, las actualizaciones madurativas son una gozada…No os creáis, 3 horas y media es lo máximo que llega a dormir del tirón, pero para el ritmazo que llevábamos es mucho descanso. Acostumbran a ser las primeras de la noche, luego ya, empieza a despertarse cada hora, hora y media como de costumbre. Así que solamente aprovecho una de esas fases largas, porque soy demasiado trasnochadora y  me voy a dormir más tarde que él, pero noto bastante el cambio. Se agradece hijo!! 😉

También tiene momentos muy tiernos, le gustan tanto la caña como los cariñitos. Como os conté, ya  lanza los brazos (se pasa el día estirando los brazos hacia lo que/quien quiere) o rueda hacia mi, y muero de amor. Además, cuando está al pecho o en brazos (sobre todo si le estoy consolando por algo o tiene sueño), me toca la cara, la acaricia suave, o me coge mientras me mira con mucha ternura. Es como si me dijese: quédate cerquita mami ❤

Estas semanas han venido los yayos canarios (mi padre y su mujer que todavía no le conocían), junto con su otra yaya, mi madre. Siempre que tenemos visitas en casa, él lo da todo, está a tope, riendo, jugando… hasta que se agota. Cuando hay jaleo y cambian las rutinas, le cuesta dormir durante el día, hace las tomas caóticas porque se distrae escuchando las voces, e incluso, deja de hacer caca… Pasa de hacer 3-5 cacas a hacer una solamente 😦

Se lo ha pasado muy bien con los yayos, porque él es feliz estando de mano en mano, pero acaba cansadísimo y no se como hacerlo para que descanse mejor cuando hay gente en casa. He probado yendo los dos a la habitación, pero me tengo que quedar con él todas la siestas o se despierta… Lo único que funciona es la mochila, pero si estamos dentro de casa y no hay movimiento se acaba despertando demasiado pronto. Lo único infalible es salir de paseo, pero con el calorazo, depende de a que horas, un paseo de 2-3 horas para que descanse suficiente no es muy apetecible…

Por cierto, un aplauso para mi madre, que se ha convertido en una yaya canguro y eso que ella tiene sus achaques, que no son pocos, y no puede estar cargando peso de pie. Aún así, me ayuda muchísimo siempre que viene, y el otro día , mientras yo comía, se colgó a Biel en la Buzzi, y en un par de minutos cayó rendido! Tan a gusto se quedó, que mi madre pudo sentarse en el sofá y reposar también. Cuando se despertó, se quedó mirándola extrañado con cara de: tu no eres quien me portea normalmente, pero he dormido tan bien!

Foto demostrando que las abuelas porteadoras son molonas:

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Últimamente le cuesta mucho coger el sueño profundamente durante el día, a veces se despierta a los 5 minutos de haberse dormido con una energía y ganas de jugar… Pero claro, a la media hora ya se vuelve a cansar y pasamos unos días más tontunos… Si no consigue hacer la siesta buena de 2 o 3 horas por la tarde (a media mañana suele hacer una corta), entonces tiene que hacer muchas cortas a lo largo del día. En ese caso poco margen tengo para hacer algo porque a cada poco necesita que le de teta para dormirse. Me salva el culo el porteo, pero entonces no puedo parar, porque si me siento, se despierta, y me paso el día cargada y haciendo cosas en casa.

Lo dicho: 20 minutos de sueñecito ha echado. Suficiente para teclear un rato 😉

Foto de uno de los momentos-milagro en que se quedó dormido solo, agotado de jugar:

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No os perdáis la entrada de las 18 semanas que saldrá en breve, que promete… una pista: va de pediasaurios y falsos mitos de la lactancia. A este paso, y como pienso lactar no interrumpidamente (es decir, hasta que uno de los dos lo decida), tendré material suficiente como para escribir un librotocho.

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Abrazos mamíferos ❤

 

 

 

 

 

 

 

Porteando: la ropa

Si quieres portear a tu bebé, no todas las prendas son adecuadas, y en esta entrada voy a contaros qué es útil y que no, y como vestir a un bebé porteado. Nosotros porteamos cada día, así que es importante tener en cuenta qué ropa nos conviene tener para eso, y qué ropa no usaremos por no ser práctica.

Estuvimos usado el fular elástico los dos primeros meses (ahora ya no, la verdad es que nos da muchísimo calor y a Biel es el sistema que menos le gusta). Ahora lo hacemos con la Buzzidil standard, una mochila evolutiva como os conté en este post. Y para más adelante, cuando Biel se aguante sentado por sí solo, tenemos una Manduca que compramos de segunda mano. Aunque el fabricante la recomienda desde el nacimiento, la postura con el pañal no es la óptima. Y al no ajustarse punto por punto y tener las tiras enganchadas en el cuerpo de la mochila, no es lo más recomendable para bebés que todavía no se sientan por crear presiones en la espalda.

Paseando con nuestra Buzzi

Bien, sea cual sea el sistema de porteo que elijamos, las recomendaciones sobre el tipo de prendas adecuadas son las mismas. Para los porteadores, algo menos de ropa de la que usaríais según la temperatura que haga, ya que tener un bebé pegado desprende calorcito. Y lo mismo para el/la bebé, siguiendo una sencilla regla: una capa menos de ropa que le pondrías.

Al portear, se genera calor, aunque no la haga, el cuerpo contra cuerpo hace que tengas que portear liger@ de ropa tanto tu como el/la bebé. Siempre es mejor ir ligeros de ropa y en el caso de hacer frío, es sencillo cubrir al bebé con un chal por fuera, una mantita, o abrigo grande o especial para porteo. Mejor eso que llevarlo embutido en capas de ropa o prendas gruesas que pueden ser incómodas. Tened en cuenta, que en invierno, si entras a cualquier lugar va a estar muy caldeado, por eso es mejor abrigar al bebé por fuera, para que no pase calor en sitios cerrados. Y si hace calorcito, poquita ropa, o ninguna, que sudan como pollos!!

Es importante llevar ropa cómoda para vosotros obviamente, y tened en cuenta que debe ser cómoda y sin peligros para el bebé. Las cremalleras o botones se le pueden clavar, lo mismo a tener en cuenta si lleváis algún ornamento duro o que se pueda desprender y provocar atragantamiento o asfixia. También es importante que sea ropa de algodón o materiales transpirables, no sintéticos, para evitar irritaciones, alergias, calor… Hay que tener en cuenta que los bebés tienden a chupar la ropa, por eso es indispensable vestir con ropa limpia y sin perfumar, y si los tintes de ésta son naturales, mucho mejor 😉

Para los bebés, lo mejor serían las prendas de algodón finas, suaves, sin botones en la espalda, costuras gruesas, o detalles que se puedan clavar. Los bebés van un poco apretaditos para que con el movimiento no bailen dentro del portabebé, así que tienen que llevar ropa cómoda. La tela del portabebés no les molesta al estar prieta, pero un simple bolsillo con costura gruesa, un tejano o panalón gordito, unos corchetes y cremalleras en la espalda, hebillas, u otros adornos duros, o simplemente, que la ropa quede arrugada, puede ser muy incómodo para ellos.

Otra norma básica, es no portear con peleles ni polainas (pantaloncitos con pie) y de hacerlo, que le vayan bien grandes. Al ir sentados en el portabebé, la tela del pelele o el pantalón queda estirada, lo que puede hacer que quede tirante en el pie. Un pelele que quede estirado es molesto, y el pantalón apretando los deditos de los pies tiene que ser insoportable. Las sudaderas, jerseis o chaquetas con cremallera, botones o capucha, tampoco son demasiado prácticas ni cómodas para el porteo… Y nada de vestir a los bebés de domingo, una camisa o un vestidito, quedarán arrugadísimos si vas a portear 😉

Algo que es bastante necesario si pretendes portear, sobre todo en invierno, son los calcetines y calentadores. Las piernecitas quedan por fuera, y es la parte del cuerpo que queda más desprotegida. Así que, es indispensable llevar calcetines (además de unos de repuesto por si se pierden…), y los calentadores de refuerzo para abrigar las piernas por si se arremangan los pantalones o hace mucho fresquito. Si no dispones de un abrigo chaqueta de porteo o que os cubra a ambos, ten en cuenta que si llueve necesitarás un paraguas! Nunca he tenido en casa, siempre he preferido el impermeable, y ahora me he dado cuenta de que lo necesitamos.

Sin embargo, si hace calor, pueden ir sin apenas ropa (al menos que haya una capa entre el/la bebé para evitar encharcamiento de sudor) o en pañal directamente. Normalmente, las mochilas suelen llevar capucha para cubrirles del viento, frío o del sol, pero si no disponéis de ellas, o a vuestro bebé no le gusta, tened en cuenta llevar un gorrito o pañuelo para cubrirles! Y como siempre, evitad la exposición prolongada al sol, y paseos cortos en situaciones climáticas extremas 😉

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Abrazos mamíferos ❤

Porteando con mochila y fular elástico

Hace un par de semanas que nos ha llegado una mochila, y quiero contaros qué tal la experiencia, aunque ya os adelanto que estamos encantados con ella!!

Para mi cumpleaños, nos visitó mi madre con unas amigas, que nos hicieron varios regalitos y una colecta para el fondo de los pañales de Biel (os estamos muy agradecidos!). Y además, una de ellas nos dio algo más (mil gracias F.!!) para comprar la mochila que necesitábamos para combinar con el fular elástico. Como dice Hobbita, nunca se sabe cuántos portabebés necesitarás, ya que entre cacas explosivas y regurgitaciones, es muy posible que acaben en la lavadora pronto, y hasta que se seca el damnificado, necesitas un recambio.

Hemos optado por la Buzzidil standard, una mochila parecida a la Manduca, la cual nos han recomendado mucho y tuve oportunidad de comprobar que si, es comodísima. Se pueden cruzar las tiras de la espalda, y también usarse como un ombuhimo para no forzar el suelo pélvico, tiene muchos ajustes para comodidad del porteador y acomodarla también al cuerpo del bebé según vaya creciendo. Pero lo que más me gusta de esta mochila (además de sus diseños molones y lo fácil que es de colocar) son estos tres puntos:

  • Está toda hecha con tela de fular (algodón orgánico), por lo que es resistente, cómoda para el bebé, y muy ajustable a su cuerpo.
  • El panel se puede reducir y agrandar para poder llevar al bebé recién nacido siempre en la postura fisiológica de ranita, algo que con Manduca no es posible.
  • El modelo standard sirve desde los 2 meses hasta los 36 aproximadamente, así que tenemos mochila para mucho tiempo!

Existen dos modelos más, una “baby” que se puede usar desde el nacimiento hasta los 18 meses, y una “toddler”para bebés desde 8 meses y hasta los 4 años. Optamos por esta intermedia porque la podemos empezar a usar pronto y durará mucho. De hecho, aunque Biel todavía tiene 7 semanas ya la ha estrenado y va perfectamente cómodo en ella.

Esta mochila modelo “versatile” incluye mejoras como reductores de cinturón y tiras de espalda para tallas pequeñas, que hacen que la mochila se adapte a porteadores grandes o pequeños (de 60 a 120 centímetros de cintura) con rápidos ajustes, y además, vende por separado un extensor para hacerla más grande si hace falta. Estos ajustes también permiten que puedas acercar más la cabeza del bebé cuando se portea a la espalda. También han incluido un enganche que permite convertir la mochila en un “hipseat”, un rápido asiento para cuando los bebés quieren estar en brazos y andar a ratos, o simplemente, llevarla doblada a la cintura. Para los modelos antiguos también venden este enganche para poderla convertir, y como accesorio también tienen una bolsita para llevar cosas pequeñas y colgarla en el cinturón.

La hemos comprado en la página de mibbmemima, que me gustó mucho por lo bien que explica los portabebés que vende con vídeos. Además, ofrece un servicio post-venta por si nos asaltan las dudas en casa. Nos estamos familiarizando con ella, y como tiene múltiples ajustes y posiciones para acomodarse tanto al bebé como al porteador, tenemos que aprender algunos trucos todavía. Tiene una capucha que se puede poner en varias posiciones o doblarla para hacer un refuerzo en el cuello. El bebé se puede llevar delante, atrás o a la cadera, y para dar el pecho, solamente hace falta alargar la tira del lado que quieras, muy fácil!!

De momento, la sensación es muy buena, comodísima, muy fácil y rápida para subir al bebé. Para recados cortos es muy práctica comparada con el fular, si la llevas ya ajustada a tu tamaño, la puedes llevar atada a la cintura y solamente tienes que montar al bebé y subir las tiras de la espalda. Para caminatas largas también he comprobado que es muy cómoda, no se carga la espalda ni se clava por ninguna parte, el reparto del peso es como el de una buena mochila de montaña. Al ser una sola capa de algodón apenas da calor, mucho más fresca comparado con el fular elástico que va pegado al cuerpo.

Los únicos contras que le he encontrado es que las tiras son bastante anchas, al menos para personas pequeñas como yo, y no se aguantan  bien hasta que cierras la tira del esternón. Aunque no molestan nada porque son cómodas, ni se caen al cerrar el enganche que las une. LLevando las tiras cruzadas es un poco incómodo sentarse ya que al apoyarte sobre la espalda te clavas alguna cosilla, pero está pensada para andar, y si vas a usarla sentada es mejor llevarlas sin cruzar como una mochila y sin problemas. Solamente puede molestar el enganche del esternón si lo llevas bajito, pero llevándolo alto no. Si me siento lo abro y luego lo vuelvo a cerrar, algo que cuesta un poco según la altura a la que lo lleves, pero eso pasa con todas las mochilas de este tipo. Nos falta probarla a la espalda y cadera, así que de momento no os puedo contar qué tal funciona así.

El paseo que hemos hecho esta semana 🙂

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Por otro lado, seguí practicando con el fular, y pude hacer la cruz envolvente con Biel a cuestas!! Os conté ( aquí ) que con el preanudado básico no me encontraba cómoda del todo, y Hobbita ( podéis leer sus experiencias con el porteo en su blog )me animó a probar este. Al principio no me atrevía por miedo a no saber sujetar a Biel y hacer el nudo a la vez (el preanudado se anuda antes, como indica su nombre, y después metes al bebé). Y me gustó mucho el resultado, es un nudo cómodo para la espalda, y más fresquito. El ajuste es mucho mejor, y Biel fue mucho más cómodo, ya que no va tan tapado por arriba. Además, conseguí sacarme a Biel y volverlo a meter sin deshacer el nudo. No se como, pero conseguí convertirlo en un preanudado, aunque forzando bastante la tela, claro, y supongo que cuando Biel crezca ya no será posible esta opción. Al final, le voy a coger el gusto a esto de los nudos, y ya le voy perdiendo el miedo a hacerlo con Biel encima y sola. Os dejo un par de fotos del nudo (orgullosa que estoy!), veréis que está demasiado bajo, pero lo rectifiqué después 😉

 

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